Viñeta del gran Marselle (@yesnocse)

4 de octubre de 2025

Real Madrid 3 – 1 Villarreal

Volvemos a la Mugrienta Liga Negreira tras la derrota en el Metropolitano. Se guarda un minuto de silencio por don José Araquistáin, mítico portero del Real Madrid que ganó seis ligas, una copa del generalísimo y una copa de Europa. Don José nos trajo la sexta en 1966. La de los yeyés. D.E.P. don José Araquistáin.

Mr. Alonso y Mr. Valverde dejan en evidencia a todos los juntaletras que han estado toda la semana inventando una polémica donde no la había. Se inventaron que don Federico se negaba a jugar de lateral derecho. Como se inventaron que Rodrygo se negaba a jugar por la derecha. Don Xabi desmintió todo en la rueda de prensa previa al partido: «Bueno, primero, a mí ningún jugador, ni Fede, ni Rodrygo, ni Vini me ha dicho nunca que no quiere jugar en una posición. Eso no ha pasado. O sea que todos están dispuestos, todos quieren jugar como acabo de responder. Cuando no juegan, pues les gustaría estar en el campo y es normal esas situaciones, pero ningún jugador me ha dicho ‘no quiero jugar en esa posición’ o sea que todos están con muy buena predisposición y luego yo tendré que ser el que decida y el que piense qué es lo mejor para el equipo, o sea que eso lo quiero dejar claro». Se anuncia el once titular. Don Federico Valverde de lateral derecho. Fin de la polémica inventada. A los pocos minutos en el Marça titulan «Algo pasa con Endrick». Son incansables. Como la realidad les ha dejado en evidencia con Valverde, ahora buscan otra víctima y otra polémica. Lo de la prensa con el Madrid se llama acoso y derribo.

Repite Ceballos en el once inicial. Descansa lord Bellingham. En este centro del campo el único titular indiscutible es don Aurélien Tchouaméni. El resto van rotando, según el rival, según el físico. Xabi va a utilizar a todos los jugadores, es su estilo. De momento la columna vertebral del equipo la forman Courtois, Tchouaméni y Mbappé. Los haters de don Aurélien durante toda la etapa de don Carlo están recogiendo cable escondidos en la cueva.

Nos arbitra Cuadra Fernández, todo un clásico del CTA. Pero el mayor peligro, como siempre, no está en el terreno de juego sino en la sala oscura. Esa sala donde se revisa o no se revisa lo que interesa. Donde se adultera lo que no ha podido adulterarse en el campo. En esa sala oscura está Javier Iglesias Villanueva, de los Iglesias Villanueva brothers. Javier es el árbitro de VAR que no avisó en la entrada salvaje de Romero a Mbappé en el Espanyol – Real Madrid de la pasada temporada. Ese partido formó parte de la trilogía Espanyol, Atleti, Osasuna en la que el factor corrector del CTA nos restó siete puntos y le sumó seis al Barcelona. Esos trece puntos les sirvieron para bajarnos del liderato y acercar al Barcelona al título. La acción de la entrada con los tacos por delante y sin opción de jugar el balón a Mbappé dio la vuelta al mundo. En el acta mintieron afirmando que la entrada fue «en la disputa del balón». En todos los países se preguntaban por qué no se revisó la jugada, por qué no se señaló tarjeta roja. Nosotros lo sabemos perfectamente.

En el minuto seis de partido, Mouriño agarra con ambas manos a Mbappé y le derriba cuando salía corriendo como un búfalo en un contraataque, el balón no estaba en esa parte del campo, es una tarjeta amarilla clarísima. Cuadra Fernández no la saca. Son los mismos árbitros que están sacando tarjetas a los rivales del Barcelona en el minuto tres y en el minuto seis en los últimos partidos. De ese modo marcan territorio. Es la mejor manera de explicarle a los rivales del Barcelona que los jugadores de Flick son intocables, mucho cuidado, dejadles jugar. Nosotros jugamos con otras reglas.

Vinicius le va a amargar la noche a Mouriño. Lo sabemos desde el primer momento en que recibe el balón y se va a por él. Le regatea en velocidad, llega a la línea de fondo y pone el pase atrás. Los compañeros no lo aprovechan. Pero Vini no se cansa de encarar, lo intenta una y otra vez. No le pueden parar. En el minuto veinte consigue sacarle una amarilla a Mouriño. Si nos arbitrasen bien, sería la segunda amarilla. Estaríamos jugando con uno más. Pero esto es España y aquí manda el CTA.

