
27 de septiembre de 2025
Atlético de Madrid 5 – 2 Real Madrid
Día muy duro para el madridismo. Hoy voy a empezar por analizar el fútbol para pasar después a hablar del dinosaurio en la habitación. Así todos aquellos que analizan los partidos como si el dinosaurio no existiese y no se estuviese orinando en el escudo del Real Madrid pueden leer el próximo párrafo y obviar el resto. Así todos contentos.
Intentaré resumir el poco fútbol del partido en un solo párrafo. El Madrid jugó un partido horroroso. Salimos muy mal al partido, estuvimos muy incómodos desde el pitido inicial. El Atleti estuvo vigoroso, presionando en todas partes del campo, el Madrid se vio incapaz de sacar el balón y de dar tres pases seguidos. Cuando el Atleti descansó tras estar casi media hora presionando, logramos dar más de tres pases seguidos y marcar los dos goles. El Atleti tenía una táctica muy sencilla, puso a Sorloth – ese tipo nórdico y callado que me cae bien porque es un jugador noble y se parece a Reacher – en el medio del área y empezó a colgar balones por las bandas, en jugada y a balón parado. Y el Madrid se vio incapaz de parar esos centros. En la sociedad de hoy en día no hay momento más adecuado para santiguarse que en un centro lateral al área del Madrid. Así llegaron los dos primeros goles del Atleti. No hubo continuidad en el juego del Madrid. El equipo no estuvo junto, los jugadores no encontraban a compañeros con los que combinar. Había mucho espacio entre las líneas. Llegamos tarde a todas las jugadas. El balón parecía un conejo indomable en muchas fases del partido. Todos los jugadores estuvieron mal. Solo se salvaron Vinicius, Mbappé y Guler en los pocos instantes en que entraron en contacto con el balón. El equipo no logró conectar con Vini y Mbappé. Estuvieron aislados entre la defensa atlética. En la segunda parte no tiramos a puerta. Así es difícil ganar un partido. Y el equipo se pone muy nervioso en estos partidos. Necesitamos tipos como Ramos o Cristiano en la plantilla, tipos confiantes salidos de Doce del patíbulo, veteranos curtidos en mil batallas que consigan tranquilizar a los chicos y elevar la moral de la tropa. Ahora no tenemos ese perfil en el vestuario. Y para ir a estas batallas necesitamos que nuestro entrenador se tizne la cara con pintura de camuflaje y se ponga en modo sargento Highway, no en modo Valdanágoras. El de ayer es uno de los peores partidos del equipo en los últimos años. Hay mucho que corregir.
Y en esto se quedan algunos. Pero hay más. Vamos a analizar a continuación en qué contexto se produjeron los hechos del párrafo anterior. El contexto es el de una Liga en la que el tercer equipo de España puede quedarse a doce puntos del líder en la jornada siete. Un hecho que le quitaría valor al producto de Javier Tebas. No se engañen, esto es un negocio. Hay muchos millones en juego. Ahora Javier Tebas ya no está enemistado con la RFEF, ahora es su vicepresidente. Javier Tebas, el archienemigo del Real Madrid, controla La Liga y controla la RFEF, de la que depende el Comité Técnico de Árbitros. Louzán no es más que un títere de Tebas y Laporta.
En la pasada jornada, Koke agarró del cuello a un rival y le tiró al suelo. Es una acción mucho más grave que el empujón de Vinicius al portero del Valencia por el que nuestro jugador vio tarjeta roja. Hernández Hernández hizo la vista gorda. Koke no podía perderse el derbi. Esta competición está siendo adulterada en todas y cada una de las jornadas con el objetivo de mantener una competitividad artificial para que el producto no se devalúe. Sin el manoseo del CTA, la liga española sería como la Bundesliga o la Ligue 1, la ganaría siempre el mismo equipo, el Real Madrid.
Antes del partido, el CTA lleva a cabo otra de sus habituales cacicadas. Pone a un madrileño a arbitrar, esta vez desde el VAR, a equipos madrileños. Una norma que lleva en vigor desde hace décadas impide que los árbitros de un colegio territorial puedan arbitrar a equipos de ese territorio. Pues bien, el CTA decide cambian este criterio a mitad de la competición, en la jornada siete. Lo hacen para este partido. De forma totalmente arbitraria. Como aquella liga en la que aquel pisotón de Modric en la primera jornada fue tarjeta roja y unas semanas después emitieron una circular en la que los pisotones ya no eran tarjeta roja. Así funciona esta banda.
