NOTA: Este artículo es una reescritura del artículo original publicado el 9 de septiembre de 2024 y forma parte, junto a otros 78 artículos, del libro Madridismo sin complejos. Ya disponible en Amazon.

9 de septiembre de 2024

Don Vinicius José Paixão de Oliveira Júnior tiene desde hace años a parte de los españoles echando vómitos y diarrea como la niña de El exorcista, esa obra maestra de don William Friedkin. Se ponen como una manada de gremlins en una piscina. La estrella madridista consigue sacar al racista y al acosador que llevan dentro. Es el mejor detector de racistas y acosadores del mundo. El mejor del que se tiene constancia en la historia del fútbol.

El bullying

El bullying o acoso es la agresión para ejercer poder sobre otra persona. Concretamente, los investigadores lo han definido como una serie de amenazas hostiles, físicas o verbales que se repiten, angustiando a la víctima y estableciendo un desequilibrio de poder entre ella y su acosador.

Esto es lo que han hecho con Vinicius desde que llegó a España rivales, árbitros, comités, medios de comunicación, periodistas, exjugadores, opinadores, políticos y aficionados con la permisividad y la complicidad de fiscales, mandos policiales e instituciones políticas y deportivas. Acosarle unos y hacer dejación de funciones los otros. Todo con el objetivo de angustiarle, de enfadarle, de descentrarle, de sacarle de los partidos. Todo para conseguir que el rendimiento de Vinicius no sea bueno, que la estrella del Madrid sea un fiasco, que no soporte la situación y que se vaya de España.

A Vinicius, al ser negro, en lugar de cantarle “Vinicius muérete”, que también, “Guti maricón” o “ese portugués hijoputa es” han decidido insultarle por el color de su piel. Le han llamado en muchos estadios y en redes sociales: “macaco”, “puto mono”, “negro de mierda” y demás lindezas racistas. La inacción de todos los estamentos que debían actuar ante esta situación ha ido generando un efecto bola de nieve que ha ido envalentonando a los acosadores y a los racistas a medida que transcurrían los meses y veían que no pasaba nada. El racista, cuando ve que sus actos no solo no son castigados, sino que son legitimados y justificados por los peros de los medios de comunicación, se viene arriba y se une a los insultos del resto de cafres. Lo mismo ocurre con los acosadores y los justificaracistas. Para entender mejor este asunto es importante analizar cronológicamente el fenómeno. Todos sus aspectos. Y principalmente dos momentos, dos puntos de inflexión: la decimocuarta y el partido en Valencia. Pero empecemos por el principio.

El contexto social y político de España

Nada como el caso Vinicius refleja la situación social y política de la España actual. El contexto es un fútbol español en el que el Fútbol Club Barcelona le paga a José María Enríquez Negreira, vicepresidente del Comité Técnico de Árbitros, más de ocho millones de euros durante diecisiete años a cambio de una supuesta “neutralidad arbitral”, según declaraciones del propio vicepresidente de los árbitros a la Agencia Tributaria. En cualquier país del mundo esta situación, probada documentalmente y reconocida por el propio vicepresidente, comportaría, como en el caso de clubes portugueses e italianos, la pérdida de todos los títulos logrados en el periodo y el descenso de categoría. En España no pasa nada.

Los partidos políticos que han gobernado España casi siempre han necesitado el apoyo de los nacionalistas catalanes para formar gobierno. El Barcelona es, de facto, el Ministerio de Asuntos Exteriores del nacionalismo catalán. El club ha apoyado abiertamente la celebración de referéndums ilegales para independizar a Cataluña del resto de España y ha permitido desplegar en el Camp Nou pancartas que rezan lemas secesionistas como “Catalonia is not Spain”, “Welcome to the catalan republic”, “Only dictatorships jail peaceful political leaders”, “Self-determination is a right, not a crime”, “Independència” o “SOS democràcia”. La inmunidad de los nacionalistas catalanes quedó constatada con la bula con la que cuenta el clan del expresidente catalán Jordi Pujol y con los indultos y la amnistía a todos aquellos que participaron en la celebración de un referéndum ilegal y una declaración unilateral de independencia el 1 de octubre de 2017. En la España actual, el Gobierno también suele indultar de forma habitual a políticos corruptos.

En septiembre de 2021, el Gobierno nombró subdirector General de Régimen Jurídico del Deporte a Albert Soler, exdirectivo del Fútbol Club Barcelona. Soler fue el encargado de la Dirección de deportes profesionales del Fútbol Club Barcelona entre 2014 y 2021 y por tanto fue supuesto conocedor de los pagos a José María Enríquez Negreira. Meses más tarde, fue nombrado por el Gobierno Director General de Deportes del Consejo Superior de Deportes y se encargó de reformar la Ley del Deporte, asegurando que el caso Negreira hubiese prescrito y que el Fútbol Club Barcelona no pudiese ser castigado deportivamente. La nueva ley se publicó el 22 de diciembre de 2022 y entró en vigor el 1 de enero de 2023, un mes y medio antes de que saliese a la luz el caso Negreira.

Florentino Pérez, el presidente del Real Madrid y del grupo ACS, una de las mayores constructoras del mundo, es un empresario de éxito. Como presidente del Real Madrid, también ha tenido una carrera llena de éxitos y gestiona bien al club económicamente. El Madrid es el club deportivo más valioso del mundo según Forbes. En la parcela deportiva ha conseguido que el equipo gane más títulos que en la mejor etapa de la historia del club, la de don Santiago Bernabéu.

El presidente del Real Madrid es atacado habitualmente por los políticos de izquierda y de extrema izquierda. También suele ser el blanco de los ataques de activistas, periodistas y medios de comunicación de izquierdas que mantienen abierta una cruzada contra empresarios de éxito españoles como Amancio Ortega o Juan Roig.

El Comité Técnico de Árbitros está dirigido actualmente por árbitros que han estado a las órdenes de José María Enríquez Negreira, el vicepresidente de los árbitros que estuvo a sueldo del Fútbol Club Barcelona durante diecisiete años. Luis Medina Cantalejo es el presidente del CTA (Comité Técnico de Árbitros) y Carlos Clos Gómez es el jefe del VAR (Video Assistant Referee). Clos Gómez fue el árbitro de un Real Madrid – Valencia en el que José Mourinho exhibió una lista con trece errores arbitrales en la rueda de prensa celebrada tras el partido. Las actuaciones de Clos Gómez en los partidos del Fútbol Club Barcelona y del Real Madrid no dan para un video de Real Madrid TV, dan para una serie con más temporadas que Los Simpson.

