10 de diciembre de 2025

Real Madrid 1 – 2 Manchester City

Vuelve la Champions al Bernabéu. Lo hace en un momento delicado del equipo, tras varios empates consecutivos en La Liga culminados con una derrota ante el Celta de Vigo. Los buitres de la prensa llevan varias semanas revoloteando sobre Xabi Alonso. Cuando está en Valdebebas, cuando está en su casa, mientras circula en su coche. El City de Guardiola no es el mejor rival para conseguir espantarlos.

Antes de ir al partido quiero comentar algunos aspectos tras la derrota ante el Celta. Hemos podido analizar las estadísticas de tarjetas de la Mugrienta Liga Negreira. Las anomalías estadísticas están en la línea de los peores años del negreirato. El Fútbol Club Barcelona es el equipo cuyos rivales ven más tarjetas amarillas (41). El Atlético de Madrid es el segundo (38). El Real Madrid es el quinto equipo de la competición cuyos rivales ven menos tarjetas amarillas (29). Nada ha cambiado en el CTA.

Mi última crónica acabó con la lamentable actuación de Alejandro Quintero González en el Bernabéu. El debutante es la nueva estrella del CTA. Recuerden que expulsó a tres jugadores del Real Madrid, que tan solo cometió seis faltas en todo el partido. La prensa española y los voceros del CTA han destacado la gran personalidad del chico. Además de impedir que el Madrid pudiera intentar la remontada, ha conseguido un partido de sanción para Fran García y dos para Álvaro Carreras, Endrick y Carvajal. Para el próximo partido de Liga tenemos once bajas, todo un equipo de fútbol. Ocho lesionados y tres sancionados. Para mayor recochineo, Fran Soto, el nuevo presidente del CTA felictió a Quintero González: «Estamos satisfechos de su arbitraje». Misión cumplida. Las declaraciones son todo un mensaje para el resto del colectivo arbitral. Un mensaje muy claro. Así es como tenéis que arbitrarle al Real Madrid.

Vamos al césped. El Madrid tiene muchas bajas. La defensa está tan diezmada como la temporada pasada. Tenemos lesionados a Carvajal, Trent, Huijsen, Alaba, Militao y Mendy. Y tenemos dos bajas más de última hora: don Eduardo Camavinga y don Kylian Mbappé. Son demasiados. Nos faltan ocho efectivos. El más importante es el goleador. Se lo conté en Madridismo sin complejos, temo que Javier Tebas esté practicando vudú y tenga muñequitos de cada uno de los jugadores de la plantilla llenos de alfileres. No lo descarto.

En defensa juegan don Raúl Asencio y don Antonio Rudiger. En los laterales Valverde y Carreras. Son los que hay. Xabi saca en el once inicial a Rodrygo. Es la gran sorpresa. Muy pocos aficionados creen en el brasileño. El chico lleva siete meses complicados por un tema personal. Esperemos que salga del bache. También juega Gonzalo. Analizamos demasiado las alineaciones, salgan los que salgan, el Madrid tiene que jugar mejor y ganar más.

El equipo empieza bien. Muy serio. Mucha intensidad. Vinicius provoca un penalti que el VAR saca fuera del área. Bien sacado, todo hay que decirlo. Carreras está muy bien, en todas partes, recupera muchos balones. Se está consolidando a pesar de la mala racha del equipo. El partido está muy rápido e intenso. Lo que llaman actitud está bien, niveles adecuados. Esto es Champions, el equipo suele enchufarse.

La primera media hora del equipo es buena. Y la culmina con una resurrección. En una transición rápida, Bellingham le pone un balón escorado a Rodrygo. El brasileño tímido. El brasileño deprimido. El chico entra en el área a toda velocidad y pone el balón lejos de Donnarumma junto al palo. Golazo. Esperemos que sea el inicio de una gran amistad con el gol. Soy el primero que ha destacado que los números de Rodrygo no son aceptables para un delantero del Real Madrid. Pero no le podemos faltar al respeto. A él ni a ningún jugador que vista la camiseta del Real Madrid. Este chico fue determinante en la Champions de las remontadas. Nos regaló momentos maravillosos. Yo no los olvido. Hay que estarle eternamente agradecido.

