
22 de octubre de 2025
Real Madrid 1 – 0 Juventus de Turín
Vuelve la Champions al Bernabéu. Ambiente de gala. Partido importantísimo. Hay que empezar bien esta liguilla para evitar los problemas del año pasado. Dada la carga de partidos sería importante ahorrarnos una eliminatoria. Así podríamos aprovechar esas fechas para irnos a jugar un amistoso a Miami y chotearnos de Tebas. Hoy jugamos contra la Juventus de Turín, un histórico europeo venido a menos. Por lo menos es un club que purgó sus pecados, siendo despojado de dos últimos scudettos y descendido a la Serie B. No como otros, que siguen paseando su manchado escudo por los campos de España y de Europa.
El partido empieza precioso. La Juventus presionando arriba, el Madrid intentando salir. Cuando el Madrid llega a campo contario, la Juventus se repliega en un cinco tres dos. Todos esperan agazapados el momento idóneo para lanzar contraataques rapidísimos. Hoy los centrales de Xabi son Militao y Asencio. Un defensa optimista y otro pesimista. Don Éder es un tipo tranquilo, sobrado, suele mascar chicle, habla con la voz bajita y tiene mucho flow. Suele cometer algún pecadillo por su exceso de confianza. Pero me gusta su personalidad. A su lado está don Raúl Asencio del Rosario, defensa pesimista. Así le bautizó don Carlo, como a Nacho. Don Raúl es de la misma especie que Nacho. Muy pesimista. El español y el brasileño forman una pareja magnífica, son los Riggs y Murtaugh de Arma Letal. Y son rapidísimos. La defensa del equipo está en buenas manos. Don Éder se las verá tiesas con Vlahovic durante todo el partido.
La sorpresa en el once es el pícaro Brahim, que no suele salir de partida. Xabi coloca a lord Bellingham delante detrás de Mbappé, en un rol entre media punta y segundo delantero, en tierra de nadie. Hey Jude es un tipo muy sacrificado en la presión y Xabi quiere que los chicos muerdan arriba. Es la clave que permite al equipo recuperar rápido y volver a encerrar a los italianos. Don Carlo no era de presión alta. Prefería dejarles venir para tener huecos a la espalda y que tanto Vini como Kylian tuviesen grandes praderas por las que galopar. Xabi prefiere encerrar al rival en su campo.
La Juve está muy seria en defensa, los italianos tejen una tupida red que no deja aire que respirar. Los jugadores del Madrid empiezan a rodear el área como los indios cercan a las caravanas de los pioneros en las películas del oeste. Pero no hay manera. Si los italianos siguen defendiendo tan bien, tan juntos, el cero a cero solo se va a romper en un destello de genialidad. O en varios. Los italianos llegan con peligro y don Thibaut está en modo mejor portero del mundo. Y posiblemente mejor portero de la historia del Real Madrid.
Don Arda Guler ya tiene el mando del equipo. Don Carlo, unas jornadas antes de desaparecer y perderse en el tiempo como lágrimas en la lluvia, nos confirmó la noticia: «El Guler de septiembre no es el mismo que el de hoy. Hace dos meses le di un palo a su entorno y ahora les tengo que felicitar porque han hecho un buen trabajo. Yo tengo la responsabilidad de manejar la plantilla, no el individuo. A veces el no tener minutos afecta más a unos jugadores que a otros, es normal. Son jugadores jóvenes y lo he dicho ya antes, hay que chupar banquillo para ser titular indiscutible en el Madrid. Arda lo hizo bien en el pasado, lo ha hecho bien este año y lo hará bien los próximos años. Tiene el perfil de un jugador importante para el Madrid, pero creo que el banquillo lo ha chupado muy bien, no le ha molestado, lo ha chupado bien. Tiene mucha calidad y ha trabajado mucho, nunca ha perdido la confianza. Es evidente que el Güler de septiembre no es el Güler de hoy, ha cambiado mucho, también su perfil físico, donde es más contundente y mantiene la calidad. Es la progresión normal de un joven en el Real Madrid». Así es, don Arda Guler ya ha finalizado el servicio militar. Tras la era de Modric y Kroos, ahora es él quien tiene los mandos de la nave. Su misión es conducirnos por el espacio exterior hasta encontrar la decimosexta. Estamos en buenas manos. El partido que se marca es magnífico. Cada vez es más protagonista. Al final será considerado el MVP del choque. No es fácil lograrlo en un equipo con estrellas como Mbappé, Vinicius y Bellingham.
En el Madrid todos aportan su granito de arena. Todos le dan un golpecito a la muralla turinesa. Lo intentan Tchouaméni, por tierra y por aire, Brahim, Vini, Mbappé, Jude y don Federico. A medida que avanzan los minutos el cerco aumenta y el Madrid va sometiendo a la vecchia signora. La primera parte es muy buena. El equipo está muy concentrado, han activado el modo Champions. A don Carlo le hubiese gustado hoy la seriedad del equipo.