Los saldos arbitrales de tarjetas, expulsiones y penaltis de Real Madrid y Barcelona en la etapa Negreira desafían todas las leyes de la estadística si los comparamos con los del resto de equipos de las principales ligas del mundo. El Barcelona estuvo dos años sin recibir un penalti en contra y un año y medio sin recibir ninguna expulsión. Algo digno del Cuarto milenio del gran Iker Jiménez. El actual presidente del Fútbol Club Barcelona, Joan Laporta, le cuadriplicó el sueldo a José María Enríquez Negreira, justo tras ganar su equipo lo que ellos llaman “el sextete”. Y ahí sigue Laporta, como si nada. El árbitro que se equivoca contra el Real Madrid suele ser premiado con la internacionalidad o con arbitrar una final de Copa del Rey o de Supercopa de España. Si un árbitro favorece al Real Madrid, suele ser castigado sin arbitrar la siguiente jornada o con un descenso de categoría. Así parece funcionar el sistema.

La fobia a los ricos

Vinicius Jr. es un chico que nació en las favelas de una de las zonas más desfavorecidas de Río de Janeiro. No nació rico. Sus orígenes son muy humildes. Este es un detalle importante. No porque ser pobre te haga mejor persona. Es importante porque en España hay muchos aficionados que no soportan que se haya hecho rico y destacan habitualmente que es un millonario. Como si ser millonario fuese algo malo. Como si un millonario mereciese todo lo malo que le pase. Vinicius no es millonario por una herencia, que tampoco es algo malo. Tampoco es millonario por haber robado un banco o por haber cometido un desfalco en una empresa. Vinicius tampoco es un político que se ha hecho millonario por haber desviado a su cuenta corriente dinero destinado a los parados o mordidas por la adjudicación de obras públicas. Vinicius es millonario porque vive en un sistema capitalista y gana por su trabajo según lo que genera. Como todos nosotros. Como el resto de los mortales. Vinicius genera mucho dinero porque es un gran jugador, admirado en todo el mundo. Hace bien su trabajo. Vinicius es millonario gracias a su esfuerzo y a su talento. Nadie le ha regalado nada. Nadie le ha facilitado nada. Más bien todo lo contrario. Por eso estoy escribiendo este artículo.

En España solemos escuchar habitualmente estupideces repetidas miles de veces como “es millonario, esto va en su sueldo” o “es un futbolista profesional, esto va en su oficio”. No conozco ningún oficio, ningún puesto ni ningún contrato laboral en el que te paguen por ir a tu puesto de trabajo a que te llamen “puto mono”, “macaco” o “negro de mierda”. Pues hay gente que normaliza esto. Gente que, si un día llegase a su puesto de trabajo, a su oficina, a su panadería, a su taller o a su fábrica y se encontrase a cincuenta mil personas silbándole y a algún energúmeno gritándole “puto mono” o deseándole la muerte, no dudarían en poner una denuncia por acoso laboral, coger una baja por depresión o dejar el trabajo. Pero con los futbolistas todo vale, cobran mucho, va en el sueldo. Pues eso, una estupidez repetida miles de veces no deja de ser una estupidez.

El wokismo

Hay mucha gente que confunde la velocidad con el tocino, las churras con las merinas y el ser antirracista con ser progre. El término woke, de origen estadounidense, se usaba inicialmente para referirse a aquellas personas que se mantienen alerta – woke significa despierto – ante cualquier manifestación de racismo. Posteriormente se incluyeron también en la definición otras cuestiones como las discriminaciones por género o por orientación sexual. Para estar en contra del racismo no es necesario ser woke. Los seres humanos, la mayoría, como dice Vinicius, estamos en contra del racismo desde mucho antes de que se inventase la palabrita woke. Hay gente en España con una ideología contraria al wokismo o al movimiento Black Lives Matter que, como respuesta a lo que representan, atacan a Vinicius en su lucha contra el racismo. Que la extrema izquierda se haya intentado apropiar de la lucha contra el racismo para captar el voto negro, como ha intentado hacer con el feminismo y el voto de las mujeres, no quiere decir que si estás en contra del racismo seas una persona de izquierdas. Personalmente no comulgo con el totalitarismo woke, pero defiendo que no se debe discriminar ni insultar a alguien por el color de su piel. Esto no es wokismo, es de primero de ser persona.

Empieza la cacería

Vini Jr. destacó en el Flamengo siendo muy joven. Muchos equipos europeos se fijaron en él. Gracias a la labor del gran Juni Calafat, el Real Madrid le fichó el 23 de mayo de 2017, cuando todavía tenía dieciséis años.

El caso de Vini jr. es un caso de bullying de libro. El bullying a un chico por parte de muchos estamentos de la sociedad española. A Vinicius empezaron a acosarle a los dieciocho años, en cuanto pisó España. Nada más llegar, el club decidió que empezase a jugar en el Castilla para rodarse. En su primer partido recibió un mordisco en la cabeza por parte de un jugador del filial del Atlético de Madrid. El árbitro, Cid Camacho, no sólo no expulsó al jugador del Atleti, sino que saldó la jugada con una tarjeta amarilla para cada uno y listo. Imaginen lo que pasaría hoy en España si Vinicius le muerde la cabeza a un jugador rival. Por cierto ¿saben cómo se llama el jugador que le mordió la cabeza a Vini Jr.? Pues eso, ni idea. Con Vinicius los medios de comunicación empezaron a poner el foco en la víctima, en lugar de ponerla en el agresor, desde el primer día.

En su paso por el Castilla, Vinicius jugó cinco partidos, metió cuatro goles y le expulsaron en un partido por dos tarjetas amarillas, una de ellas por, según el árbitro, simular una falta. Le cosieron a patadas en todos los partidos. Es lo habitual con el Castilla. Vinicius empezó a darse cuenta de la impunidad de los rivales ante las faltas que recibía, empezó a entender cómo funcionan los árbitros con el Real Madrid. Las aficiones le silbaban en todos los campos porque le consideraban un niño rico, la estrellita del Madrid. Consideraban que no debería estar jugando en Segunda B, que adulteraba la competición.

