El miércoles entendían el plan y lo ejecutaron, pero el domingo no. Ayer le querían hacer la cama al entrenador, pero cuatro días antes corrían como posesos.
Me da que la explicación ha de ser otra.

A diferencia de cuatro días antes en San Mamés, en el Bernabéu las cosas no funcionaron bien. O funcionaron mal. La conclusión de algunos es que los jugadores no pusieron actitud. La de otros, que el Madrid no tiene un plan de juego, que no está trabajado. Las causas se reducen a que no hay entendimiento entre futbolistas y entrenador, lo cual resulta extraño dado el compromiso que demostraron en el partido en Bilbao. Debe ser un compromiso guadianesco, que aparece y desaparece según y como. Y lo mismo se podría decir del plan de juego.

Escuchar

Tendencias