Además de poner a Del Cerro Grande en la sala oscura, el CTA, que este año solo anuncia los árbitros que van a dirigir los encuentros el día antes del partido, decide hacer otra excepción para el partido del Madrid. A mitad de la semana filtran que el Negreira boy agraciado con el privilegio de pitar el primer partido importante de esta liga será Alberola Rojas.
Alberola Rojas no debería arbitrar en España. Alberola Rojas es un árbitro que debería haber sido apartado del arbitraje cuando se supo que le había pagado 8.600 euros a Negreira Jr. entre 2016 y 2018. Alberola Rojas fue promocionado por Negreira Sr. a Primera en 2017, convirtiéndose en el segundo árbitro más joven de la historia en ascender, tras pasar tan solo dos años en Segunda. Negreira, vicepresidente del Comité Técnico de Árbitros, fue empleado del Barcelona durante 17 años. En cualquier país serio este colegiado habría sido destituido. En la España actual no solo no se le aparta, se le premia. Hace unos meses Alberola Rojas recibió el premio Vicente Acevedo al mejor árbitro de Primera. Se lo entregaron Rafael Louzán, el vicepresidente que había venido a cambiarlo todo, y Fran Soto, el amigo de Louzán que iba a renovar el CTA. Nada ha cambiado. Equivocarse contra el Real Madrid sigue teniendo premio. El modus operandi que instauró Negreira sigue en vigor. Además, Alberola Rojas cuenta con el permiso de sus jefes para irse a arbitrar partidos de la Liga Egipcia. Parece ser que con los más de 300.000 euros al año que gana en España no le da.
Analicemos las estadísticas. Alberola Rojas le ha arbitrado en Liga al Real Madrid en 12 ocasiones, con tan solo 7 victorias blancas. El porcentaje de victorias del Madrid con Alberola Rojas es del 58%. Una anomalía estadística más de la Mugrienta Liga Negreira. Por eso ha sido escogido para arbitrar el derbi en el Metropolitano. Por eso es la estrella del CTA.
Vamos con la prensa. El año pasado José Miguélez, director de deportes de ABC, un acosador del Atleti que huele a racista que tira de espaldas, envió a María José Hostalrich a entrevistar a Revilla para calentar el derbi contra Vinicius. Revilla es un político español que apesta a puro, ron barato y populismo. La juntaletras suele participar en la tertulia La Tribu de Radio Marça, tertulia poblada por personajes que se comportan como miembros del Ku Klux Klan sin capucha. Una tertulia dirigida por Raúl Varela, narrador de los partidos del Real Madrid que se dedica a dar voz a toda la racistada acosadora. Miguélez envió a la cheerleader de la tertulia kukluxklanesca a entrevistar al cántabro y titularon en portada, el día del derbi: “Vinicius es un desagradecido; habla mal de España, que le está dando de comer”. La mentira goebblesiana repetida mil veces. Todo para alentar el acoso a nuestro jugador. Vinicius nunca ha hablado mal de España, ha hablado mal de los racistas y de la inacción de las instituciones. Pueden encontrar un extenso análisis de todo esto en Madridismo sin complejos: contra todo, contra todos.
Pues este año Miguélez y Hostalrich lo han vuelto a hacer. El mismo modus operandi que el año pasado. Es una estrategia de acoso perfectamente planificada. Buscan a un personaje que hable mal de Vinicius y publican la entrevista el día del derbi para calentar el partido y acosar al jugador. Esta vez han buscado a un pseudomadridista para poner en contra de nuestro jugador a parte del madridismo. No son periodistas, son acosadores. Carecen de toda ética profesional. Buscan un objetivo al que odian y descargan en él todo su rencor para perjudicarle personalmente. Esta vez la cheerleader ha entrevistado a Bertín Osborne. Un personaje que, como todo tonto en España, busca su minuto de gloria atacando a Vinicius. El caduco macho ibérico asegura que: «Yo a Vinicius lo vendería mañana; o mejor hoy, y con un lacito». Así titulan la entrevista Miguélez y Hostalrich para acosar a nuestro jugador. Así funciona el periodismo patrio, que cada vez se diferencia menos de una planta de reciclaje de basura. Veremos qué nos prepara la parejita de odiadores atléticos para el próximo derbi. Miguélez ha conseguido que la sección de deportes del ABC ya no sirva ni para envolver las tripas del pescado.