Vinicius saltó al primer equipo, pero no empezó a consolidarse hasta la etapa de Mr. Ancelotti. Con los anteriores entrenadores, Lopetegui, Solari y Zidane, entraba y salía del once titular, no era indiscutible. Vinicius siempre ha tenido tres virtudes: velocidad endiablada, regate y determinación. Esta última es la más importante. Tiene el mismo gen competitivo que Cristiano Ronaldo. Encara siempre a los rivales, una y otra vez, aunque la pierda. Grandes estrellas mundiales carecen de esta determinación, si encaran y la pierden algunos no vuelven a intentarlo, no con la insistencia de Vini Jr. A este chico no le importa fracasar, él encara una y otra vez a los defensas. Pero Vinicius tiene dos puntos de mejora. Lo que los cursis llaman “la definición”, que no es otra cosa que la puntería, el gol. Y la falta de pausa. Cuando llega al área se aturulla, no frena, no piensa, no se para. Qué bien hacía don Emilio Butragueño eso de detener el tiempo. El buitre fue el precursor del bullet time de Matrix. Vinicius no solía ejecutar la mejor opción, ni para pasar a un compañero ni para tirar a puerta.

“Malicius”. Y Vinicius pa cuando. Vinicius Balón de Oro

El antimadridismo es como una clase social, como una etnia, como un partido político, como una tendencia ideológica, como un Ministerio más del país. El antimadridismo es transversal a toda la sociedad. El Antimadridistas FC es el único club, junto al Real Madrid, que vertebra a toda España. El Real Madrid es el mejor equipo del siglo XX según la FIFA. Y en el siglo XXI no le va del todo mal. Según dicen, la envidia es el deporte nacional español. El Madrid nunca deja indiferente a nadie. En España todo el que no es madridista suele ser antimadridista.

Los antimadridistas, los periodistas, los opinólogos, los tertulianos y los pseudoperiodistas empezaron a burlarse de Vinicius por su falta de definición. Le acuñaron el apodo de “Malicius”. El chico se pasó varios años siendo el blanco de los memes de media España. Llegó para ser la estrella del Madrid y había resultado ser un fiasco. El brasileño le había salido rana a Florentino. En el programa El chiringuito de Atresmedia, uno de los principales artífices de las campañas de acoso a Vini Jr., se le compuso una canción que se cantaba con asiduidad para burlarse del chaval. La canción se titulaba Y Vinicius pa cuando. En este programa también era habitual burlarse de él cuando hacía un mal partido con la frase “Vinicius Balón de Oro” para destacar que el chico, que venía para ser una estrella mundial, no era más que un jugador mediocre.

Pero la bestia se transforma en bella

Curiosamente todo empezó a cambiar cuando el patito feo se transformó en Scarlett Johansson, el paquete brasileño se transformó en uno de los mejores jugadores del mundo. Las risas empezaron a transformarse en odio. Vinicius, que antes era inofensivo, se convirtió en una amenaza para los antimadridistas. Vinicius encendió su trituradora de memes y los hizo trizas. Ahora ya no tenían vigencia.

Mr. Ancelotti tuvo con Vini Jr. la paciencia que no tuvo Zidane. Don Carlo le dijo que se pausase cuando entrase en el área, que frenase, que se tranquilizase. El míster le dio la confianza durante varios partidos seguidos, le dio continuidad. Vini, tranquilo, eres el titular. Vinicius se tranquilizó y se sintió más confiante, como diría Cristiano. Y adquirió una nueva habilidad, ahora ya se frena, ahora ya ve a los compañeros y poco a poco va mejorando la puntería. Ahora ya escoge bien. Empieza a marcar goles y a dar asistencias. Poco a poco se convierte en uno de los jugadores más determinantes de Europa. La suya es una de las transformaciones más sorprendentes de las últimas décadas. Durante esta etapa de transformación, Vinicius “solo” recibió insultos racistas en dos campos: en el Camp Nou, el 24 de octubre de 2021, y en Son Moix, el 14 de marzo de 2022.

La primera ocasión en que le profirieron un insulto racista a Vinicius fue en el Camp Nou, territorio Negreira, territorio procés. Un campo donde en su día llamaron “macaco” a Roberto Carlos y a Marcelo. También sin consecuencia alguna.

En algunas cadenas de televisión emitieron las imágenes del racista del Camp Nou insultando a Vinicius. En Movistar Plus las omitieron. Solo mostraron la reacción de Vinicius, sin mostrar al racista que le insultó. Ante la queja de los telespectadores, tuvieron que rectificar y emitirlas. El colaborador del programa Álvaro Benito tuvo que pedir disculpas en redes sociales. Todos pudimos ver perfectamente a la persona que le llamó “macaco”. Pero estamos en el campo del Fútbol Club Barcelona. Y este es territorio de los Mossos de Esquadra, un cuerpo de policía al servicio del independentismo que detiene o no detiene, identifica o no identifica a conveniencia de sus jefes. Les recuerdo que los Mossos de Esquadra son el cuerpo policial que no detuvo a Carles Puigdemont en Barcelona hace unos días. Tres de sus agentes facilitaron tanto su llegada como su posterior huida. El energúmeno que insultó a Vinicius jamás fue identificado por los Mossos y aquí paz y después gloria. En Barcelona hay barra libre para insultar a los jugadores negros del Real Madrid.

El CTA protege a los tuercebotas

Ahora Vinicius es la estrella del Madrid. Los defensas ya no pueden pararle. Solo lo hacen con faltas. Reiteradas. Los rivales le buscan, intentan descentrarle, le entran fuerte, le cosen a patadas y a faltitas ante la pasividad de los árbitros del CTA. Vinicius no se amilana, se rebela, contesta, protesta. No se calla. El negrito ha salido respondón. Si su situación le parece injusta, no se calla. Esto es algo que saca de quicio a los racistas.

Vinicius recibe algunas patadas merecedoras de tarjeta roja por parte de distintos defensas de La Liga, algunas de ellas a la rodilla del pie de apoyo. Entradas que podrían haberle costado su carrera. Una de ellas protagonizada por Maffeo en Mallorca el 14 de marzo de 2022. Maffeo es un jugador que salta a la fama por sus violentas entradas y por sus provocaciones a Vinicius. No se le conoce ningún otro mérito. Es el típico jugador que se comporta en el campo de fútbol como un matón de instituto. Su esbirro es otro alumno repetidor llamado Raíllo. No son los más listos de la clase. Representan lo peor del fútbol. Campan a sus anchas gracias a la colaboración de los árbitros españoles. Ante esa entrada criminal, el árbitro José María Sánchez Martínez, la mano derecha del presidente del CTA, no pitó ni falta. Vinicius protestó la dura entrada y le sacaron tarjeta amarilla por protestar. Además el árbitro amenazó a Vinicius con expulsarle. David Medié Jiménez, el árbitro de VAR, se calló y la jugada no se revisó.

