30 de noviembre de 2025

Girona 1- 1 Real Madrid

Soles, lechugas y chistorras es un argot que utilizaban unos personajes del mundo de la política en España para referirse a los billetes de euro y distinguirlos según su color. Personajes que actualmente están en prisión preventiva por riesgo de fuga. La Liga española mueve mucho dinero. Gracias a Javier Tebas y al equipo que compró al vicepresidente de los árbitros durante tres décadas la competición está cada vez más desprestigiada. Cada vez tiene menos valor. Fuera de España se la conoce como una competición adulterada donde el racismo campa a sus anchas. La diferencia económica entre la Premier League y La Liga de Tebas es cada vez mayor. Pero para los granujas de medio pelo, La Liga es un buen lugar donde prosperar, donde sacarse unos buenos soles, unas lechugas y unas chistorras. Javier Tebas se ha subido el sueldo en los últimos años de 343.000 euros a 5,47 millones de euros. Sí, Javier Tebas cobra 10.940 chistorras, 27.350 soles o 54.700 lechugas. Como prefieran. El archienemigo del Real Madrid ha multiplicado por dieciséis su sueldo. Que lo haya hecho con el beneplácito de unos clubes de La Liga que se alían con el equipo que compró al vicepresidente de los árbitros para combatir al Real Madrid, no lo hace menos censurable.

En el mundo del arbitraje también se mueve mucho dinero. Que se lo digan al vicepresidente de los árbitros. José María Enríquez Negreira cobró, como mínimo, 8,4 millones de euros del Fútbol Club Barcelona. Un mediocre como Javier Tebas no cobraría un sueldo similar en ninguna empresa privada de España. Posiblemente le despedirían de cualquier empleo por bravucón y por torpe. El mafioso de Enríquez también tendría dificultades para ganarse la vida fuera del arbitraje. Posiblemente malviviría con el bar que montó, o que le debió poner José Luis Nuñez. Un bar de Barcelona que frecuentaban los árbitros del CTA con la familiaridad con la que los secuaces de Toni Soprano hacían vida en el Bada Bing.

Y luego están los árbitros. Su única formación es un reglamento que nos sabemos todos desde niños y su único requisito es ser obedientes a los mandamases del CTA. Falderos de Sanchez Arminio, de Enríquez Negreira, de Velasco Carballo, de Medina Cantalejo, de Fran Soto. España es un país donde suelen prosperar los más serviles, no los más capacitados. Especialmente en el ámbito público. En España los árbitros son personajes de dudosa moral. Cuando salió a la luz el caso Negreira salieron todos muy ofendidos a hablar mal de Negreira, del corrompido. Pero no dijeron nada sobre el corruptor, ni siquiera osaron mencionar su nombre. Ninguno de ellos atacó al Fútbol Club Barcelona. Nunca han dicho nada malo del club que compró a su vicepresidente, manchando a todo su colectivo. Un día sabremos el porqué. Ellos prefieren atacar y amenazar al Real Madrid por elaborar videos de sus mejores jugadas. Un árbitro que dirija veinte partidos cobra entre 267.000 y 300.000 euros brutos anuales. Estos tipos cobran 167.000 euros fijos, 4.380 euros por partido y 25.000 euros de derechos de imagen. Los partidos de Champions se pagan a 7.000 euros. De ahí la importancia de ser nombrado internacional. Solo los más obedientes lo consiguen. Ninguno de esto personajes ganaría 600 chistorras en cualquier otro empleo.