La defensa del Villarreal está muy cerrada y Mbappé disfruta de pocos espacios. Está rápido y peligroso pero no disfruta de ocasiones claras. Solo Vinicius crea peligro por su territorio. Don Aurélien desaprovecha un magnífico centro de Vini rematando de cabeza fuera por muy poco. Era toda una asistencia de gol. Mastantuono está muy activo, pero sigue precipitándose, tiene que bajar un poco las revoluciones, tiene ganas de demostrar. Me recuerda al Vinicius que se precipitaba al llegar al área en sus inicios en el Madrid. Disfruta de una ocasión clara que saca un defensa del Villarreal bajo palos y minutos más tarde un tiro suyo sale lamiendo el poste. Cuando le ponga un poco de pausa a sus ganas de vencer, va a darnos muchas asistencias, muchos goles y muchos títulos. A pesar de su precipitación, ahora mismo es titular indiscutible.

Hoy el equipo está insistiendo tanto por las bandas que Guler, muy centrado, apenas participa en el juego. Este chico mejora todo lo que recibe. Con Mbappé, es el mejor jugador del equipo en este inicio de temporada. Deberíamos buscarle más. Pero hoy el protagonista es Vini.

Antes del descanso llega el típico paradón de Courtois. En un contraataque vertiginoso del Villarreal, Oluwasevi se va en carrera de Huijsen y de Militao y se planta solo delante de don Thibaut. El mejor portero del mundo nos salva la vida una vez más.

Cuadra Fernández sufre remordimientos de conciencia. El Villarreal ya lleva dos tarjetas amarillas. Esto no puede ser. Le saca dos tarjetas al Real Madrid, una a Tchouaméni y otra a Mastantuono, no sea que le digan algo. Nos vamos al descanso.

La segunda parte se inicia como la primera, con Vinicius insistiendo por su banda. Y esta vez la constancia, como en la vida, tiene recompensa. Vini se interna en el área y dispara al segundo palo, Comesaña desvía el balón con su pie y el balón entra por el primer palo. Se abrió una vía de agua en el submarino.

El Madrid encadena varias jugadas de posesión muy larga, larguísima, intenta dormir el partido. Pero esto no va en nuestros genes. Unos minutos después empezamos a encadenar varios errores, tanto en la salida del balón desde la defensa como en el medio campo. Siempre he pensado que el mayor enemigo del Real Madrid somos nosotros mismos. Solemos complicarnos los partidos. Demasiados tiros en el pie en los últimos meses. Con una defensa tan adelantada como la que propone Xabi, cualquier balón perdido en la medular se transforma en peligro inminente. Militao, Huijsen, Ceballos y Guler encadenan varios errores y el Villarreal crea peligro. Xabi asiste preocupado a un balón que se pasea por el área de Courtois sin encontrar rival. A Xabi se le empieza a subir la ceja por la frente como le ocurría a don Carlo. Con cada susto un milímetro más arriba. Guler y Ceballos han perdido el control del balón. Necesitamos físico. Salen dos jugadorazos: don Eduardo Celmi Camavinga y don Jude Victor William Bellingham. Qué ganas de verles. Son tan plásticos los dos.

En el sesenta y ocho Vini vuelve a entrar en el área a toda velocidad. Rafa Marín sale al corte y choca con él. Penalti claro. Hay contacto. Kylian es el lanzador titular. Es el que va a lanzar todos y cada uno de los penaltis que le señalen al Real Madrid, en La Liga, en La Copa, en la Supercopa de Arabia, en la Champions League y en las giras por Asia y por EEUU. Así se lo ha indicado Xabi. Pero esta vez la amistad puede más. Kylian es un tipo generoso. Quiere a su lado al mejor Vini posible. Le cede el lanzamiento. Además se encara con Arnau Tenas cuando este se dispone a molestar a Vini para ponerle nervioso antes del lanzamiento. Gol de Vinicius. El astro brasileño lleva cinco goles y cuatro asistencias en La Liga. Es el mejor inicio de temporada de Vini en el Real Madrid. Los datos aplastan a los relatos.

Lord Bellingham ha salido con hambre. Se ha perdido muchos partidos. Nadie irrumpe en el área como él. Los sistemas antitorpedos del submarino groguet no son capaces de detectarle. Tiene dos ocasiones que salva Arnau con grandes intervenciones. Estamos a puntísimo de marcar el tercero.

Pero el partido estaba resultando demasiado plácido. Mikautadze, que tiene una pinta de gran jugador de fútbol, marca un golazo desde la frontal, un latigazo ajustado al palo más cercano. El submarino va a por todas. Suenan las alarmas en el Bernabéu. Brahim sustituye a Franco, que siempre juega de más a menos, como Guler cuando era niño.