Tras las protestas de Vinicius, algunos aficionados le profieren insultos racistas. En Son Moix se escucharon cánticos que imitaban el sonido de un mono desde la tribuna. Y un mierda gritó: “Vete a recoger plátanos”.

La Liga presentó una denuncia ante la Fiscalía de delitos de odio de Mallorca, que no tomó medidas porque consideró que “los sonidos proferidos, sin duda propios de actitudes soeces y deleznables (…) no parecen revestir inicialmente, para el presente caso, la dimensión penal pública que se postula”. Traducido: a Vinicius está permitido llamarle “mono”, que no es tan grave. Viendo la situación hoy en día, con un acoso racista que se ha repetido ya en dieciséis ocasiones en distintos estadios y con una repercusión pública mundial, lo de “no parecen revestir inicialmente, para el presente caso, la dimensión penal pública que se postula” retrata perfectamente la incompetencia de la Fiscalía de delitos de odio de Mallorca. Si se hubiese actuado ante los insultos racistas del Camp Nou o de Mallorca no hubiésemos llegado a la situación actual.

Nuevamente no pasa nada. Nadie es identificado. Nadie es sancionado. Otra vez la impunidad más absoluta. Llegas a Mallorca dispuesto a jugar al fútbol, te intentan clavar los tacos en la rodilla, casi te lesionan de gravedad, te sacan una tarjeta por quejarte, el árbitro te amenaza con expulsarte, te llaman “mono” y no pasa nada. El culpable eres tú por protestón, Vini Jr. La impunidad de los defensas y la impunidad de los racistas. Nadie recibe castigo. Los encargados de impartir justicia: los árbitros del CTA, La Liga, la Federación Española de Fútbol, el Consejo Superior de Deportes, el Ministerio de Educación, Ciencia y Deporte y la Fiscalía no hacen nada. Todos miran para otro lado. El Estado español no actúa contra el racismo. Vini Jr. tiene toda la razón.

Las campañas de acoso de los medios de comunicación

Los grandes promotores del acoso a Vinicius han sido los medios de comunicación españoles. Han diseñado campañas para poner el foco en la víctima en lugar de ponerlo en el agresor. Han manipulado comunicados y declaraciones de Vinicius y han dado voz a periodistas y personajes que justifican con todo tipo de excusas el acoso racista al jugador.

Esta justificación de los comportamientos racistas es algo inconcebible en otros países de nuestro entorno, como puso de manifiesto Jurgen Klopp en una rueda de prensa tras un Liverpool – Real Madrid. Un periodista le preguntó “Te has enfrentado a Vinicius tres veces. Quería preguntarte: ¿Has notado algún comportamiento provocador de su parte?”. El entrenador alemán cambió el semblante y el jefe de prensa del Liverpool le preguntó si había entendido la pregunta. “Sí, he entendido la pregunta”, dijo antes de replicar: “¿Que está haciendo algo provocador en la cancha? ¿Cosas en la cancha? ¿Hablas de racismo? No hay nada en el mundo que pueda justificar el racismo. No sé lo que hace en el campo, pero mi opinión es que no provoca. Imagina que diga ‘sí’, que su forma de jugar puede provocar estas situaciones. Sería una locura. No, para nada. Por lo que lo conozco, lo único que puedo decir es que es un jugador de talla mundial”.

El principal instigador de las campañas contra Vinicius ha sido el programa de Atresmedia El chiringuito. En este programa fue donde empezaron las burlas. Cristóbal Soria, colaborador habitual del programa, se grabó delante de la imagen de un gorila para hablar de Vinicius. En cualquier otro país hubiese sido cesado como colaborador del programa. Ahí sigue. Otro colaborador del programa, el agente de jugadores Pedro Bravo, afirmó: “Si quieres bailar samba te vas al Sambódromo a Brasil. Aquí lo que tienes que hacer es respetar a tus compañeros de profesión y dejar de hacer el mono”. Curiosamente los bailes en las celebraciones de Vinicius molestan enormemente. Los bailes de Antoine Griezmann, jugador del Atlético de Madrid, famoso por su creatividad en la invención y en el reciclaje de todo tipo de danzas para celebrar sus goles jamás han despertado este tipo de comentarios. A nadie le parece que Griezmann haga el mono cuando celebra sus goles bailando. Bailes que han hecho decenas de jugadores en La Liga. Otro ejemplo de la doble moral de los medios de comunicación es el caso de un programa de Movistar Plus en el que el colaborador Germán “Mono” Burgos fue destituido por, según la cadena, “comentarios inadecuados sobre el jugador Lamine Yamal”. Como pueden ver se trata de un acoso selectivo.

Tras lo ocurrido en Valencia, uno de los periodistas locales, Nacho Cotino, se convertirá en el referente del antimadridismo por su acoso a Vinicius, al que dedica editoriales todos los días para justificar a los racistas. Se trata de un periodista abiertamente racista que tiene tweets como “Marcelo tiene el coeficiente intelectual de la mona del Bioparc…”, “Pepe… el eslabón perdido” o “Pepe vuelve a emular a la mona del Bioparc… Disculpas para la mona”. Este personaje sigue defecando hoy en día en la televisión La 8 mediterráneo.

El negro bueno y el negro malo

A Vinicius todo el mundo le da lecciones sobre cómo debe comportarse. A Vinicius hay que llevarle al programa Hermano Mayor para corregir su conducta. El chaval ha salido rebelde. A los antimadridistas no les gusta cómo se porta el chico. Muchos periodistas le recomiendan psicólogos. Hay personajes detestables como el pseudoperiodista Albert Lesan que le dicen directamente “tú eres el que debería retirarse del fútbol si no pasas antes por un psiquiatra o por un psicólogo, estás mal de la cabeza, chico, estás muy mal”. Al carro de los educadores sociales se apuntan también negros buenos como Bertrand Ndongo, Mauro Silva o Javier Balboa. El mensaje es básicamente el siguiente: Vinicius, si te portas bien no te van a insultar por el color de tu piel. Tienes que ser un negro bueno y ya verás como no te llaman “negro de mierda”, “macaco” o “puto mono” y no te envían a “recoger plátanos”.

