
30 de agosto de 2025
Real Madrid 2 – 1 Real Mallorca
Siempre hay por qué vivir, por qué luchar, siempre hay por quién sufrir y a quién amar. Al final las obras quedan, las gentes se van, otros que vienen las continuarán, la vida sigue igual. Así rezaba la maravillosa canción del gran Julio Iglesias. Madridista universal que, no lo olviden, jugó durante cuatro años en la cantera del Real Madrid. Posiblemente Julio, que no se pierde ni un partido del Madrid, recordó anoche la letra de su canción. La vida sigue igual.
Una vez más, los protagonistas del partido del Real Madrid son los árbitros del CTA en lugar de los jugadores. A mí lo que me gusta es el fútbol. No me gusta tener que escribir sobre esta banda todas las semanas. Pero no me queda más remedio. No me voy a quedar callado mientras siguen atropellando al Real Madrid jornada tras jornada. Cada vez me resulta más difícil encontrar un título para estas crónicas de sucesos. Ya he escrito artículos con títulos como Corrupción en la Federación, La caza continúa, La mugrienta Liga Cantalejo, El CTA no puede con este equipo, ¿Es Medina Cantalejo el nuevo Negreira?, Cacería criminal, El día de la infamia o Hurto en grado de tentativa. Pueden encontrar todos estos artículos en mi libro Madridismo sin complejos, que ya está a la venta en Amazon. Hoy he decidido titular mi crónica La vida sigue igual. Nada ha cambiado en el CTA. Nada ha cambiado en la Mugrienta Liga Negreira. Estamos en la jornada tres y da mucha pereza ver los partidos del Real Madrid en esta adulterada competición. Antes de empezar la temporada les advertí de que este año todo iba a ser peor. Antes Tebas estaba enemistado con la RFEF, no pintaba nada en la Federación. Ahora es su vicepresidente. Los árbitros también dependen de él. Y ya saben quién es el archienemigo de Tebas. Su nombre empieza por flor.
Antes del partido, mi estimado Paul Tenorio publicaba en redes sociales una foto en los exteriores del Bernabéu. Paul estaba orgulloso de volver al templo del fútbol mundial. Le advertí con un «vigila la cartera, estimado Paul. Que arbitra Manolete». Les conozco como si les hubiese parido. Sánchez Martínez es el árbitro que presumía de que Enríquez Negreira le llamó, antes de hacerse oficial la lista de ascensos y descensos, para notificarle su ascenso a Primera División. Sánchez Martínez, del que ya he hablado en varios artículos, es aquel árbitro que se erigió en portavoz de todos sus compañeros y salió a un escenario a darse golpes en el pecho y a atacar a todo aquel que dudase de «la honorabilidad del colectivo» cuando estalló el caso Negreira. En aquel estrado nadie atacó al Fútbol Club Barcelona por comprar al vicepresidente del Comité Técnico de Árbitros y manchar a todo su colectivo. Jamás han tenido una mala palabra sobre el club que le pagaba a su jefe. Pero se ponen como gremlins en una piscina porque Real Madrid TV hace videos de sus jugadas mal arbitradas.
El problema viene desde hace décadas. Y solo tiene una solución. Sustituir a todos los árbitros. No pueden seguir arbitrando al Real Madrid colegiados que han mostrado en múltiples ocasiones su animadversión al club blanco. Recuerden mi artículo El día de la infamia sobre el día en que de Burgos «Pucheritos Richi» Bengoetxea salió a llorar y González Fuertes salió a amenazar al Real Madrid antes de arbitrarle la final de la Copa del Rey. Unas semanas después, el viernes antes de arbitrarnos un clásico, veinticinco árbitros encabezados por Munuera Montero – el del mural gigante de Messi en la tapia del chalet donde tenía su empresa – se reunieron con Rafael Louzán para quejarse porque sentían que la RFEF no les defendía ante los videos de Real Madrid TV. En la justicia ordinaria un juez es recusado y sustituido por otro si muestra ojeriza hacia una de las partes. En España no. Nos siguen arbitrando todas las semanas una banda de personajes que nos odian. Y lo demuestran todas las semanas en el terreno de juego y en la sala VOR.
Antes del minuto diez ya la liaron. Están torpedeando el nuevo proyecto de Florentino Pérez desde el primer minuto de la primera jornada. Quieren acabar con el Madrid de Xabi Alonso antes de que nazca. Trent le da un pase maravilloso a Mbappé, que se planta delante del portero y marca. Pulido Santana, que se encaró hace unos meses con Rodrygo cual Luis Suárez buscando alguien a quien hincar el diente, avisa a Sánchez Martínez. Pero disculpen. Hagamos un pequeño flashback antes de proseguir con esta jugada. Unas horas antes, González Fuertes estaba en el VAR del Alavés – Atlético de Madrid. Sí, el macarra calvo que amenazó al Real Madrid antes de arbitrarle una final. Estaba designado para estar también como árbitro auxiliar de VAR en el partido del Madrid. Pero un rato antes concedió un gol en fuera de juego de Giuliano Simeone y el CTA consideró que mejor poner a otro en el partido del Bernabéu. Dos fechorías en el mismo día iban a cantar demasiado. Pusieron a Melero López. Me informan que Melero fue el que propuso avisar en dos de los tres goles revisados hoy.
