
¡Qué sorpresa! Resulta que, en contra de todos los postulados del pensamiento oficial mediático, se puede jugar muy bien al fútbol con futbolistas que (dicen) tienen físico y poca calidad.
Para jugar bien al fútbol hace falta lo que el Madrid no tiene.
Sin un jugador creativo es imposible jugar bien, sólo al contragolpe.
Con tres jugadores de cemento se jugó un gran partido en San Mamés.
Claro, es que el Athletic estaba muy mermado y se rindió pronto.
Me pregunto si mermados (de inteligencia) no van a estar otros.