El posicionarse contra Vinicius se pone de moda. Todo discurso contra el jugador se gana el favor de gran parte de los españoles. Los justificadores mezclan el comportamiento de Vini Jr. con los insultos racistas, disculpan a los racistas porque Vinicius va provocando, porque no se porta bien. A los racistas no les gusta que el negro no achante, que no humille. No soportan que se crezca, que conteste, el negro tiene que comportarse como ellos digan. En España han insultado en los últimos años a decenas de jugadores, después veremos la larga lista, en ninguno de los casos se había puesto el foco en la víctima para justificar a los agresores como se ha hecho desde el primer día en el caso de Vinicius.

La imposible digestión de la decimocuarta

Este es el primer gran punto de inflexión. Todo se recrudece a partir del 28 de mayo de 2022. El Real Madrid gana su decimocuarta Copa de Europa al Liverpool con gol de Vini Jr. El patito feo levanta su primera orejona. Ese día estalla todo. Ahora el blanco de las burlas de todo el antimadridismo es una estrella mundial. Ha quedado demostrado que son unos “Nostradamus” de chichinabo. Tienen que recoger cable, muchos kilómetros. Llevan más de dos años haciendo memes que tienen que empezar a tragarse. Intentan digerirlos. No pueden. Son demasiados.

Vinicius ya está considerado como uno de los tres mejores jugadores del mundo, junto a Mbappé y Haaland. A partir de ese día los episodios racistas de Barcelona y Mallorca empiezan a multiplicarse en más estadios de La Liga. Los insultos se generalizan gracias a la pasividad de La Liga, la Federación Española de Fútbol, el Consejo Superior de Deportes, el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, los Mossos de Esquadra, la Policía Nacional y las fiscalías.

Vini Jr. ha recibido insultos racistas en ocho de los diecinueve estadios que ha visitado. En los campos del Fútbol Club Barcelona, Real Club Deportivo Mallorca, Real Valladolid, Atlético de Madrid, Club Atlético Osasuna, Sevilla Fútbol Club, Real Betis y Valencia Club de Fútbol. En algunos de los estadios de estos equipos ha recibido insultos racistas en varios partidos. No es un caso aislado, se convierte en una moda. Vinicius es el muñeco del pimpampum. Los acosadores, los racistas, los paletos, los mediocres, los acomplejados, los energúmenos de las distintas aficiones aprovechan la llegada de Vinicius a la ciudad para exhibir con orgullo la calaña a la que pertenecen. Esto no hubiese ocurrido en otros países donde sí se toman muy en serio este tema.

Vinicius es una estrella del fútbol y el fútbol es el deporte más mediático del mundo. Las imágenes de los insultos racistas a Vinicius en los distintos estadios de España se ven en todo el mundo. Se proyecta la imagen de una Liga Española donde los racistas campan a sus anchas mientras las autoridades no hacen nada. Curiosamente en los más de cien partidos internacionales que ha disputado Vini Jr., tanto en los disputados con la selección brasileña como en los disputados con el Real Madrid en Europa, jamás ha recibido un insulto racista.

A Vinicius empiezan a insultarle antes de entrar en el estadio tanto en el Metropolitano como en Mestalla. Antes de hacer nada, antes de, según justifican los justificadores, provocar. Le insultan nada más salir del autobús. No le insultan una o dos personas, le insultan decenas, coreando “eres un mono, Vinicius eres un mono”.

La Fiscalía archiva la denuncia por los cánticos racistas a Vinicius en el derbi contra el Atlético de Madrid poniendo como excusa que se produjeron en un contexto de “máxima rivalidad”, alegando que solo “duraron unos segundos” y afirmando que no constituyen delito. No soy fiscal, pero no hace falta serlo para calificar esto es como una soberana gilipollez. Esto no es más que una excusa para justificar el no hacer nada. Esto es mirar para otro lado. Exactamente igual que lo que hizo en su momento la Fiscalía de delitos de odio de Mallorca. La aplicación de la ley a medida. Nuevamente impunidad para los racistas, que se sienten legitimados por las fiscalías.

Vini Jr. es el blanco del odio de gran parte del antimadridismo, que se siente con total inmunidad para insultarle y acosarle. Su delito: protestar cuando los árbitros permiten que le hagan faltas una y otra vez sin castigo alguno para sus rivales, algunas de estas faltas son merecedoras de tarjetas amarillas o rojas. Ante las protestas de Vini Jr., muchos de los aficionados rivales empiezan a silbarle y a insultarle. Como si Vinicius fuese el único jugador que ha protestado una decisión arbitral en España. Vini Jr. nunca se achanta, cuando marca un gol se dirige a la grada llevándose la mano a la oreja, cuando le sustituyen sale del campo lentamente acariciándose el escudo. Los racistas y sus justificadores consideran una provocación el responder así a toda una grada que le grita “tonto, tonto”. Antes les molestaba que celebrase los goles bailando, hoy les molesta que se acaricie el escudo. Hay jugadores como Gavi que se han tocado los genitales dirigiéndose a la afición rival sin repercusión alguna en los medios de comunicación. Pero Vinicius se toca el escudo. De nuevo la indignación selectiva. El punto de mira de los acosadores se ha puesto en Vinicius. Él tiene la exclusiva.

No es Mississippi en los años 60, es la España de 2023

Uno de los episodios más lamentables de la persecución al jugador se produce el 26 de enero de 2023. Un maniquí negro con la camiseta del jugador aparece colgado de un puente cercano a la Ciudad Deportiva del Real Madrid en Valdebebas, junto a una pancarta que dice “Madrid odia al Real”. Una imagen que recuerda al Mississippi de los años 60. Una imagen que da la vuelta al mundo. La imagen de país racista no la proyecta Vinicius, que es la víctima. La imagen de país racista la dan los cuatro racistas que han colgado el muñeco con la camiseta de Vini Jr. Y las instituciones que no actúan.

Nuevamente impunidad total. Ningún detenido. Curiosamente, como veremos después, todo cambia tras el partido del 21 de mayo de 2023 en Valencia. Un partido en el que Vinicius se va a la grada a señalar al racista que le ha insultado y por primera vez se aplica el protocolo contra el racismo. El revuelo originado y la deteriorada imagen de España en el mundo hace que de repente los organismos que llevan meses sin hacer nada se pongan a hacer su trabajo. No lo hacen para proteger a Vinicius. Lo hacen para salvaguardar la imagen de España en el mundo. Curiosamente, dos días después del acoso racista a Vinicius en Valencia, son detenidos los cuatro ultras del Frente Atlético que cuatro meses antes colgaron el maniquí y la pancarta.

