Poco dura la alegría en la casa del pobre… y en el Real Madrid. Incluso cuando las cosas van bien, resulta que no es así, que en realidad van mal. En crisis permanente desde su fundación.

Si el Real Madrid fuese un ascensor, su panel de mando sólo tendría tres botones: abajo, más abajo y mucho más abajo. El club debería fundar una sección de espeleología, porque si en algo tiene experiencia es transitar por las simas más profundas. Incluso cuando gana títulos, estos no sirven sino para tapar carencias y enmascarar su endémica crisis de juego. Porque el Real Madrid Club de Fútbol, en realidad, lo que menos ha tenido históricamente es precisamente fútbol. O al menos lo que los ciudadanos periodistas llaman fútbol, buen fútbol.

Escuchar

Tendencias