
Directamente o con subterfugios, está claro que se lo quieren cargar, que le quieren fuera del Madrid. No es algo deportivo, no, es algo personal. Y para lograrlo sueltan su veneno cada día.
En una (no tan) hábil maniobra de distracción, los ciudadanos periodistas parece que apuntan a uno, pero en realidad disparan contra otro, contra el de siempre. Decir que el Madrid juega mejor sin Mbappe y con Gonzalo de delantero centro puede parecer que los ciudadanos periodistas se inclinan por dejar al francés en el banquillo, pero es todo lo contrario. Al que condenarían a la suplencia es a Vinicius, ni tan siquiera a Rodrygo, de quien hasta haca bien poco decían que cómo era posible que Xabi Alonso se empeñase una y otra vez en regalarle minutos que no se merecía.