El bochornoso partido de Valencia

Este es el segundo punto de inflexión. Cuando llega el partido de Valencia, Vinicius lleva ya más de ocho meses siendo insultado en distintos campos de La Liga. El tema tiene repercusión mundial. Ahora, cuando en el resto de los países la imagen de España ya está deteriorada, es cuando las autoridades deciden hacer algo. La imagen de La Liga no queda manchada por Vinicius, porque provoque, porque conteste a las provocaciones, a los insultos o a las patadas. Eso es algo que han hecho muchos jugadores de fútbol en todos los países y en todas las épocas. La Liga queda manchada por la impunidad que tienen los racistas todos los domingos, por las imágenes que se exportan a todo el mundo. Y le toca pagar el pato al Valencia.

En una jugada cerca del fondo de los aficionados más radicales del Valencia, varios aficionados le hacen gestos de mono a Vinicius. Vinicius se va a la grada a señalar a uno de ellos. Esta vez el árbitro sí activa el protocolo contra el racismo, algo que debería haberse hecho hace meses, desde el primer día, desde el día del Camp Nou. En ese momento la mayor parte de la afición del Valencia se pone en contra de Vinicius coreando masivamente “tonto, tonto” en lugar de ponerse en contra de los racistas que le han insultado. Cuando un racista insulta a un chico y tú, en lugar de condenar la actitud del racista, insultas al jugador que ha recibido los insultos llamándole “tonto” estás dejando muy claro de qué lado estás.

En las horas posteriores al partido se produce un malentendido por parte de Ancelotti y de Vinicius, que creen escuchar en el estadio “mono, mono” en lugar de “tonto, tonto”. Ancelotti lo comenta en una rueda de prensa. Vinicius difundiendo un video en redes sociales. Ancelotti pide disculpas unos días después. Vinicius declara ante el juez que no fueron insultos de todo el estadio sino de unas pocas personas del fondo.

El acoso de la mayor parte de los valencianistas, promovido y amplificado por los mensajes de acoso de gran parte de los periodistas de Valencia, no es más que la explosión de un antimadridismo que se ha ido gestando en Valencia durante décadas. La octava orejona del Real Madrid no parece haber sido digerida todavía por la afición valencianista. Una afición que tomó el fichaje de Mijatovic por parte del Real Madrid como una afrenta imperdonable que ha pasado a la historia como las discordias entre los Capuletos y los Montescos. Una afición que, sin embargo, no causó revuelo alguno cuando el Valencia Club de Fútbol vendió al Fútbol Club Barcelona a David Villa y a Jordi Alba. Una afición que presenta desde hace varios lustros síntomas de filobarcelonismo y de valencianismo pancatalanista. Ya saben que, para los nacionalistas catalanes, Valencia es un territorio que forma parte de los Països Catalans.

Las imágenes de los insultos a Vinicius en Mestalla se ven en todo el mundo. La inacción de los que deben ayudarle y protegerle y no lo han hecho hasta ahora ha quedado patente en todo el mundo. La imagen de España queda dañada internacionalmente. Volker Türk, el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos afirma que “el abuso racial que enfrentó una vez más el futbolista del Real Madrid Vinicius Junior en España el pasado domingo es un claro recordatorio de la prevalencia del racismo en el deporte”. El Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil publica un comunicado en el que indica que reiterará al Gobierno de España y a las autoridades deportivas de ese país su preocupación por los continuos ataques contra el futbolista y que se comunicará con la UEFA, organizadora de la Champions League.

“Una mentira repetida mil veces se acaba convirtiendo en verdad”

Joseph Goebbles

Es curioso observar cómo todas las polémicas que se han generado a partir de las declaraciones de Vinicius no se basan en sus palabras. Se basan en falsedades repetidas una y otra vez por los potentes altavoces de los medios de comunicación y de las redes sociales. Difunden cosas que Vinicius no ha dicho.

Los dos momentos más polémicos de esta triste historia de acoso mediático son un comunicado que Vinicius hizo en Instagram tras el partido de Valencia y una reciente entrevista para la CNN. Gran parte de la gente prefiere quedarse con lo que los medios de comunicación dicen que ha dicho el jugador, en lugar de leer el comunicado o de escuchar la entrevista completa. Lo hacen así porque les conviene, el mensaje convenientemente manipulado les sirve de gasolina a su aversión al jugador.

La principal mentira repetida mil veces por medios de comunicación, tertulianos, políticos, jugadores y aficionados es: “Vinicius ha dicho que España es un país racista”. Esta es la estrategia más sencilla que tienen los acosadores, los racistas y los justificaracistas para poner a todo un país en contra del jugador y sumar adeptos para su causa, para ganar audiencia, para vender más panfletos. Y es muy efectiva. Esta mentira la repiten a todas horas en artículos de prensa y en tertulias de radio y de televisión. La mentira goebblesiana cala en la sociedad.

Esta mentira la compra inmediatamente gran parte del piperío. Los pseudomadridistas se unen al discurso de racistas, justificaracistas y acosadores. Una alianza digna de los comics de Marvel. Por cierto, en el madridismo también hay racistas, como en todas las aficiones, como en la sociedad. Y en el Bernabéu también se han proferido insultos racistas. Gentuza hay en todas partes.

Vinicius nunca ha dicho que España sea un país racista, más bien ha dicho todo lo contrario. En su polémico primer comunicado Vinicius dijo textualmente: “Una hermosa nación, que me dio la bienvenida y me encanta, pero que aceptó exportar la imagen al mundo desde un país racista. Perdón por los españoles que no están de acuerdo, pero hoy en Brasil, España es conocida como un país de racistas.”

En el post hay una errata, se refiere a que España “aceptó exportar la imagen al mundo de un país racista”. Vinicius no se queja de los españoles, no dice en ningún momento que España sea un país racista, dice que España “aceptó exportar la imagen de un país racista”. La lucha de Vinicius es contra los racistas y contra las instituciones, que hasta ese día no habían hecho absolutamente nada para castigar los insultos racistas. En el momento del comunicado a Vinicius le habían proferido insultos racistas en quince ocasiones en varios estadios, los árbitros no aplicaron el protocolo contra el racismo en ninguna ocasión, no hubo ninguna detención, no hubo ninguna sanción, las fiscalías miraron hacia otro lado.