Y vamos con la crónica de sucesos. Antes del partido la policía detiene a trece integrantes del grupo Suburbios Firm, que se financia principalmente a través del tráfico de drogas. Les incautan armas, chalecos, tasers, cinco kilos de cocaína y más de cien mil euros. Esta es una facción nazi de la afición del Atleti. En el video de la policía podemos ver las habitaciones donde viven estos energúmenos decoradas con esvásticas, fotos de Hitler y ejemplares de Mein Kampf en las mesillas de noche, como las biblias en los moteles de las series norteamericanas. Curiosamente en los medios que dan la noticia no se relaciona a este grupo con el Atlético de Madrid. No sea que se enfaden Cerezo y Heil Marín.
Pero en la afición del Atleti hay más racistas, no solo trece. Se congregan antes del partido en los aledaños del Metropolitano para cantar «oé, oé, oé, Vinicius chimpancé». Una vez más. Como todos los años. Es una tradición rojiblanca. Como los sanfermines. Recuerden que la Fiscalía ya archivó una denuncia por los cánticos racistas a Vinicius en un derbi poniendo como excusa que se produjeron en un contexto de “máxima rivalidad”, alegando que solo “duraron unos segundos” y afirmando que no constituyen delito. En España la chusma racista sigue campando a sus anchas. Y no son tres o cuatro. Habría más de un centenar. Todo con la complicidad de las instituciones. Esta es la imagen de España que proyecta La Liga de Tebas en todo el mundo. Después si nos quitan el Mundial la culpa será de Vinicius y de los que lo denunciamos.
Vayamos a lo ocurrido en el partido. Que también pertenece a la crónica de sucesos. Lo voy a explicar muy resumidamente. La ruleta está trucada. Todas las decisiones de Alberola Rojas son en contra del Real Madrid. Del Cerro Grande es su cómplice necesario. Ya sabemos que el VAR interviene o no interviene, revisa o no revisa cuando interesa. Está todo atado y bien atado. Forman una pareja perfecta. Son el Redford y el Newman de El Golpe. Dos leyendas del CTA.
En el primer gol del Atleti, Le Normand agarra a Tchouaméni de la camiseta, no le deja saltar y se apoya en él. El gol debió ser anulado. Alberola Rojas lo concede y Del Cerro Grande no avisa para que se revise la jugada.
En el minuto cuarenta, con uno a dos en el marcador, Nico González le entra a Carvajal con los tacos a la altura de la mitad de la tibia. Su suela resbala desde la mitad de la tibia hasta el tobillo y se lo dobla. Es tarjeta roja. Alberola Rojas saca tarjeta amarilla y Del Cerro Grande no avisa para que se revise la jugada.
Tras el segundo gol del Atleti, Sorloth se va a la grada y se abraza con los aficionados. Es tarjeta amarilla. La segunda. Debió ser expulsado en el minuto cuarenta y cinco. El Madrid debió jugar toda la segunda parte con dos jugadores más. En la emisora de la Conferencia Episcopal, Mateu La Hoz, un tipo que siempre usa el término «gestionar tarjetas» como eufemismo de no sacarlas cuando hay que sacarlas, nos cuenta que hay que entender «el contexto». Mateu, el contexto te lo explico yo. Alberola Rojas le pagó 8.600 euros al hijo del vicepresidente que le ascendió a Primera División. El Barcelona le pagó a ese vicepresidente 8,4 millones de euros durante diecisiete años. Ese es el contexto. Tenemos las facturas. Si quieres te hago un croquis.
Al inicio de la primera parte, con dos a dos en el marcador, Guler levanta el pie para despejar un balón y toca primero el balón y después la cabeza de Nico González. Es juego peligroso, libre indirecto. Alberola Rojas pita penalti y Del Cerro Grande no avisa para que se revise la jugada. El martes en su especial Tiempo de Negreira, Marta Frías, la portavoz del CTA nos explicará el milagro de los panes y los peces con una hermosa música de piano de fondo. Cómo un tiro libre indirecto por juego peligroso se transforma en un penalti por obra y gracia del CTA.
El cuarto gol del Atleti viene de una falta que saca Julián Álvarez. Le Normand está incrustado al lado de uno de los jugadores de la barrera. Debe estar a más de un metro de distancia. La falta se debe repetir. Alberola Rojas concede el gol y Del Cerro Grande no avisa para que se revise la acción.