Volvamos a la jugada. Pulido Santana, el árbitro de VAR, avisa a Sánchez Martínez y anulan el fuera de juego de Mbappé. Diez o quince minutos después nos ponen una infografía en la que no se ve en el mismo plano el pasador y el receptor. Si no tienes un plano así, no debes anular un gol. Tenemos que hacer un acto de fe. Fe que no tengo en este colectivo. Los muñecos que pintan están en línea. La cabeza del muñeco de Kylian parece estar más adelantada por un centímetro. Pero no es la cabeza de Mbappé, no tiene su forma, no tiene sus dimensiones. Es la cabeza de un muñeco, que tiene la misma medida que la de todos los muñecos.
Unos minutos después marca Muriqi a la salida de un córner. Muriqi siempre nos marca. Nunca conseguimos secarle. Es demasiado alto y demasiado listo. El Madrid juega más rápido que en la primera jornada contra Osasuna. Vini está mucho más activo. Pero el protagonista es el árbitro. En una misma jugada, en el minuto veintiocho, deja de pitar una falta a Mastantuono y se inventa una falta de Guler, al que le hacen la cama en un salto. El Bernabéu empieza a corear el «Negreira, Negreira» y el «corrupción en la Federación». Está desquiciando al público y al equipo. A eso ha venido.
La pausa de hidratación resulta milagrosa. Creo que en lugar de darles agua les han metido a todos en remojo en la marmita de Panorámix. Nada mas regresar al partido, Hausen peina hacia Guler un gran centro de Álvaro Carreras – con ese peinado me recuerda a Julio Iglesias aunque su mirada sea la de Lucas Vázquez – y el director de orquesta turco remata de cabeza. Golazo. Se abre la lata. Un minuto después hay un contraataque. Vinicius conduce el balón y tiene a tres compañeros a los que pasar el balón. La despoblada defensa del Mallorca va retrocediendo. Vini entra en el área con tranquilidad, me voy por aquí, me voy por allí y la ajusta al palo. Golazo. Vinicius se mueve siempre por el campo con una tranquilidad y una superioridad aplastante. Nadie más confiante que él. El Madrid ha remontado el partido en dos minutos eléctricos. El equipo de Xabi suele controlar bien los partidos y de vez en cuando entra en ignición. Suele hacerlo durante cuatro o cinco minutos, no necesita más. Luego baja la tensión y al rato vuelve a tener otros momentos electrizantes. Es un Madrid intermitente. Pero los momentos de alta intensidad están resultando muy atractivos.
Unos minutos después otro gol anulado por fuera de juego. En un partido de La Liga hay veinte cámaras. Sospechosamente tampoco son capaces de mostrarnos en un mismo plano al pasador y al receptor. Otra vez el mismo modus operandi. Si no tienes una prueba concluyente para anular un gol, no debes anularlo. Los goles anulados están haciendo mella en el equipo. Empezamos a ver a los jugadores descentrados. No están asistiendo a un partido de fútbol. Esto es otra cosa.
En la segunda parte Guler marca un gol tras una gran jugada de Mastantuono. Nuevamente lo anulan. Pulido Santana avisa a Sánchez Martínez condicionándole totalmente y con una frase que supondría su expulsión de la profesión en cualquier otra liga del mundo: «Te recomiendo una revisión para que valores una potencial mano para poder anular el gol». Para poder anular el gol. Como si ese fuese su objetivo. Sánchez Martínez, que no se corta, responde: «Estupendo, voy a verla». Estupendo.
Vamos con la jugada de Guler. Primero, no es mano. Tiene la mano pegada al cuerpo. Por lo tanto no es mano. En el caso de que fuese mano sería lo que llaman «mano accidental» y solo podría ser anulada en el siguiente supuesto. Si a Guler le da el balón accidentalmente en la mano y entra en la portería o si se le queda muerta y remata inmediatamente y marca gol. Pero Guler no se aprovecha de la mano accidental sino de un balón que viene rechazado por el portero, no viene de su mano. Así lo explicaba Velasco Carballo, el presidente del CTA, en 2021 cuando cambiaron la norma. Pueden ver el video en mis redes sociales con una jugada de ejemplo que nada tiene que ver con la de Guler. Y el matiz está en la inmediatez. Pulido Santana le dice a Sánchez Martínez que hay una «cierta inmediatez». Inmediatez es si le da en la mano y remata y marca. Nos vendieron que el VAR solo debía intervenir en errores «claros y manifiestos». Una «cierta inmediatez» no es algo claro y manifiesto. Pero ya saben que en la Mugrienta Liga Negreira el viento siempre sopla del mismo lado.