Luego están los malos. Los peores árbitros son los más manejables. Los más moldeables. Árbitros que han descendido a Segunda División, pero que tienen una segunda vida como árbitros de VAR. Sí, son los más peligrosos. En España tenemos a varios sospechosos habituales que se reparten los partidos más polémicos del Real Madrid: Trujillo Suárez, Figueroa Vázquez, Iglesias Villanueva y Pulido Santana. No necesitas a todo el colectivo. Con tres o cuatro francotiradores colocados estratégicamente puedes adulterar muchos partidos. No son los más listos de la clase. Si les escuchan hablar se darán cuenta de que, con esa expresión oral, encontrarían dificultad para trabajar en cualquier oficio en el que se necesite una mínima dotación intelectual. Pero en lo suyo son muy buenos. Saben perfectamente cuándo tienen que avisar y cuándo no. Aunque las instrucciones no son tan difíciles. Si la revisión de la jugada perjudica al Real Madrid: avisar. Si la revisión de la jugada beneficiaría al Real Madrid: no avisar. Las instrucciones son sencillas. Hasta las versiones gratuitas de Grok o de Chat GPT podrían sustituir a estos personajes. No se necesita mucha inteligencia. La pasada temporada publiqué los datos. Desde la existencia del VAR, cuando se produce una revisión de una jugada del Fútbol Club Barcelona, en el setenta por ciento de ocasiones la revisión le beneficia. En el caso del Real Madrid, en el setenta por ciento de ocasiones la revisión le perjudica. Les expliqué detalladamente en Madridismo sin complejos: contra todo, contra todos cómo funciona el modus operandi. El truco no está en las jugadas que se revisan. Esas son las jugadas de las que se habla en la prensa para tapar el resto. El tocomocho está en todas aquellas jugadas en las que el árbitro de VAR, debiendo avisar, no avisa. Si no hay revisión, no hay audios. Si no hay pruebas, no hay delito.

En Gerona se aplicó a la perfección un sistema que está ya instaurado en el sistema arbitral desde la invención del VAR. El gran artífice de esta estafa fue Clos Gómez. El año pasado se incorporó una novedad. También lo conté en un artículo. Los árbitros principales de renombre, las estrellitas del CTA, quieren salvaguardar su buen nombre. Llevan tiempo demasiado expuestos. A la FIFA le huele a podrido el arbitraje español y no les invitaron al Mundial de Clubes. Los Gil Manzano, los Munuera Montero, los De Burgos «Pucheritos Richi» Bengoetxea, los Hernández Hernández y el resto de cachorros de Negreira no quieren seguir saliendo salpicados. Como si su honor pudiese mancillarse todavía más. Ahora les colocan en el VAR a un árbitro descendido a Segunda. El árbitro principal se hace el loco. En las jugadas que pueden beneficiar al Real Madrid o perjudicar al Fútbol Club Barcelona se abstienen. Un error en directo es disculpable. Puede no haberlo visto. Quizás estaba tapado. Errar es de humanos. En el VAR ponen a un árbitro descendido a Segunda División que no avisa. El error se lo cuelgan al del VAR. El árbitro principal sale indemne y la fechoría está consumada. A unos tipos que no podrían trabajar de otra cosa y se llevan unas buenas chistorras, les da igual que les acusen de ser malos árbitros. De todos modos ya estaban descendidos. Un error en el campo puede disfrazarse de error humano. Un error en el VAR, con las imágenes de distintas tomas, no es un error, se trata de prevaricación.

Esta semana un amable lector de mi libro me comentó que ya lo ha terminado y que su percepción de lo ocurrido la pasada temporada ha cambiado bastante tras leerlo. A veces los árboles no nos dejan ver el bosque. Nos centramos en un cambio, en un gesto de un jugador al ser sustituido, en un empate. No vemos la perspectiva general. Es muy fácil. La semana pasada analicé la situación. En los últimos 10 partidos, el Barcelona había perdido 4 partidos y había empatado 1. En los últimos 10 partidos, el Madrid había perdido 1 y había empatado 2. El Barcelona de Flick no funciona. El Madrid no juega bien. El Barcelona tampoco. El Madrid llegó a sacarle cinco puntos al Barcelona. El año pasado el CTA esperó a que le sacáramos siete puntos de ventaja para aplicarnos el factor corrector. En tres jornadas – Atleti, Osasuna y Espanyol – nos restó siete puntos y le sumó seis al Barcelona. Masacraron al equipo de Mr. Ancelotti. Dieron el vuelco a La Liga en beneficio del equipo que le pagó a su vicepresidente durante tres décadas. Resultó tan evidente que el Real Madrid envió una carta al CSD que reproduje en el libro. Este año el Madrid ha enviado un dossier a la FIFA con los arbitrajes de la pasada temporada y los arbitrajes de esta. Un dossier que sigue vivo. Un dossier al que se sumarán las dos jugadas de hoy. El Barcelona juega esta semana contra el Atleti. El Barcelona no está jugando bien, se están dejando muchos puntos y si pincha el Madrid podría volver a distanciarse. No puede ocurrir. El Barcelona siempre ha jugado con red, desde la época de José Luis Núñez. La Liga de Tebas se adultera jornada a jornada para ir manteniendo una competencia totalmente artificial que haga la competición interesante. Si el Madrid, sin jugar bien, le sigue sacando ventaja al Fútbol Club Barcelona, el producto pierde interés y se devalúa. Y hay muchas chistorras en juego.

