13 de enero de 2025

Don Xabier Alonso Olano ha dejado de ser entrenador del Real Madrid. Ayer por la tarde el club emitió un comunicado que empezaba con la siguiente frase: «El Real Madrid C. F. comunica que, de mutuo acuerdo entre el club y Xabi Alonso, se ha decidido poner fin a su etapa como entrenador del primer equipo». Xabi ha sido destituido de mutuo acuerdo. Vamos, que no se veía para seguir.

Analizar el devenir de la pasada temporada desde la lejanía, desde el puesto privilegiado que proporciona la distancia temporal, nos permite entender mejor lo ocurrido. Y lo que está ocurriendo. Así me lo han expresado amablemente algunos lectores de Madridismo sin complejos. Tras leer el libro, su visión de la temporada cambió, se matizó. Mis crónicas forman parte de un conjunto. Tienen una continuidad. No tiene sentido analizar únicamente partidos aislados. El objetivo es analizar todo lo que rodea al Real Madrid. Y dejarlo negro sobre blanco. El título y el último párrafo de mi crónica del partido de ayer reflejaba una tendencia. El estado del equipo desde la pasada temporada. Un equipo cogido con alfileres. Y comenté que «no fue culpa de Carlo. No es culpa de Xabi». Hay aspectos a los que no han podido sobreponerse.

A Xabi Alonso le han despedido porque no ha podido vencer a dos poderosos enemigos del Real Madrid: la plaga de lesiones y el CTA. Exactamente los dos molinos de viento contra los que batalló el caballero del pelo blanco. El CTA es nuestro enemigo desde 1993. La plaga de lesiones empezó la pasada temporada.

Los equipos se construyen desde la defensa, los proyectos se consolidan con las victorias. La defensa diezmada la analicé en profundidad en las crónicas de Madridismo sin complejos y también en el artículo de ayer. Es muy difícil competir con apenas dos defensas sanos. Dos de diez. En este aspecto ocurre algo. Médicos y preparadores físicos. Calendario de partidos. Quizás en lugar de tener diez defensas tengamos que tener quince o veinte. Quizás deberíamos tener dos equipos. Quizás debería jugar un equipo en casa y otro fuera. Uno La Liga y otro la Copa, la Supercopa y la Champions. Uno para torneos de regularidad y otro para competiciones de eliminatorias. Uno para las competiciones españolas, que están adulteradas por Tebas, Louzán, Soto y sus Negreira boys, otro para las competiciones europeas. Seamos creativos. Parece ser que vuelve el entrenador físico Antonio Pintus, que tiene cinco Champions en su palmarés. Pero no me infunde tranquilidad. Antonio Pintus fue el preparador físico la pasada temporada, cuando empezó la maldición bíblica de las lesiones.

Vayamos con los proyectos. Un proyecto se sustenta sobre las victorias, sobre los títulos. Los resultados dan tranquilidad. Los equipos no tienen por qué jugar bien todos los partidos. El juego llega después. Los partidos hay que ganarlos. Parece que tengamos que pedir perdón por jugar mal. Les contaré un secreto. Las competiciones españolas están adulteradas. A algunos parece que quieren analizar todo lo que rodea al Real Madrid omitiendo esta premisa básica. Es el elefante en la habitación. Lleva ahí desde 1993. Algunos se han acostumbrado a él y ya no le ven. Hacen vida como si no estuviese.

Solo voy a analizar la última temporada y media. El Barcelona de Flick tuvo dos meses horribles la pasada temporada. El Madrid de don Carlo se distanciaba en la Liga, a pesar de las lesiones. El CTA decidió aplicar su factor corrector. En tres jornadas – la trilogía de Osasuna, Atleti y Espanyol – nos restó siete puntos y le sumó 6 al Fútbol Club Barcelona. Un factor corrector de trece puntos. Un factor corrector aplicado por Munuera Montero, De Burgos Bengoetxea y Trujillo Suárez e Iglesias Villanueva desde el VAR. Revisen sus arbitrajes. Revisen también los de esta temporada. El CTA rescató al equipo que le pagó a su vicepresidente 8,4 millones de euros. Inclinó la mesa de juego. Salvó el proyecto de Flick. Sin el factor corruptor, el Real Madrid habría ganado la Liga, el equipo habría aumentado su confianza, su moral, Ancelotti habría asegurado su continuidad. Posiblemente Flick habría sido despedido y la crisis estaría en Barcelona. Pero el Barcelona lleva 33 años jugando con red.

A Xabi le ha pasado lo mismo. El arranque del equipo fue muy bueno, ganó 13 de los primeros 14 partidos. Al Barcelona tuvieron que ayudarle desde la primera jornada. Apagones de VAR, desmayos premiados con penaltis, goles con un rival tendido en el suelo, entradas merecedoras de tarjeta amarilla o roja que se saldan con un «sigan», jugadas que no se revisan desde el VAR, jugadas que se rebobinan en el VAR cuando conviene, cambios de criterio en el CTA, las zancadillas han sido abolidas, vuelve a reinar el «es contacto, pero no es suficiente», esta temporada está de moda el «el árbitro se ha equivocado, pero no es jugada de VAR, han hecho bien en no avisar». El saldo de las faltas necesarias para que los rivales de uno y otro equipo vean tarjeta fue escandaloso hasta la jornada trece. El CTA sostuvo al equipo de Flick en el primer tercio de La Liga.

