
Cada día resultan más insufribles algunos ciudadanos periodistas. Y lo peor de todo es que nos quieren convencer de que el relato dominante es justo el contrario del que ellos propagan a todas horas.
Por mucho que la lleve padeciendo, no me acostumbro a esta manera de perpetrar el periodismo. Información tienen más bien poca, por no decir casi nada, pero se dan más importancia que Don Rodrigo en la horca. Tal y como se expresan, daría la impresión de que departen tres o cuatro veces al día con los protagonistas. Le verdad es que la mitad de lo que dicen son suposiciones y la otra mitad directamente invenciones. Especulan y elucubran, nada más.





