
De escándalo a misterio. De misterio a peculiar y llamativa decisión. Hay que ver cómo cambia el mensaje y su impacto dependiendo de la palabra que se elija.
La elección de las palabras es importante, es crucial a la hora de transmitir un mensaje. un titular con la palabra «escándalo» es mucho más potente y alarmante que otro en el que ponga «misterio». Así que hay que medir muy bien los términos que se emplean, no sea que recibamos una llamada en la que se nos diga que, por ejemplo, peligra la publicidad. ¿Solución? Si por casualidad hemos escrito escándalo, mejor borrarlo más rápido que inmediatamente para evitar males mayores. Lástima que, en estos tiempos de redes sociales, lo publicado queda para siempre.





