23 de noviembre de 2025

Elche 2 – 2 Real Madrid

Vuelve el Real Madrid de Xabi Alonso tras el enésimo e insufrible parón de selecciones. El parón se nos ha hecho muy largo a todos. A Xabi también. Dos semanas cavilando alineaciones, dibujos, rombos, automatismos y estudiando a los rivales. A veces pecamos de exceso. Pensamos demasiado. Estos días han hecho que Xabi vuelva a plantearse el uso del cinco tres dos.

El Madrid sale con tres centrales: don Raúl Asencio, magnífico defensa pesimista, don Dean Huijsen, que todavía está por definir y don Álvaro Carreras. Como carrileros vuelven Fran Wahlberg y Trent. Trent John Alexander-Arnold quiere que le llamemos Trent a secas. Como si fuese otro, como si no fuese el del Liverpool. Y Fran Wahlberg. Qué ganas tenía de volver a verle. El tipo no para. Está en todas partes. Va al doble de velocidad que el resto de jugadores. Vamos a ver qué tal se desarrollan estos cinco tipos. Hay talento, juventud y personalidad.

El Elche está entrenado por Eder Sarabia, sí como Militao, Éder. Pero este no es brasileño, es vizcaíno y es hijo de Manu Sarabia, histórico del Athletic de Bilbao. Pero su equipo no juega como el Athletic. Este Elche es más europeo que vasco. Por momentos podría ser el Bayern de Elche o el Elchester City. Juegan muy bien al fútbol. Sacan bien el balón. Combinan. No les quitas el esférico. En ataque llegan con muchos efectivos. Pueblan el área. Y crean peligro constante, ya sea explotando el punto débil del Madrid, los centros laterales, o merodeando la frontal. Y te presionan muy arriba. No te dejan sacar el balón con comodidad.

El Madrid empieza con dificultades para sacar el balón jugado. Hoy están a los mandos Arda Guler y Dani Ceballos. El turco y el sevillano no se ven capaces de jugar con claridad, están rodeados de decenas de ilicitanos. En cualquier robo en la mitad de nuestro campo nos crean peligro. Lo mismo en el área contraria. Presión por parte de ambos equipos. Pero el Elche la ejecuta mejor. Presionan tan bien que parece que sean veintidós en lugar de once.

Cuando cualquiera de los dos equipos sortea la presión se abren los espacios. Hay ocasiones por ambos ejércitos. Las más claras son las del Elche. Don Thibaut Courtois tiene que sacar con el pie dos remates cercanos, como si se tratase de un portero de balonmano. El Madrid tiene varios corners que remata sin acierto.

Hoy aparece Trent. Es un gran jugador. Tiene una mira telescópica instalada en su pierna. Centra con precision tonikroosiana y con una curva beckhamizada. Sus centros son preciosos. Pero no tenemos nueve. Desde Van Nistelrooy. Desde Zamorano. Desde Hugo Sánchez. Lo más parecido fue la etapa final de de don Cristiano Ronaldo dos Santos Aveiro. Jugando con Trent, yo hubiese apostado por Gonzalo de salida. Pero Xabi no quería deprimir más a Rodrygo. El brasileño tímido lleva ya veintinueve partidos sin marcar un gol. Cifra inaceptable para un jugador del Real Madrid. Su racha está en el top tres de las peores rachas de los delanteros de la historia del Real Madrid. Y Endrick se nos va a ir en enero. Se va a hinchar a goles en la liga en la que aterrice. Volverá bajo palio. Con honores. Florentino tendrá que presentarle nuevamente en el Bernabéu, con público en las gradas.

El partido empieza a ponerse bonito. De ida y vuelta. El Elche avanza líneas con toques, combinando. El Madrid con carreras de Arda y de Jude. Carreras en solitario. Como si todavía estuviesen influenciados por el partido de la NFL. Cogen el balón y avanzan hasta que lo pierden o sufren una falta. Avanzan algunas yardas y ya. No hay continuidad.

Nos vamos sin goles al descanso, pero ha sido de casualidad. Ambos equipos han tenido varias que han salvado los cancerberos. Empieza la segunda parte y calientan los pesos pesados: Valverde, Camavinga y Vini Jr. En el minuto siete llega lo que tenía que llegar. Jugada combinada del Elche en la frontal, pared de Febas que le devuelven con un taconazo. El excanterano madridista se queda solo delante de Courtois y el balón sale a cámara lenta hacia la tronera más lejana. Da en el palo y entra. Valverde, Camavinga y Vini Jr. salen inmediatamente. Ahora hay prisas. Veremos.