A ver, que he perdido la cuenta. Llevamos dos goles ilegales, un penalti que no es y dos rojas perdonadas a jugadores del Atleti. Cinco acciones, todas a favor del mismo equipo. La mesa está inclinada. Por no hablar de los agarrones en el área a nuestros jugadores en todas las jugadas a balón parado y de un Franco Mastantuono que acaba desquiciado porque recibe falta cada vez que toca el balón. Mientras, Alberola Rojas se pasea por el césped cual pavo real con su habitual altivez, mirando por encima del hombro a los jugadores del Real Madrid. Recuerden que este personaje fue el que no pitó penalti en un bofetón de Remiro a Bellingham y el que saldó con tarjeta amarilla una entrada salvaje a Vinicius a la altura de la rodilla en un Real Madrid – Real Sociedad. El doble rasero de Alberola Rojas, que ha sido una constante durante su trayectoria en el CTA, es el que le ha permitido medrar en la organización.
Al final del partido Carvajal nos viene – sin levantar mucho la voz, no sea que se enfaden – con que él le ha protestado al árbitro la posible segunda amarilla a Sorloth por celebrar con la grada y que Nico González le ha dejado la marca de los tacos. Mira, Carvajal. Has perdido toda la credibilidad. En la última convocatoria de la selección dijiste que «siempre va a haber polémica, eh, haya VAR, no haya VAR, intentemos tener los mejores medios, pero bueno, yo creo que hay que intentar ser todos positivos, remar a favor de lo que es el fútbol y poner facilidades para que se hable lo menos posible de estas jugadas y de estas polémicas». Mira, Dani. Entiendo que cuando juegas con la selección eres un empleado más de la RFEF, como Alberola Rojas. Pero este bienquedismo no te favorece. Como dice Dylan: «well, it may be the devil or it may be the Lord, but you’re gonna have to serve somebody». Puede ser al diablo o a Dios, pero tienes que servir a alguien. Y no puede ser a ambos. Espero que a partir de ahora no vuelvas a remar a favor de los mafiosos. Eres el capitán del Real Madrid. Con estas cosas le das la razón a los que piensan que el brazalete te viene grande.
En las redes hay más madridistas criticando a Xabi Alonso que a Alberola Rojas. Décadas de negreirato y de blanqueamiento por parte de los medios de comunicación han conseguido que muchos aficionados desarrollen síndrome de Estocolmo. Ningún medio nacional admite que las competiciones nacionales están siendo adulteradas por el CTA porque no quieren renunciar a los ingresos que les proporciona la publicidad de La Liga y no quieren perder a su audiencia antimadridista. El dinero por encima de la ética profesional. Así llevan más de dos décadas.
Muchos madridistas afirman que hoy no toca hablar de los árbitros. Esta expresión se está convirtiendo en un lugar común. Una frase repetida mil veces. Parece ser que si juegas mal no tienes derecho a que te arbitren bien, no tienes derecho a quejarte. Este argumento es el «si te has portado mal, no te quejes si te dan una bofetada». Muchos aficionados están desarrollando el síndrome de la mujer maltratada.
Algunos madridistas le dan una pátina de normalidad a las fechorías del CTA afirmando que «sí, el árbitro ha estado como siempre, con eso ya contábamos». Ese el estado mental de muchos aficionados. Me niego a normalizar lo que no es normal. Voy a seguir denunciando las irregularidades del arbitraje español como hago siempre, ganemos, empatemos o perdamos, juguemos bien o juguemos mal.
Tras los sucesos del Metropolitano, el Fútbol Club Barcelona recupera a Lamine Yamal y a Hernández Hernández. Ambos estarán esta tarde en el Barcelona – Real Sociedad. El CTA lleva siete jornadas consecutivas negreireando para poder poner líder al equipo que regó de millones a su vicepresidente. El esfuerzo ha sido titánico. El dossier del Real Madrid para la FIFA sigue engordando. Los siete volúmenes de En busca del tiempo perdido van a quedar en nada comparados con nuestro dossier.
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Nota: Ya está a la venta en Amazon mi libro Madridismo sin complejos: contra todo, contra todos. Les agradezco enormemente la gran acogida que está teniendo el libro. Ya es el libro sobre fútbol para jóvenes más vendido en Amazon. El libro reúne setenta y nueve artículos sobre el Real Madrid. Espero que disfruten tanto leyéndolos como yo he disfrutado escribiéndolos. Un abrazo.






