19 de octubre de 2025

Los parones de selecciones resultan insufribles. Muchos de nosotros hemos perdido el interés por la selección española. Todos conocemos los motivos. Esperamos con ansia que los jugadores vayan regresando de las selecciones para volver a verles jugar con la camiseta blanca. Pero luego llega una nueva jornada de la Mugrienta Liga Negreira y nos damos cuenta de que todo era un espejismo. Volvemos a la bochornosa rutina del fútbol español. Asistimos todos los días a un circo vergonzante que han conseguido desprestigiar entre todos. Han acabado con todos los valores. Clubes, directivos, estamentos, medios de comunicación, todos son cómplices por acción u omisión. Unos manoseando las competiciones, otros adulterando y prevaricando. La prensa manteniendo con puño de hierro una vergonzante omertá que asegura que el tinglado corrupto siga en pie. La degeneración del fútbol español empezó hace décadas y parece no tener fin.

La AFE (Asociación de Futbolistas Españoles) convocó un parón de quince segundos al inicio de todos los partidos de Primera División. La protesta es contra la celebración del Fútbol Club Barcelona – Villarreal en Miami. Tebas y Laporta decidieron jugar en Miami porque La Liga es el cortijo de ambos. Rafael Louzán, el presidente de la RFEF (Real Federación Española de Fútbol), no es más que una marioneta de ambos. Tebas afirmó, contestando a la protesta del Real Madrid, que todos están de acuerdo menos el Real Madrid, equipos, jugadores y aficionados. No es cierto, Frankie De Jong afirmó que «para nosotros ahora es un partido de visitante en campo neutral. Entiendo totalmente si otros clubes no están contentos con eso». La Asociación de Futbolistas Españoles tampoco está de acuerdo. Pero da igual. El fútbol español es una dictadura, no una democracia. Aquí gobierna con maneras de sátrapa Javier Tebas, el archienemigo de Florentino Pérez. Y se hace lo que él dice. Recuerden que Tebas y los distintos comités no le permitieron aplazar al Real Madrid su partido contra Osasuna, estando ambos equipos de acuerdo, para respetar los tiempos que recomienda la FIFA para una pretemporada porque suponía adulterar la competición. Sin embargo se va a celebrar un Villarreal – Barcelona en Miami en lugar de jugarse en el Estadio de la Cerámica con la afición del Villarreal, con todos los jugadores españoles en contra. El bravucón de Tebas dirige La Liga como su chiringuito particular. Un chiringuito tan cutre como las maneras que gasta el personaje.

La dictadura es tal que Tebas aplica la censura en las retransmisiones de los partidos, una censura que resulta más burda que la franquista. Al inicio del primer partido de la jornada, la retransmisión de La Liga, producida por Mediapro, no emitió las imágenes del parón, en su lugar emitieron un plano aéreo del estadio. Tebas le ordena a Mediapro, propiedad de un socio avalista del Fútbol Club Barcelona, lo que se debe y lo que no se debe mostrar en las retransmisiones. Ahora entenderán porqué las repeticiones de las jugadas mal arbitradas al Real Madrid se omiten o se muestran desde tomas tan lejanas y borrosas que parecen captadas por las cámaras de la estación espacial internacional. Tenemos que ver las tomas correctas en la red social X con imágenes captadas por los teléfonos móviles de los asistentes a los partidos. La manipulación de las retransmisiones es un elemento esencial del negreirato. El papel de la televisión oficial es imprescindible en cualquier régimen no democrático.

Al día siguiente, Tebas decidió manipular las imágenes de otro modo. A lo 1984 de George Orwell. Reescribiendo la historia. Para despistar a los espectadores decidió mostrar un rótulo que rezaba «Compromiso por la paz» mientras los jugadores realizaban su protesta. Como si el parón hubiese sido para pedir la paz en el mundo, no para protestar por el partido en Miami que adultera la competición. Una manipulación tan burda que produce bochorno a cualquier persona medianamente inteligente. Nadie con un mínimo de ética profesional estaría dispuesto a poner ese rótulo. Pero en Mediapro no hay periodistas, solo hay propagandistas del régimen que carecen de ética profesional. El rótulo orwelliano me recordó a aquella ocasión en la que, en la repetición de uno de los goles de don Emilio Butragueño a Dinamarca en el mundial de México 86, en el Telediario nos mostraron un rótulo con las siglas «PSOE», como si el gol lo hubiese marcado Felipe González.

