Viñeta del gran Marselle (@yesnocse)

1 de octubre de 2025

Kairat Almaty 0 – 5 Real Madrid

Regresa la Ceferin Cup. Aunque la competición esté contrahecha y tengamos que recorrer 13.268 km. para jugar un partido de fútbol, la verdad es que se agradece. Resulta terapéutico huir lo más lejos posible de la goleada sufrida ante el Atleti y distanciarse de la Mugrienta Liga Negreira. Los chicos respirarán aire puro alejados del putrefacto fútbol español. Las horas de avión ayudan a entablar conversaciones entre los jugadores. Las famosas conjuras. No podemos volver a dar la imagen del sábado. Los chavales lo saben. Esperemos que no se vuelva a repetir.

El Madrid es recibido con cariño en todo el mundo, incluso en Kazajistán. A diferencia de sus recorridos por las provincias españolas, donde las aficiones rivales y los juntaletras locales les reciben con odio, envidia e inquina. Tres décadas de relato filobarcelonista en los medios han hecho mella en las nuevas generaciones de españoles. En este país solo recibimos el cariño de los madridistas de toda España. No necesitamos más.

En la jugada de saque inicial, a los once segundos de partido, un jugador rival remata de cabeza en el área pequeña y bloca Courtois. Es una maldición bíblica. Todos los partidos del Madrid empiezan con una parada de Courtois. Juguemos contra el Bayern de Múnich o contra el Calella de Palafrugell. Los kazajos han visto el derbi. Salen a morder. Con la presión alta no, altísima. Es el partido de sus vidas. No tendrán otra oportunidad de enfrentarse al mejor equipo de la historia del fútbol. Lo van a dar todo.

El Madrid tiene dificultades para sacar el balón en defensa y para pasar de medio campo. Mbappé está totalmente aislado. Solo su escudero Vini le busca. Vinicius se está convirtiendo en el Sancho Panza de Alonso Quijano, en el Benzema de Cristiano. No le importa. En el derbi, Koke Resurrección le espetó a Vini: «Mbappé te está comiendo la tostada, él es el mejor ahora». A Vini no le importa. Vini nunca ha tenido conflictos con otros compañeros. La prensa ha inventado celos de Vini con Bellingham y Mbappé. Nunca han existido. Se llevan como hermanos. Vini le contestó al tuercebotas del Atleti: «Claro, pero él juega conmigo, vamos a ganar más». No se puede contestar mejor ni más claramente. El reconocimiento de tu rol en el equipo. El beneficio del equipo por encima del interés individual. Hoy Vini lleva el brazalete de capitán. Me siento totalmente representado por él. Es lucha y belleza desde que llegó al Madrid.

Huijsen intenta romper la presión rival con conducciones que rompen líneas. El chico tiene personalidad. Pero perdemos el balón con rapidez. El equipo está pasado de revoluciones. No controlamos el juego. Mastantuono está especialmente inquieto. Se lanza a regatear defensas en jugadas imposibles. Tiene ansia por demostrar. «Trancuilo, Franco» le diría don Carlo con la ceja levantada. Esta temporada, los jugadores que provocan en el rival sensación de peligro son, por este orden: Mbappé, Guler y Vini. Kylian se ha convertido en el Cristiano de esta generación. El comandante que nos lideraba en España y en Europa. El que decidía los partidos con sus goles. Arda está creciendo cada partido. Perdió la timidez el día que don Luka Modric cogió su primer vuelo a Milán. Es el jugador del equipo que tiene mejor visión de juego. Tiene cosas de Guti, cosas de Ozil y cosas de Modric. Es una delicia verle jugar. Conecta con mucha facilidad con Mbappé. Gran parte de los goles del francés van a partir de las botas del turco.

El Kairat empieza a bajar el ritmo físico a partir del minuto veinte, no tienen la misma preparación ni el mismo odio ancestral que los jugadores del Atleti. El Madrid empieza a controlar algo el partido, tampoco mucho, pero llega un penalti a Mastantuono que anota Mbappé. A partir del gol, el Kairat empieza a encadenar imprecisiones y errores que no aprovechamos. Hoy Kylian y Vini están fallones. El resultado será amplio pero podría haberlo sido mucho más.

Nada más iniciarse la segunda parte, el mejor francés del mundo marca el segundo. El Kairat adopta una táctica suicida. He conocido kamikazes más cautos que los kazajos. Se lanzan a intentar empatar el partido dejando espacios enormes atrás. El partido se vuelve loco. De ida y vuelta. Desaprovechamos muchas contras. No marcamos el tercero hasta el minuto setenta y tres. Nuevamente Kylian, cómo no. Ese francés que habla con acento andaluz al que se le caen los goles por toda España y por toda Europa.

Xabi introduce cambios, aparecen lord Bellingham y don Eduardo Celmi Camavinga. Este último marca un gol de cabeza. El pícaro Brahim marcará el quinto en el descuento. Festival goleador del equipo. Pero Courtois ha tenido demasiado trabajo. Sufrimos demasiado cuando no tenemos el balón. Ese es un grave problema del equipo. Contra el Kairat no hemos recibido pero contra un equipo como el Atleti nos pueden caer cinco, no es una teoría, todavía tenemos las heridas sin cicatrizar. Ahora mismo me asaltan muchas dudas sobre dos aspectos. El Madrid no controla muchos partidos. No los frena. No los pausa. Y no estamos defendiendo bien colectivamente. Sufrimos demasiado. Estamos en una situación de déjà vu. Tenemos la misma debilidad defensiva que la pasada temporada. Y esta vez no tenemos la excusa de estar diezmados por las lesiones de la defensa. Ya no pueden echarle la culpa a Mr. Ancelotti. Xabi tiene mucho trabajo por delante.

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Nota: Ya está a la venta en Amazon mi libro Madridismo sin complejos: contra todo, contra todos. Les agradezco enormemente la gran acogida que está teniendo el libro. Ya es el libro sobre fútbol para jóvenes más vendido en Amazon. El libro reúne setenta y nueve artículos sobre el Real Madrid. Espero que disfruten tanto leyéndolos como yo he disfrutado escribiéndolos. Un abrazo.

Gracias por tu apoyo, David Álvarez

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