3 de diciembre de 2025

Athletic de Bilbao 0 – 3 Real Madrid

Vuelve el Madrid a la Mugrienta Liga Negreira tras el empate en Gerona. La faena de De Burgos Bengoetxea en Montilivi fue tan pulcra y aseada – concedió el gol del Girona precedido de una falta a Mbappé y nos escamoteó dos penaltis – que el CTA le premió con arbitrar el Fútbol Club Barcelona – Atlético de Madrid. El mensaje del nuevo CTA de Fran Soto a todos los árbitros españoles está muy claro. Es el mismo que en la etapa Negreira, tal y como detallo en mi nuevo libro Negreira para dummies: el mayor escándalo del fútbol europeo. Si te equivocas contra el Real Madrid tendrás premio, pitarás partidos importantes y finales de Copa y Supercopa. Ya sabes lo que conviene. Como decía Giuseppe Tomasi di Lampedusa en El gatopardo: «Si queremos que todo siga como está, es necesario que todo cambie». El nuevo CTA es más de lo mismo.

La verdad es que Pucheritos Richi es un tipo infalible. Los doce partidos en que le ha arbitrado fuera de casa al Fútbol Club Barcelona desde que ascendió a Primera División en 2015 han acabado en victoria azulgrana. El cien por cien. No falla. Sin embargo, de las quince ocasiones en que el CTA le ha designado para que arbitre al Real Madrid fuera de casa, el equipo blanco tan solo ha conseguido un sesenta por ciento de victorias. Los compañeros de colegio del niño de Richi también saben interpretar estadísticas.

Para más recochineo, el CTA le puso como compañero en el VAR en el Camp Nou a Pablo González Fuertes. Ambos fueron la pareja que protagonizó aquella infame rueda de prensa antes de la última final de la Copa del Rey. Pucheritos Richi salió a llorar, muy afectado él, porque los videos de Real Madrid TV hacen que los compañeros de colegio de su hijo le digan que su padre es un ladrón – los videos de Real Madrid TV solo muestran su depurada técnica arbitral – y eso es muy duro, él tiene familia. Los jugadores del Real Madrid no tienen, los aficionados tampoco. Somos extraterrestres que nacimos de una vaina. Y González Fuertes, que se dedicó a amenazar al Real Madrid, al que tenía que arbitrar al día siguiente una final. En un país serio no hubiesen vuelto a arbitrar. En España son las estrellitas del colectivo arbitral.

Nada más salir la alineación tengo un dejà vu. Ese centro del campo me encanta. La pasada temporada llegué a la conclusión de que ese era el nuevo centro del campo perfecto del Real Madrid. Son los nuevos Casemiro, Kroos, Modric. Pero en lugar de tres, son cuatro: Tchouaméni, Camavinga, Valverde, Bellingham. Contundencia, intensidad y creatividad. Mi centro del campo preferido. Espero que puedan tener continuidad.

Otro pensamiento que me ronda los últimos días es que tenemos una gran columna vertebral. Cuatro tipos indiscutibles. Uno por línea. El resto rotarán. Esos cuatro, don Thibaut, don Éder, don Aurélien y don Kylian son los únicos imprescindibles ahora mismo. Lo eran para don Carlo, lo son para Mr. Alonso. Al final en las cosas esenciales del fútbol coincidimos todos. O casi todos. Ya sabemos que el mejor goleador del mundo todavía no es aceptado por parte de la parroquia madridista. Todos los goles que meta les parecerán pocos. Argumentan que no están sirviendo para ganar títulos. Como si los títulos los pudiera ganar un solo jugador. Como si Thibaut Courtois, el mejor portero del mundo, pudiese ganar un título solo con sus paradas. Como decía don Alfredo: «Ningún jugador es tan bueno como todos juntos». Así es como llegan los títulos, como una suma de las aportaciones de todos. También de los suplentes. A Mbappé no se le puede pedir más, está totalmente integrado, es un madridista más.

Empieza el partido. Según la prensa antimadridista – disculpen la redundancia – Xabi se juega los turrones. En las últimas semanas los odiadores habituales, que escupen bilis como si fueran llamas bolivianas, tienen una frase que van repitiendo de tertulia en tertulia. Ellos no son muy de argumentar. Escuchan una frase, la adoptan como suya y con eso tiran todo el año. La van repitiendo de tertulia en tertulia durante meses hasta que llega la realidad y les da en los morros. Ahora está de moda el «a Xabi se le está poniendo cara de Benítez». Ellos son muy de sentenciar a la gente. Veremos.