A continuación, dice que “… en Brasil, España es conocida como un país de racistas”. Vinicius no tiene argumentos para decir lo contrario porque su visión, tras lo ocurrido en los últimos meses, es que en España no se actúa contra el racismo. Ha recibido insultos en muchos estadios y no ha habido ninguna consecuencia. Vinicius tiene toda la razón.

Vayamos a la famosa entrevista. Entrevista cortada, troceada y cocinada por el programa El Chiringuito de Atresmedia. El programa parece haber editado y manipulado la entrevista intencionadamente con el objetivo de poner en contra de Vinicius a todo un país. La entrevista se emitió días antes completa en todo el mundo y no causó polémica ni controversia alguna. Esta manipulación de la entrevista no se produjo en ningún otro país.

Darren Lewis, el periodista que realizó la entrevista a Vinicius, denunció en redes sociales la manipulación de la entrevista en España: “Dice mucho de la negación que existe en el fútbol español sobre su crisis de racismo el hecho de que estén sacando deliberadamente una frase de nuestra entrevista con Vini Jr. fuera de contexto en un intento de desacreditarlo, en lugar de aceptar que el arresto de tres personas en julio fue solo un primer paso, largamente demorado, para abordar un problema generalizado y bien documentado”. Darren Lewis añadió: “Si la misma energía que se ha empleado para atacar a la víctima se hubiera utilizado para abordar adecuadamente el problema, Vinicius no habría sido abusado dieciséis veces en los últimos dos años”. Esto es precisamente contra lo que lucha Vinicius, conta la inacción de las autoridades deportivas y judiciales.

Transcribo aquí el fragmento polémico de la entrevista a Vinicius sin cortes: “Ya puedo ver y sentir la diferencia en España hoy en día, hoy en día la gente todavía puede ser racista, pero ahora tienen ya miedo a expresarse ellos mismos en el terreno de juego y en lugares con muchas cámaras. Tres personas fueron a la cárcel por insultarme en uno de los partidos y eso es algo que ya quedará marcado para la historia porque es la primera vez y cada vez que vuelvan a hacerlo será posible que les vuelvan a hacer pagar por hacer sufrir a las personas negras. Hasta 2030 tenemos margen para evolucionar. Así que espero que España evolucione y entienda lo serio que es insultar a alguien por el color de su piel. Si hasta 2030 las cosas no evolucionan creo que debería cambiar de sede porque si los jugadores no se sienten cómodos y no se sienten con confianza para jugar en un país porque podrían sufrir racismo es algo complicado, pero creo y quiero hacer todo lo posible para que las cosas puedan cambiar porque hay mucha gente en España que, o incluso la mayoría, no son racistas, pero hay un pequeño grupo que acaba afectando a la imagen de un país donde es tan bonito vivir, amo estar aquí. Amo jugar en el Real Madrid, amo tener las mejores condiciones viviendo aquí con mi familia. Esperamos que las cosas puedan evolucionar más. Ya han evolucionado, pero pueden cambiar más para que en 2030 los incidentes racistas hayan disminuido.”

El programa El chiringuito trocea esta parte de la entrevista para dar a entender que Vinicius ha dicho que “España es un país racista” y que “nos deberían quitar el mundial”. Esas son las dos frases que repiten una y otra vez. La mayor parte de medios de comunicación españoles se unen a la manipulación. Varios pseudoperiodistas preguntan sobre estas falsas afirmaciones al seleccionador nacional Luis de la Fuente, a Dani Carvajal, al ministro del Interior Fernando Grande-Marlaska y al alcalde de Madrid José Luis Martínez Almeida. Todos contestan a Vinicius diciendo que España no es un país racista, algo que Vinicius no ha dicho en ningún momento. Vinicius ha dicho todo lo contrario. No son periodistas, son acosadores. Parece ser que su objetivo es poner a todo un país en contra de Vinicius. Y han conseguido hacerlo con gran parte de las personas que no contrastan lo que oyen, que no van a las fuentes, a las palabras de Vinicius. Personas que opinan en base a lo que han dicho que ha dicho.

La cochiquera

Y no son casos aislados, en España hay decenas de miles de racistas. Como en todos los países. Lo podemos comprobar fácilmente todos los días en la cochiquera. Lo que antes se llamaba Twitter y ahora se llama X. El refugio de los racistas. Solo tienen que buscar la palabra mono para encontrar centenares de tuits con insultos racistas a Vinicius, algunos de ellos con decenas de miles de likes. Los medios de comunicación españoles son los que alimentan a estos racistas señalando el objetivo, manipulando entrevistas y justificando el acoso. Como hemos visto, lo vienen haciendo desde hace años.

¿Por qué solo le insultan a él y no al resto?

Esta es una de las estupideces más habituales que usan como argumento los racistas y los justificaracistas para justificar los insultos a Vinicius. Que solo le pasa a él. Esto es algo totalmente falso. Es una mentira que repiten una y otra vez para darse la razón.

En España han insultado en distintos estadios, también en el Bernabéu, a jugadores negros. Esto es algo que ocurre con cierta frecuencia. En España le han proferido insultos racistas, entre otros a Ronaldo Nazario, Kameni, Marcelo, Roberto Carlos, Wilfred, Eto’o, Umtiti, Akapo, Alberto Quintero, Pape Diop, Paulao, Nyom, Iñaki Williams, Nico Williams, Dani Alves, Tchouaméni, Rudiger y Acuña. Este mismo fin de semana han recibido también insultos racistas en Segunda División los jugadores Lopy y Haissem Hassan. Hay más casos. A muchos de estos jugadores les han insultado en varios estadios y en varias ocasiones. Como pueden ver, no se insulta solo a Vinicius. Vinicius es uno más. La diferencia es que estos jugadores no han sufrido campañas de acoso de los medios de comunicación como la que han orquestado contra Vini Jr. por ser la estrella del Real Madrid. En todos estos casos la prensa ha estado siempre del lado de la víctima.

Otro de los argumentos de los racistas es que “en el Madrid hay más negros y solo le insultan a él, por algo será”. Nuevamente es algo totalmente falso. Rudiger sufrió insultos racistas en Cádiz cuando se dirigió a darle su camiseta a un aficionado tras finalizar el partido. Tchouaméni sufrió insultos racistas en Mallorca tras marcar un gol. Camavinga sufrió insultos racistas con Francia. Rodrygo sufrió insultos racistas en redes sociales tras un encontronazo con Messi. Imaginemos este símil que saca de quicio a los racistas y sus justificadores: “en la discoteca hay más chicas y solo la han violado a ella, por algo será”. O el “es que va provocando” que veremos luego. Argumentos a la altura del nivel moral e intelectual de un racista.