Sí, es el City. Ves al City en el Bernabéu y tu cerebro te engaña. Te crees que estamos en cuartos o en semifinales. Y no. Es un espejismo. Esta nueva Ceferin Cup tiene estas cosas. El partido no es importante. Solo es importante para los que quieren despedir al entrenador y a media plantilla. Llevan recopilando argumentos para ello desde que Xabi aterrizó en Valdebebas. Veremos qué ocurre. Les diré la verdad. Prefiero la liguilla de toda la vida con equipos asequibles y encontrarme a los tiburones en marzo. Es más emocionante. En esas fechas estamos más cerca del clímax. Ahora no, tenemos los turrones y la Supercopa de Arabia de por medio. Es antinatural. Este partido es más un amistoso que otra cosa. Recuerden que el año pasado sí nos enfrentamos con ellos a doble partido, les ganamos ambos y les eliminamos. Honor a don Carlo, a don Davide y a los chicos. No quería decirlo. Pero lo diré. Cuando miro a la banda, me gustaría encontrarme de nuevo al señor del pelo plateado. La Champions no es lo mismo sin él. Se me pasará.

El equipo se precipita a veces en la salida y pierde balones. Es normal. Buscan rapidez. Armar el contraataque. Vini y Rodrygo son rapidísimos. Xabi empieza a entender cómo usaba a los chicos don Carlo. También podemos ganar partidos sin la presión alta. Esperando y lanzando contras. El equipo está muy aplicado en defensa. Asencio está muy bien. Mitad Pepe, mitad Ramos. Y con las clases de Rudiger para frenar a Haaland muy bien aprovechadas. Sí, es central para el Madrid. Y en muchos partidos por delante de Huijsen. Es más rápido. Y más mal encarado. Todo cuenta.

Pero a perro flaco ya saben. Unos minutos después del gol de Rodrygo llega un corner mal defendido. Rematan de cabeza y don Thibaut no puede quedarse con el balón, que sale rebotado. O’Reilly nos fusila a placer. Veremos cómo acusamos el golpe. El VAR está raro. En la misma jugada hay un agarrón a Rudiger y otro de Bernardo Silva a Courtois. Sigan. Parece ser que en el VAR está un primo de Trujillo Suárez.

Unos minutos después, el VAR sí funciona correctamente. Y sí revisa los agarrones. Agarrón de Rudiger a Haaland. Penalti. Es penalti. Marca el gigantón, el Reacher del City. Tras la buena primera media hora del equipo el resultado es una losa. En cuanto se produjo el agarrón, todos los jugadores del City se dirigieron al árbitro con los brazos en alto. Lo hicieron muy bien. Nosotros no hacemos lo mismo. No lo hicimos en la jugada del gol del City. Solo protestaron Xabi y Mbappé a la cuarto árbitro al ver la jugada en el marcador 360 del estadio. En lugar de entrenar la presión alta, yo entrenaría estas cosas. También el quedarte en el suelo hasta que el VAR revise las jugadas. Nos levantamos demasiado rápido y los Figueroa Vázquez de turno se hacen los suecos.

Inmediatamente después del gol de penalti del City hay un agarrón claro a Asencio en el área rival. Nada. Sigan. El rasero no es el mismo. Desde el año pasado algo me huele mal. Recuerden la eliminatoria contra el Atleti con un penalti claro por pisotón a Rodrygo y otro más claro aún por mano muy despegada del cuerpo de Giuliano Simeone. Parece ser que cuando la jugada puede favorecer al equipo de Florentino Pérez apagan el VAR como hicieron en Vallecas. Y este año huele peor. Recuerden que el Real Madrid va a demandar a la UEFA por 4.500 millones de euros. No creo que a Ceferin le haga mucha gracia.

Courtois empieza a aparecer. Es el de las grandes ocasiones. Realiza grandes paradas. Él siempre está en modo Champions. Tras el descanso al equipo le empieza a costar recuperar el balón. El City abusa de las posesiones largas. El Madrid espera las contras. En una de ellas, Bellingham tiene una oportunidad magnífica para empatar, pero la pica sobre el portero y sobre el larguero. Muy parecida a una jugada de Mbappé contra el Celta. En partidos contra estos grandes equipos hay que igualar la intensidad y el compromiso y ganar por inspiración. Así funciona. Pero no la tenemos. Estamos fallones.

Xabi decide sacar al turquito y retirar a Gonzalo. Ahora que necesitamos remontar nos quedamos sin nuestro nuevo Joselu. Ha ocurrido ya en algún partido. Mi desconocimiento futbolístico me lleva a no entender el porqué. Les explico. Hay partidos en que, con Gonzalo en el campo, no realizamos ningún centro al área. Cuando sale del terreno de juego, metemos de nueve a Vinicius y a Mbappé y empezamos a centrar balones a la olla. Por qué. Por qué. Como diría don José.