Pero no solo la han tomado con Xabi. También lo han hecho con Trent. Nada más conocerse su fichaje por el Madrid, se dedicaron a extender la teoría de que no defendía un pimiento. Todo se recrudeció cuando aterrizó en Valdebebas. El sector español de la prensa hizo lobby por Dani Carvajal y siguió criticando a Trent con el objetivo de convertirlo en el nuevo Odriozola. Pero la realidad les acaba poniendo en su sitio. Ayer Trent resultó decisivo. Ya les avancé en anteriores crónicas que sus pases largos son maravillosos, hipnóticos, van a una velocidad lenta y con una curva perfecta, siempre alcanzan su destino. Como un misil balístico guiado por coordenadas GPS. En el minuto siete, Trent lanza un balón envuelto en papel de regalo con un precioso lazo. El destinatario es el mejor goleador del mundo. Si se unen el mejor pasador y el mejor goleador pueden averiguar el resultado. Como los ataques combinados de la serie anime Captain Tsubasa, que aquí se llamó Campeones. Kylian también es precioso de mirar. Recoge el balón, se va hacia la frontal y suelta un disparo magnífico. Es el minuto siete. Los leones reciben el primero.

El despliegue del centro del campo del Madrid es magnífico. Están en todas partes. Dominan con seguridad el balón. Igualan y superan la intensidad del Athletic. Courtois también hace de las suyas. A veces parece que forme parte del guión. De repente hay un giro. Para darle emoción a la película. Para que los espectadores no miremos el móvil. Y ahí aparece el mejor portero del mundo, que saca una mano inverosímil y desvía un disparo muy cercano de Berenguer.

Unos minutos más tarde, don Éder Militao se disfraza de Trent y le envía un pase teledirigido a Vinicius, que se planta delante de Simón. El portero del Athletic realiza una gran parada y salva el segundo. Pero el equipo está serio y no desespera. En el minuto cuarenta y dos los chicos trenzan una jugada magnífica, empiezan a pasarse el balón a gran velocidad. Tocan y se mueven. Hasta que el balón llega a Trent, que da una asistencia de baloncesto a Kylian. Mr. Mbappé está generoso y en lugar de rematar a puerta, le da un pase con la cabeza a don Eduardo Camavinga, que marca de cabeza a placer. Ambos celebran el gol con una coreografía nueva. Como dos espadachines en un duelo. Como dos mosqueteros. Kylian y Eduardo también son franceses. Si se unen a don Aurélien ya son tres, como los de Dumas.

La primera parte del equipo ha sido magnífica. Pero empiezan las malas noticias. Se nos lesiona Trent. Espero que no sea nada. Don Raúl Asencio ocupa su puesto. Va a defender igual de bien que Trent, pero hemos perdido la capacidad de seguir enviando misiles balísticos hacia Vinicius y Mbappé. Buscaremos otras alternativas. A la hora de partido, Kylian decide seguir haciendo historia. Recibe un balón inofensivo en la frontal y arma la pierna con una velocidad increíble. Cuando Simón se da cuenta el balón ya sale de la portería tras rebotar en la red. La parábola perfecta, el latigazo ha sido magnífico. El mejor goleador del mundo lleva ya veinticinco goles esta temporada y está a cuatro goles de igualar el récord de goles de Cristiano en un año natural.

El partido está decidido, pero Berenguer decide darle una patada innecesaria a Camavinga. Don Eduardo cae lesionado. Entra Guler. Xabi Alonso decide dar descanso a Vinicius y Mbappé. Vinicius se abraza con Xabi como hacía con don Carlo. No se preocupen, de esto no hablarán en las tertulias. Si pueden lo silenciarán. Ya saben, gran parte de la prensa solo difunde aquello que consideran que puede perjudicar al Real Madrid. No sea que nos fijemos en las cosas buenas. Sale la unidad B: Rodrygo, Gonzalo y Brahim. Me inquieta la decisión de Xabi con Brahim. Los leones están heridos y han empezado a jugar con más brusquedad. El pícaro juega en unos días la Copa de África con Marruecos, es la gran estrella de su selección y uno de los mejores jugadores del torneo. Xabi, si no le has usado prácticamente en lo que llevamos de temporada, no le saques ahora en un partido decidido. Sería un drama que sufriese una lesión y el chico se perdiese el torneo. Afortunadamente no pasa nada.

Gran partido del equipo. Mbappé está en un estado de forma excepcional. Ahora mismo es el máximo goleador de Europa y el mejor jugador del mundo. Los leones han sido domados por los domadores. El Madrid vuelve a ganar. La Tierra vuelve a su órbita. Se restablece el orden en el universo.

NOVEDAD: Ahora Madridismo sin complejos está disponible también en formato ebook y está incluido gratuitamente en la suscripción Kindle Unlimited. Y ya está a la venta mi nuevo libro Negreira para dummies: el mayor escándalo del fútbol europeo en formato ebook y en español y en inglés.

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