No hay más que comparar el arbitraje del Mallorca – Barcelona, con un gol concedido mientras un jugador del Mallorca estaba en el suelo tras un balonazo en la cabeza, dos expulsiones al Mallorca y una tarjeta roja perdonada a Raphinha, con el arbitraje del Real Madrid – Mallorca, con tres goles anulados por el VAR al Real Madrid. Por cierto, es la tercera vez en la historia de La Liga en la que el VAR le anula tres goles a un equipo en un mismo partido. Las dos veces anteriores también fuimos nosotros los protagonistas, contra el Elche y contra la Unión Deportiva Las Palmas. Si revisamos los goles anulados por el VAR desde su existencia, encabezamos la clasificación con 37 goles anulados, el segundo es el Villarreal con 20. Diecisiete goles anulados más que el segundo, casi el doble. Al Fútbol Club Barcelona tan solo le han anulado 14 goles. Un saldo de 23 goles de diferencia. El factor corrector del CTA.
El Madrid sufre para conservar el resultado. En el minuto sesenta el equipo suele acusar un bajón físico y Xabi está demorando los cambios hasta el setenta. Esos diez minutos de decalaje ya nos han dado algún susto en partidos anteriores. El equipo deja de estar junto y el rival suele atravesar nuestras líneas con mucha facilidad. Trent salva una oportunidad clara del Mallorca lanzándose in extremis para impedir que un delantero mallorquinista remate. Unos minutos después don Álvaro Carreras saca un balón que se colaba en la portería. El partido se vuelve de ida y vuelta. Xabi hace los cambios, salen Brahim, Carvajal y Ceballos. El equipo recupera energías. Tchouaméni aguanta al equipo en los momentos de zozobra. Está muy bien durante todo el partido. Como siempre. Sánchez Martínez deja de pitar faltas a Guler y a Ceballos para seguir encabronando al Bernabéu. El partido acaba y el Madrid consigue los tres puntos.
Nos vamos al insufrible parón de selecciones con los tres partidos ganados. Por cierto, esta semana «Pinocho» De La Font volvió a mentirnos otra vez. Recuerden que ya nos mintió diciendo que él no nunca llamaba a los jugadores para justificar su ninguneo a Brahim. Después supimos que llama habitualmente a Pedri y a Ansu Fati. También nos dijo que Gonzalo no había jugado ni un solo minuto en primera cuando había jugado cinco partidos. Ahora nos dice refiriéndose a la celebración de Lamine Yamal en la que él mismo se pone una corona, que no es una corona, que es una chistera de mago. El propio Lamine Yamal publicó una foto en Instagram con su celebración y una corona pintada. En fin. Qué pereza da la selección blaugrana.
El protagonista del partido ha sido Sánchez Martínez. Ha tenido una actuación tan meritoria que posiblemente sea premiado con arbitrar la final de la Copa del Rey. El partido de hoy ha sido un partido quintabuitresco. Uno de esos partidos en los que el equipo arrolla al rival como en la magnífica época de la quinta del Buitre. En esos tiempos felices los resultados en el Bernabéu solían ser de cinco a uno, cuatro a cero o seis a dos. Un tres a cero nos resultaba pobre. Ahí empezó todo. El Madrid ganó cinco ligas seguidas, no tenía rival. En ese momento el Fútbol Club Barcelona decidió contratar a Enríquez Negreira para poder competir con el Real Madrid. Ahí se acabó el fútbol español. Lo que vivimos hoy son unas competiciones domésticas tan adulteradas que no pueden competir con ligas como la Premier. El partido de hoy, sin el factor corrector del CTA, es un cinco a uno. Pero esto ya no son los ochenta, ahora vivimos en pleno negreirato.
En un partido limpio, en una liga limpia, el protagonista del partido y de la crónica hubiese sido don Arda Guler. Arda ya no es Kubo ni Odegaard. Ha vencido a la maldición. Ayer dio todo un recital. Este chico está pluriempleado. Cuando el Madrid inicia jugada se coloca delante de los centrales e inicia la estrategia para conquistar el territorio enemigo. Una vez tenemos rodeado al ejército rival se planta en la frontal y empieza a moverse y a repartir juego entre los delanteros. Ejerce de cinco y de diez. De mediocentro y de mediapunta. Y empieza a entenderse con don Franco Mastantuono. El argentino ocupa ahora el lugar que ocupaba Arda en la banda derecha. Arda ha ganado protagonismo estando más centrado. En ocasiones intercambian papeles con Franco y Arda inicia desde la derecha. Franco dispara bien desde la frontal y no tiene reparos en entrar en el área rival. Ambos van a inventar muchas jugadas, van a crear magia sin fin y van a marcar goles, muchos goles. Tendremos que disfrutar de su maravilloso fútbol en la Champions League, lejos del protagonismo de los mediocres del CTA.
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Nota: Ya está a la venta en Amazon mi libro Madridismo sin complejos: contra todo, contra todos. El libro reúne setenta y nueve artículos sobre el Real Madrid. Espero que disfruten tanto leyéndolos como yo he disfrutado escribiéndolos. Muchas gracias a todos por su interés.