Lo de Gerona lo voy a resumir muy rápidamente. El Girona marca con un gol precedido de una falta a Mbappé al borde del área del equipo local. Una falta que debe revisarse. Posiblemente sea penalti ya que hay un empujón claro con las dos manos sobre la línea. Pero, siguiendo el modus operandi, De Burgos se hace el sueco y Pulido Santana no le avisa. Si revisan la jugada hay que anular el gol del Girona y concederle un penalti al Real Madrid. Algo impensable para un colectivo que odia profundamente al equipo más laureado del mundo. Curiosamente Pulido Santana sí avisó a De Burgos unos minutos antes para anular un gol por mano de Mbappé. En la segunda mitad hay un penalti clarísimo por zancadilla a Rodrygo. Nuevamente lo mismo. De Burgos dice que nada y Pulido Santana tampoco avisa. No hay más que ver cómo suele actuar el CTA cuando la jugada puede perjudicar al Real Madrid. El mismo De Burgos buscó la pasada temporada una imagen en la que Tchouaméni estaba tapado por un jugador del Atleti para pitarle un penalti en contra al Real Madrid en la famosa trilogía del año pasado. El Madrid perdió La Liga 20/21 porque una jugada de penalti a Benzema se rebobinó hasta encontrar una mano de Militao en el área contraria que se acabó convirtiendo en un penalti para el Sevilla. Es lo mismo que debería haberse hecho en la jugada del primer gol del Girona. Pero en España el VAR solo revisa cuando conviene. Cuando conviene a los intereses del equipo que le pagó 8,4 millones de euros al vicepresidente del CTA durante tres décadas. Con unos árbitros europeos el Girona – Real Madrid es un 0 a 1 y el Real Madrid tira dos penaltis más. Es la media del CTA. También lo he detallado en el libro, al Real Madrid le pitan uno de cada tres penaltis que le hacen. Y los rivales lo saben. Y lo aprovechan.

Y luego están los medios. Todos utilizan la jerga subjetiva y mafiosa instaurada por el CTA. Todos salieron raudos y veloces a zanjar las polémicas con las famosas frases «es contacto pero no es suficiente» y «hay contacto, pero no es jugada de VAR». Y, como de costumbre, las mejores tomas del penalti a Rodrygo las tenemos que ver en las cuentas de X de Arabia después del partido. Los medios deportivos españoles son medios nacionales que viven de su audiencia antimadridista y no quieren contrariar a los aficionados de las distintas regiones de España cuando son beneficiados contra el Real Madrid. Son medios que han dedicado más tiempo a hablar de la conexión de Xabi con el vestuario o del enfado de Vinicius por un cambio que del hecho de que el Fútbol Club Barcelona comprase al vicepresidente de los árbitros españoles durante tres décadas y no haya recibido todavía castigo alguno. Recuerden que los medios deportivos españoles están financiados por La Liga de Javier Tebas. Los cromos de Panini. Nadie osa decir que la competición está adulterada. Todos viven del producto. En el fútbol español se mueven muchas chistorras. Y nadie quiere quedarse sin su ración.

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Gracias por tu apoyo, David Álvarez

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