Que se les quite de la cabeza, a ellos y a los cooperadores necesarios, los ciudadanos periodistas, porque no nos vamos a olvidar. Se lo vamos a recordar hasta que se sequen los océanos.

Después de casi tres años pasando del tema, ahora se ponen estupendos.
Los que han callado miserablemente acusan a otro de llegar tarde al caso.
En todo este tiempo, no han cumplido con su obligación profesional.
Su objetivo ha sido enterrar el caso mirando para otra parte.

Escuchar

Tendencias