Empieza la segunda parte y continua el asedio pero el partido se vuelve de ida y vuelta. Hay más espacios. Les dije que el partido se decidiría por una genialidad. O varias. Aquí tienen la primera. Una gran jugada del jugador más determinante del mundo, con permiso de Kylian. Vinicius Jr. en su habitat natural, en la zona de ataque, por la izquierda. Tiene delante a cuatro defensas turineses. Cualquier jugador del mundo retrocedería. Vini, no. Vini no se arruga. Se va a por los cuatro. Sabe que no puede atravesarlos. Pero empieza a moverse de un lado a otro. Los defensas le siguen como si estuviesen perfectamente coordinados. Parece que estén bailando la coreografía de un musical de Broadway o de la Gran Vía. Derecha, izquierda, derecha, izquierda. Pero no danzan como Vini. Son europeos. Son más robóticos. Lo de Vini es samba. Tiene más arte. Más gracia. Cuando ya tiene mareados a los cuatro, se saca de la chistera un tiro raso, fuerte y recto, ajustado al palo. Como un tiro de snooker. Parece que la bola va a entrar, pero la tronera la escupe. Y allí anda lord Bellingham, que está en todas. La diosa fortuna hace que, entre varios candidatos, el balón viaje hacia su pie. Como el ramo de flores lanzado por la novia que aterriza en una dama de honor. Jude remata y rompe la muralla turinesa.
El equipo busca el segundo y tiene varias ocasiones para lograrlo, pero Di Gregorio, como ya ocurrió en el Mundial de Clubes, hace el partido de su vida. En un contraataque, Vini es agarrado y derribado por el último defensa, pero el árbitro negreirea y no pita nada. Hubiese sido una tarjeta roja clarísima. En el VAR debía estar un primo de Trujillo Suárez.
El equipo empieza a acusar un bajón físico. A Vini, a Arda y a Jude les cuesta bajar a defender con la misma intensidad. El despliegue físico de lord Bellingham ha sido magnífico. Se ha vaciado. Este chico lo da todo en todos los partidos. Empieza a recuperar la forma. Será imprescindible para conseguir la decimosexta. El equipo empieza a partirse. Ya no están tan juntos. Dejamos demasiado espacio entre líneas. No es actitud, es físico. Mr. Ancelotti demoraba los cambios ofensivos. Mr. Alonso suele demorar demasiado los cambios defensivos. Nunca llueve a gusto de todos. El equipo pasa unos minutos complicados. Salen Camavinga, Fran Wahlberg y Mastantuono y el equipo recupera fuelle. Ahora ya tenemos energgía.
El partido finaliza con peligrosos balones colgados al área del Madrid. El resultado se hubiese escapado de no ser por dos genialidades más. Esta vez en defensa. El equipo está tan partido que concede a la Juventus una contra que no se debe conceder. David y Openda se plantan solos delante de Militao y Asencio. Openda está solo, o eso cree él, y se dispone a fusilar a Courtois. Pero aparece raudo y veloz don Raúl Asencio y despeja el remate. Ha salvado el empate. Y en el último minuto, cómo no, el paradón de Thibaut. Courtois suele aparecer siempre al inicio y al final de los partidos del Real Madrid. Como Alfred Hitchcock en su serie de televisión. El belga siempre hace un paradón antes del minuto diez y otro después del minuto ochenta y cinco. Es algo que se está convirtiendo en una costumbre, en una tradición. Ocurría con Mr. Ancelotti y ocurre con Mr. Alonso.
El partido ha sido bonito. Ambos equipos lo han tomado con una seriedad propia de un partido de eliminatoria entre dos grandes de Europa. El Madrid se ha llevado tres puntos muy importantes. Asencio ha sufrido una molestia en la jugada en la que ha salvado el empate. Esperemos que esté disponible en el clásico del domingo. Sino tendremos que sacrificar a don Aurélien, pieza imprescindible en el centro del campo, para colocarle en la defensa. Eso haría cambiar la configuración de la sala de máquinas y sería un serio contratiempo. Veremos qué ocurre. Xabi necesita tranquilidad. Los tropiezos ante el PSG y el Atleti son dos espinitas que han hecho que el piperío todavía murmure. Vamos a ver si, con la ayuda de los chicos, consigue despejar dudas. De momento, los jugadores están bien. Todos están en buen estado de forma. Me encanta ver jugar a estos chicos. Son grandes jugadores. Muy jóvenes. Todos muy distintos, pero todos aportan su granito de arena. El Madrid está siendo coral. Se está construyendo un gran equipo. Todos son necesarios. Todos somos necesarios. Calma y paciencia. La temporada es muy larga.
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