Vinicius ve que el partido se complica y decide finiquitarlo. Inicia una cabalgada por su territorio. Una más. Y Mouriño le pone la mano en el pecho. Vini es muy listo. Va a aprendiendo. En temporadas pasadas Vini seguía forcejeando con el defensa hasta que este le quitaba el balón o le derribaba. Ahora se frena. Tarjeta amarilla. La segunda. Muchos opinadores, exjugadores y juntaletras, colocados estratégicamente en los distintos medios, hiperventilan al unísono afirmando que no es amarilla. Hay contacto pero no es suficiente. Habían gastado ya el comodín del «hay contacto pero no es suficiente» con el penalti a Vini. «Hay contacto pero no es suficiente» es una expresión totalmente subjetiva ¿quién decide cuándo un contacto es suficiente o no? Pues eso, los de siempre. Nadie comenta que Mouriño, de haber visto la tarjeta amarilla en el minuto seis, debería haber sido expulsado en el minuto veinte. Qué curioso. El error no es del árbitro. El error es de Marcelino por mantener en el campo durante cuarenta y ocho minutos a un tipo que tenía una tarjeta amarilla y cuya misión era intentar parar a un Vinicius imparable. Después saldrá en rueda de prensa a colgarle el muerto al árbitro en lugar de asumir su error, alimentando así el relato del antimadridismo.

Con dos a uno en el marcador, el Madrid asume demasiados riesgos atrás. No es necesario arriesgar tanto cuando vamos ganando. No siempre hay que tener la defensa plantada en el medio del campo. A veces sale cara y a veces cruz. Esta vez saldrá cara. Don Eduardo Camavinga corta providencialmente un contraataque del Villarreal que podría haber significado el empate. Cuatro jugadores groguets contra tres defensas blancos. Si no es por don Eduardo a Xabi le hubiesen llovido muchas críticas. Pero el tener el equipo plantado tan arriba tiene también sus ventajas. En el minuto ochenta, lord Bellingham, que siempre se tira al suelo intentando rebañar balones y recuperarlos para el equipo, recupera un balón que llega a Kylian. Mbappé no ha marcado hoy, pero es un tipo generoso. Le cede el balón a Brahim para que marque. Pero el pícaro es más generoso todavía y se la devuelve. Gol de Kylian. Ya lleva catorce, nueve en liga y cinco en Champions. La generosidad de Kylian con Vini y con Brahim y la generosidad del pícaro. Estos gestos dicen mucho de lo unido que está el equipo. Como dijo don Alfredo Di Stéfano: «Ningún jugador es tan bueno como todos juntos».

Rodrygo sale por Mbappé y recibe un penalti clarísimo. Unos minutos antes ha habido un posible penalti de Arnau Tenas a Vinicius. Como DAZN ha decidido darnos unas tomas muy lejanas, posiblemente sea penalti. La censura de las repeticiones de DAZN en los partidos del Real Madrid es más feroz que la censura franquista. En DAZN no nos hubiesen dejado ver Gilda. Esperamos, como siempre, a ver la repetición en cuentas de X de Arabia unas horas después del partido. El penalti a Rodrygo es más claro que el penalti más claro que se haya pitado en lo que llevamos de liga. Javier Iglesias Villanueva se calla y no avisa. Cumple órdenes y sigue a rajatabla la media del CTA. Mis lectores saben que esa media consiste en que solo nos pitan un penalti de cada tres. Está todo explicado muy claramente en Madridismo sin complejos: contra todo, contra todos. Nos pitaron el penalti de Vinicius y han tenido la desfachatez de no pitar y de ni siquiera revisar los otros dos. Ahora en la rueda de prensa y en las redes, Marcelino, Comesaña y Foyth hiperventilan por la expulsión y por el penalti pitado. Son los mismos que se van sin rechistar a jugar a Miami a las órdenes de Laporta. La canallesca aprovecha las declaraciones para calificar el partido de victoria polémica y de robo al Villarreal. El mundo al revés. Hace décadas que asistimos a una trama en la que todos están perfectamente coordinados. Contra esto tenemos que luchar. Contra todo, contra todos.

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Nota: Ya está a la venta en Amazon Madridismo sin complejos: contra todo, contra todos. Les agradezco enormemente la gran acogida que está teniendo. El libro reúne setenta y nueve artículos sobre el Real Madrid. Espero que disfruten tanto leyéndolos como yo he disfrutado escribiéndolos. Un abrazo.

Gracias por tu apoyo, David Álvarez

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