El Barcelona jugó anoche con el Girona y más de lo mismo. Asistimos a la habitual arbitrariedad del CTA. Los árbitros españoles recogen en las actas lo que interesa y omiten lo que no interesa. Como Tebas en las retransmisiones. En el CTA no hay criterio alguno. Bueno, sí. Parece haber un patrón. Las actas que elaboran los cachorros de Negreira siempre omiten lo que puede perjudicar al equipo que le pagó a su jefe 8,4 millones de euros. Será una coincidencia. Hansi Flick que, según se han encargado de repetir hasta la saciedad desde su llegada todos los medios del régimen, es un señor, acostumbra a darle lecciones al Real Madrid sobre cómo respetar a los árbitros. Suele sentarse a pontificar en las ruedas de prensa y nos dice que no está bien que hagamos videos, que ellos tienen otros valores. Sí, Hansi. Ya sabemos cuáles son vuestros valores. Luego cuando pierde raja de los árbitros como todos. Por lo menos el resto no van dando leciones. Pues Hansi fue expulsado ayer por protestarle airadamente a Gil Manzano. En Montjuic el túnel de vestuarios está pegado a ambos banquillos. Flick siguió allí. A medio metro de su banquillo. Nadie le dijo que no podía estar allí. El cuarto árbitro se hizo el sueco. Pulido Santana desde el VAR, también. Cuando el Barcelona marcó un gol, el caballero alemán hizo tres cortes de mangas. En las imágenes podemos ver cómo el cuarto árbitro le ve perfectamente. También Pulido Santana desde el VAR. Pero los Negreira boys, encabezados por Gil Manzano, decidieron no recoger en el acta los tres cortes de manga de Flick. Incidencias: ninguna. Xabi Alonso le dijo hace unas semanas precisamente a Gil Manzano: «Jesús, yo no quiero, pero me hacéis pensar mal». Pues eso, Xabi. Piensa mal y acertarás.

Otro detalle es el de Marc Casadó, que había sido sustituido y cruzó todo el campo hasta la otra banda para celebrar el gol de Araújo. No fue por la banda, por fuera del terreno de juego, no. Recorrió todo el campo por el medio. Invadió el terreno de juego, pero no pasa nada. Hay que entender el contexto. Cuando esto lo hagan jugadores de otros equipos ya verán como los Negreira boys cambian de criterio y ni contexto ni nada. Como lo de celebrar los goles con la grada como Sortloth. Aquí lo solucionan todo con «el contexto».

Raphinha, que en dos partidos distintos de la pasada temporada le dedicó a los colegiados amables calificativos como «cagones» o «la concha de tu puta madre», también tuvo unas amables palabras para la madre de Jesús Gil Manzano, mentando su posible profesión. En todas las ocasiones la decisión de los cachorros de Negreira siempre es la misma. Bajar la cabeza. No pasa nada, señor Raphinha. Aquí un servidor, un esclavo, un siervo. Sí, estos son los mismos que te sacan una tarjeta roja si escuchan un fuck off. Es que dominan a la perfección el idioma de Shakespeare, pero el español lo llevan peor.

Al final del partido Eneko Fernández, un exjugador formado en la cantera del Fútbol Club Barcelona, comentarista de DAZN, trataba de imbéciles a todos los espectadores afirmando que el corte de mangas es una celebración típica alemana, como el oktoberfest. También recuperé en mis redes sociales los tuits que suele publicar DAZN calificando de «gestos» los de Vinicius en distintos partidos mientras calificaba los tres cortes de manga de Flick como «una celebración». No debería haber ningún madridista subvencionando a esta banda con su suscripción. Viendo lo tendencioso de las retransmisiones de DAZN y de Movistar me parece que poco se piratea en España.

Pero no solo Eneko decidió tratar de idiotas a todos los espectadores. Rafa Yuste, directivo que formaba parte de la junta directiva del Fútbol Club Barcelona que pagó y cuadriplicó el sueldo a Negreira, salió del partido en su coche y nos contó que la butifarra – en catalán al corte de mangas se le llama butifarra – es un plato típico catalán y eso demuestra que Flick se ha integrado muy bien en Cataluña. Así es. Se saben inmunes y se ríen de todos los aficionados al fútbol. Sus declaraciones suelen destilar un tufo a supremacismo que tira de espaldas. Se han adueñado del fútbol español. Si son capaces de decirte que un parón en protesta por un partido en Miami se trata de un parón por la paz en el mundo, de qué serán capaces. Ya lo sabemos. De todo. Son la misma mafia que le pagó 8,4 millones de euros al vicepresidente de los árbitros durante 17 años. Que sepamos.

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Nota: Ya está a la venta en Amazon Madridismo sin complejos: contra todo, contra todos. Les agradezco enormemente la gran acogida que está teniendo. El libro reúne setenta y nueve artículos sobre el Real Madrid. Espero que disfruten tanto leyéndolos como yo he disfrutado escribiéndolos. Un abrazo.

Gracias por tu apoyo, David Álvarez

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