En el siguiente tramo de la temporada, empezaron a dejar de pitarnos penaltis. A Mbappé y a Bellingham en Vallecas. A Vinicius en el clásico. A Rodrygo contra el Sevilla. A Vinicius contra el Alavés. Penaltis clarísimos. Penaltis que ve perfectamente el sospechoso habitual en la sala VAR. El Madrid ha tenido que remar contra todo esto. Cuando han llegado las lesiones, no ha podido sobreponerse. En el equipo que compró al vicepresidente de los árbitros todo es distinto. Las tarjetas a los rivales aparecen pronto. Los desmayos en el área se pitan sin titubear, con rapidez y diligencia. Los defensas rivales no defienden igual al Real Madrid y al Barcelona. Saben que contra uno hay barra libre. Con el otro deben tener cuidado. En esta Liga, con árbitros ingleses, el Real Madrid estaría líder y Xabi no habría sido despedido. La crisis estaría en Barcelona.

Puedo entender la frustración de Florentino. Pero hay cosas contra las que un entrenador no puede luchar. Tenemos enemigos demasiado poderosos. Hace más de un año escribí un artículo que todavía no he publicado. Es duro y pesimista. Demasiado. Quizás lo publique en unos días. Todo el fútbol español está en contra del Real Madrid. Es un bombardeo continuo. La Liga, la RFEF, el CTA, el AESAF – el nuevo sindicato de árbitros -, los Comités, el CSD, que depende del Gobierno del país, la prensa. También la UEFA, por la Superliga. Controlan todo, desde los horarios de los partidos hasta las imágenes de las retransmisiones y los comentaristas. Y los saldos arbitrales. Todos contra el mejor club del siglo XX. Todos aliados del Fútbol Club Barcelona. Todos tapando el caso Negreira. Pasando página sin castigo alguno.

Cristiano ganó 2 ligas en 7 años. En el mismo periodo ganó 4 Champions. La Liga es lo que asegura la continuidad de un entrenador. Florentino debería darse cuenta de que un proyecto deportivo no puede depender de los resultados de unas competiciones españolas que están adulteradas. Independientemente del juego, a Xabi Alonso se lo ha cargado el CTA. Como a don Carlo. A estas alturas de la temporada, sin el factor corrector del CTA, el Madrid debería ser líder. El liderato y los resultados dan la tranquilidad necesaria para seguir creciendo. En España nunca vamos a encontrar esa tranquilidad. En cuanto el Madrid puede distanciarse del Fútbol Club Barcelona intervienen los de siempre para igualar artificialmente la competición. Lo vieron la pasada temporada y lo han visto esta.

El Madrid tiene una plantilla muy superior a la del Barcelona. En condiciones normales ganaría La Liga casi todos los años, como el PSG en Francia, como el Bayern en Alemania. Pero eso devaluaría el producto del que vive Tebas. Porque no es una competición, es un producto. Y todos viven de él. También una prensa que vive de la publicidad de La Liga. Los cromos de Panini. Tomen como ejemplo programas líderes de audiencia en la radio española como Tiempo de Juego de la Cadena Cope. Sus ingresos por publicidad son millonarios. Viven de retransmitir los partidos de La Liga. Decenas de horas de emisión todas las semanas. No pueden decir que el producto del que viven está adulterado. Perderían a la audiencia. Tienen que hacer como que no pasa nada. Lo vivimos todas las semanas. El resto de emisoras hacen lo mismo. Miran hacia otro lado. No hay más que seguir el titánico El Radio de don Richard Dees.

Don Álvaro Arbeloa toma los mandos del equipo. Mr. Alonso no pudo vencer a los enemigos que tuvo Mr. Ancelotti. Los enemigos siguen ahí. La plaga de lesiones y el CTA. Suerte a Mr. Arbeloa. Va a tener que luchar contra todo, contra todos. No lo tiene fácil. Seguiremos haciéndonos trampas al solitario. Participando en la farsa de las competiciones españolas y rezando para que se obre el milagro en la Champions. Cortar la cabeza de Mr. Ancelotti no sirvió de nada. Dudo que cortar la de Mr. Alonso vaya a servir de mucho. No dudo de la valía de Mr. Arbeloa. Pero para poder competir hay que cambiar muchas cosas. Y la primera de ellas: abatir al elefante en la habitación.

Bienvenido, Álvaro. Te deseo lo mejor en esta etapa. Estaré contigo como estuve con don Carlo y con don Xabi. Fuerza y honor.

NOTA: Gracias a todos los lectores que me han conocido con Negreira para dummies: el mayor escándalo del fútbol europeo y están comprando también Madridismo sin complejos. Al final se está convirtiendo en un libro de culto entre los madridistas.

Tendencias