El Madrid va armando alguna contra, Rodrygo le pone un buen balón a Vini pero hoy está mal en la definición, la tira fuera. Es de esas que Kylian no perdona. El City tiene un Vinicius. Se llama Doku. Carme Barceló le llama Goku. Como el personaje de Akira Toriyama. No sé si por ingenio o por ignorancia. Doku es un pesado. Es un tipo insistente. Como Vinicius cuando está en plena forma. No para. No deja de encarar una y otra vez a los defensas. Pero Valverde y Asencio no están mal. Sufren para taparle, pero consiguen que su actuación no sea decisiva.

Pasado el minuto sesenta y seis, el Bernabéu empieza a silbar al equipo. Se impacientan. No pueden más. Sí, se percibe una cierta impotencia. El juego del equipo es embarullado. Xabi se sienta unos minutos en el banquillo. Se resguarda. Ahora mismo el sector silbador del madridismo no sabe a quién silbar. Hay desconcierto. Unos silban a Xabi Alonso y quieren su cabeza. Posiblemente los mismos que dieron la turra toda la pasada temporada con su fichaje. Los que querían la destitución de don Carlo y la llegada del tolosarra en septiembre, en octubre, en noviembre, en diciembre… En Madridismo sin complejos les bauticé como la Cofradía del Pronto Advenimiento del Modelo de Hugo Boss. Los que ahora quieren deshacerse de él son los mismos que nos dieron la turra con su fichaje. Así que no les hagan ni caso cuando propongan un sustituto. Luego están los que silban a Vinicius. Los que silban a Bellingham. Los que silban a Valverde. Los que silban a todos los jugadores. Los que silban al Presidente. Los únicos que no silban hoy son los haters de Mbappé. Los que consideran que su llegada ha sido una maldición bíblica. Hoy no pueden decir que perdemos por culpa del francés. Como escribí en redes esta semana. Con lo fácil que es ser del Real Madrid CF y disfrutar de todos los jugadores en lugar de ser del Vinicius FC, del Mbappé FC o del Xabi Alonso FC y odiar al resto. La polarización de la sociedad llevada a tu equipo favorito. Un sinsentido.

El equipo reacciona bien en los últimos veinte minutos, sacan casta, corazón y coraje. No se les puede pedir más. No están acertados. Pero la actitud es irreprochable. Encierran al City y tienen alguna ocasión, remates de cabeza de Vinicius y de Endrick, este último al travesaño. Estoy deseando que Endrick se vaya en enero y regrese en julio bajo palio tras haber marcado veinte goles en la Ligue One. Este chico necesita jugar. Es un magnífico fichaje que ha llegado en un mal momento.

Turpin ha hecho un arbitraje que no le hubiesen hecho jamás al Manchester City en el Etihad. En los últimos minutos se ha dedicado a cortar el juego del Madrid. Parece ser que Quintero González ha creado escuela, no solo en el CTA, también en Europa. Solo alarga cuatro minutos. Rodrygo lanza un balón raso que recorre el área. No hay nadie. En los buenos tiempos llegaba Bellingham, llegaba Joselu, llegaba Benzema, llegaba Brahim. O el espíritu de Butragueño. Hoy les esperamos, pero no llegan. En cuanto el balón sale del pie del brasileño todos esperamos a Godot. Pero nunca llega. Estamos en una mala racha. Hay que pasarla. Tenemos que estar unidos.

Y para terminar, una reflexión. Tenemos muchos enemigos. Demasiados. En España nuestro archienemigo es Tebas, que controla los horarios, las retransmisiones y al CTA. El CSD está a las órdenes del club independentista. Louzán, el presidente de la RFEF, es una marioneta de Tebas que ha venido a tapar el caso Negreira y a que todo siga igual. Fran Soto, el nuevo presidente del CTA, también aboga por olvidar el caso Negreira. Quiere pasar página. Yo no, aquí tienen Negreira para dummies: el mayor escándalo del fútbol europeo. No nos van a callar. No lo vamos a olvidar. En Europa tenemos como enemigo a la UEFA, que organiza la Champions League. No quieren la Superliga. El Madrid les va a demandar, como hizo con Tebas. Estamos enemistados con todos y lo pagamos en los terrenos de juego. No me lamento de nuestra situación. Estamos en el lado bueno de la historia. Es un orgullo. Estamos asistiendo al asesinato de Julio César. Cada uno de nuestros enemigos nos da una puñalada. También la prensa, siempre que tiene ocasión. Todos se acercan y nos incrustan el cuchillo en el tórax. Solo una pequeña puñalada cada uno. Son muchos. Y estamos sangrando. Pero no estamos muertos, esto es el Madrid.

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