Pero el argumento “en el Madrid hay más negros y solo le insultan a él, por algo será” tiene una explicación muy sencilla. El bullying del que hablábamos al inicio. El bullying en los colegios. Cuando se produce una situación de bullying, los alumnos de una clase ejercen acoso sobre una persona en concreto, no sobre varios. Si lo ejerciesen sobre varios, estos podrían unirse y rebelarse ante el acoso. El bullying se suele centrar en una persona, que es objeto de burlas, acoso, insultos y a veces agresiones de toda una clase. Los acosadores suelen escoger a la persona que ven más débil y la atacan con aquello que más le puede afectar. Al chico con sobrepeso le llaman gordo. Al chico amanerado le llaman maricón. Suelen cebarse en uno. En el Real Madrid se han cebado en el mejor. Se han cebado en el que, por su personalidad, no va a poner la otra mejilla, va a responder, de esa forma pueden sacarle del partido y hacer que juegue peor. O conseguir que proteste al árbitro y le expulsen. Y han usado un aspecto que saben que le duele al chico, el color de su piel. No todos los alumnos de una clase suelen ejercer bullying, pero sí gran parte de ellos. Y en muchas ocasiones la broma acaba en suicidio. A esto se han sumado alegremente muchísimas personas en el caso de Vini Jr. Esto dice mucho de su miseria moral.

Otra basura de argumento de los racistas y sus justificadores es el famoso “es que va provocando”. Como si el hecho de que alguien considere que alguien provoca, tiene un comportamiento inadecuado o no se comporta como él quisiera, le diese derecho a llamarle “puto mono”, “macaco” o “negro de mierda”. Es lamentable escuchar en decenas de programas a decenas de periodistas utilizar habitualmente la siguiente estructura: “que conste que aquí todos estamos contra el racismo, pero Vinicius…”. A esta basura de planteamiento podemos jugar todos: “que conste que aquí todos estamos en contra de las agresiones sexuales, pero Marta…”. No se sostiene, pero este nivel de argumentación está muy extendido.

Si se fijan, en todo este argumentario están poniendo siempre el foco en la víctima. Constantemente. El foco lo ponen en Vinicius. Nunca en los agresores. Nunca en los racistas que le insultan. Es algo enfermizo. Pero voy a recuperar la lista anterior: Ronaldo Nazario, Kameni, Marcelo, Roberto Carlos, Wilfred, Eto’o, Umtiti, Akapo, Alberto Quintero, Pape Diop, Paulao, Nyom, Iñaki Williams, Nico Williams, Dani Alves, Rudiger, Acuña, Lopy y Haissem Hassan. De ninguno de estos jugadores se dijo nunca por parte de los medios de comunicación que era insultado por su comportamiento en el terreno de juego. Esa es la diferencia. La campaña de acoso contra Vinicius no tiene precedentes.

Resumiendo, el argumento de los racistas es básicamente el “que conste que aquí todos estamos contra las agresiones sexuales, pero Marta va provocando y mira, hay muchas chicas en su grupo de amigas y solo la han violado ella, debería modificar su comportamiento”. Todo esto siempre sin hacer mención alguna al agresor. La culpa a la víctima. Incluso hay gente que considera que, si le quitasen a España la celebración del Mundial de 2030, la culpa no sería de los racistas que han insultado a Vinicius en dieciséis ocasiones en más de una decena de estadios, ni de la inacción y la pasividad de todas las instituciones españolas. La culpa sería de Vinicius por quejarse. Alucinante, sí. Deberían hacérselo mirar.

Baila, Vini Jr. baila

El caso de Vini Jr. es un caso de acoso como ningún otro. El acoso de gran parte de una sociedad a un jugador de fútbol. Es un caso de acoso a una persona por parte de sus adversarios para dañar a un club de fútbol. Una campaña de bullying diseñada, promovida y difundida por una gran mayoría de medios de comunicación, que albergan en sus programas a pseudoperiodistas que se dedican a acosarle todos los días. Vinicius ha sufrido acoso por parte de los aficionados en muchos estadios. El jugador ha recibido acoso por parte de los racistas y de sus justificadores en las redes sociales. El chico ha sido perseguido por muchos árbitros del CTA, que han permitido que le hiciesen faltas una y otra vez sin actuar. Unos árbitros que solo han activado el protocolo contra el racismo en una de las numerosas ocasiones en las que ha sufrido insultos racistas. Vinicius ha sido perjudicado por algunos fiscales, que han archivado las denuncias aduciendo patrañas para no molestar a determinadas ciudades y aficiones. Vini Jr. ha sufrido el acoso de parte de la clase política. Políticos que se han unido a la corriente de opinión que estaba de moda, contestando a palabras que Vinicius nunca ha dicho para congraciarse con los españoles.

Vinicius siempre ha denunciado la inacción de los estamentos judiciales y deportivos que deberían proteger a las víctimas de racismo. Siempre ha defendido que la mayoría de los españoles no somos racistas, que los racistas son una pequeña minoría. Que es una lástima que se proyecte en el mundo la imagen de un país racista. Su lucha no es contra los españoles, es contra los racistas y contra la inacción de las instituciones ante esta lacra. Si esta es la sociedad que quieren, adelante. Esto no va de colores, de equipos o de patriotismo. Yo siempre voy a estar del lado de las personas que sufran bullying y de las personas que sufran insultos racistas. Y siempre estaré en contra de los racistas, de los matones de instituto, de los acosadores y de todo aquel que les justifique. Así que baila, Vini Jr., baila. Sigue bailando. Eres mejor que ellos. Que nadie borre tu sonrisa.

Nota: Ya está a la venta en Amazon mi libro Madridismo sin complejos: contra todo, contra todos. Les agradezco enormemente la gran acogida que está teniendo. Para mi es importante dejar negro sobre blanco todo lo que está ocurriendo en el fútbol español. Todo lo que no se atreven a denunciar la mayoría de los medios de comunicación. El libro reúne setenta y nueve artículos sobre el Real Madrid. Espero que disfruten tanto leyéndolos como yo he disfrutado escribiéndolos. Un abrazo.

Gracias por tu apoyo, David Álvarez

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