El Madrid de hoy ni ha jugado bien en defensa ni ha jugado bien en ataque. No hacemos nada especialmente bien. Corremos e igualamos la intensidad del rival. Pero no tenemos orden. No destacamos en nada. Desconozco si los chicos están encorsetados por las instrucciones tácticas o por la pizarra. Son mejores jugadores de lo que están demostrando. Parece ser como si se empeñasen en que todos hiciesen lo mismo en el terreno de juego, en lugar de explotar sus virtudes individuales. Es como el niño que sobresale en matemáticas y va flojo en lengua española. Refuercen las matemáticas, es lo suyo. Refuercen sus habilidades. Son las que le harán destacar. Pues eso, si tenemos un Trent, que centre. Si tenemos un Valverde, que tire desde fuera del área. Si tenemos un Arda, que se coloque en la zona del diez y reparta pases. A Jude hay que dejarle todo el campo, que corra por toda la medular y que entre en el área cuando le de la gana. Vini pegado a la cal de la banda izquierda. Don Eduardo que sortee rivales mientras les hipnotiza con el movimiento de su pelo. Pero no. Están encorsetados por la táctica. Que tampoco ejecutan bien. Estamos en tierra de nadie, entre el orden y la furia desatada. El Madrid siempre triunfa en el descontrol, en la épica.

Eso es lo que toca ahora. Va a ser difícil sacar algún punto de aquí. Estos tipos juegan muy bien. No se van atrás. Siguen atacando. Buscan el segundo. Saben que es la manera de hacer sufrir al Madrid. Al Madrid no le gusta defender. El tener que hacerlo es una tortura que les impide atacar con comodidad. El planteamiento de Sarabia es magnífico. Quedan tres telediarios para que los cofrades madridistas que pedían a Xabi Alonso el año pasado, empiecen a pedir a Sarabia antes de los turrones. Lo único que le pueden criticar a Sarabia es esa chaqueta que llevaría el Paulie de Los Soprano. Xabi es más elegante. Es más Hugo Boss. Encaja más en la estética futurista del nuevo Bernabéu.

El Madrid consigue empatar con un gol de Huijsen a la salida de un corner. Pero Sarabia saca a otro excanterano madridista. Y ya saben que el Madrid sufre la maldición de los ex. Siempre nos marcan. El que más ha sido Morata. Pero hay decenas. Y Álvaro Rodríguez Muñoz no va a ser la excepción. En su día fue el Gonzalo del Madrid. El delantero de la cantera que llegó a jugar en el primer equipo. Hoy nos marca jugando en el Elche. Recibe un balón en la central y hace un slalom delante de Asencio, cuando tiene a don Raúl agitado y revuelto saca un disparo seco y recto al palo más cercano. Thibaut se tira bien pero el tiro es muy duro y llega tarde. Volvemos a estar por detrás. Merecidamente.

El Madrid apela a la épica, pero el Elche no se echa atrás. En cualquier momento nos puede llegar el tercero. En una falta en la parte izquierda del ataque del Madrid, Trent cuelga el balón al área, Huijsen la toca atrás, llega lord Bellingham y remata, Vinicius planta el pie en el suelo e Iñaki Peña choca con él, el balón se va hacia la línea de fondo, Kylian la devuelve al área y marca Jude. Si el CTA se hubiese puesto puntilloso nos habrían anulado el gol por presunta falta al portero, pero parece ser que han aflojado un poco tras el discurso de Florentino. Tras la queja del Madrid a la FIFA hace unas semanas, parece ser que en el CTA están temerosos, no sea que la FIFA descubra lo evidente.

El Madrid lo sigue intentando, pero nada. Una oportunidad clara de Gonzalo que no logra empujar un balón de Camavinga que cruza el área, poco más. Jude intenta una chilena, pero no es Cristiano. El astro portugués marcó ayer uno de los mejores goles de su carrera. Una chilena más bonita que la que le marcó a la Juventus. Es un jugador de otra galaxia. No tiene fin. Cristiano es eterno.

El Madrid ahora mismo no acaba de encontrar la regularidad en el juego. Estamos líderes en La Liga, pero el juego es muy intermitente, sufrimos demasiado en la mayoría de los partidos. El partido de hoy me recuerda a la aparición de los tres centrales en el Mundial de clubes. Retorno al pasado. Pero sin Robert Mitchum. Esta pretemporada se me está haciendo eterna. Los parones de selecciones no ayudan. Cuando volvemos de uno es como empezar de cero. Ahora vienen tres semanas con partidos miércoles y domingos y no hay parón a la vista. Olympiakos, Girona, Athletic, Celta, City y Alavés. En estos seis partidos seguidos, el equipo debería empezar a funcionar mejor. Las competiciones aumentan el ritmo, el equipo va a estar más exigido y debería hacer lo mismo. Veremos qué tal el miércoles en la vuelta a la Ceferin Cup.

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Gracias por tu apoyo, David Álvarez

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