
Apenas un par de días en el cargo y ya le están sacudiendo como si les debiese dinero. Los ciudadanos periodistas no olvidan, son rencorosos y tienen los medios para vengarse impunemente.
Lo que resta de temporada no va a ser fácil ni tranquila.
A Álvaro Arbeloa le estaba esperando con las escopetas cargadas.
No le han visto en el Castilla, ni en el Juvenil, pero le juzgan por su pasado.
Arbeloa cometió el terrible pecado de defender a su club, a su entrenador.
Se enfrentó al Barça y a la sacrosanta Roja, y eso es algo que nunca le perdonarán.





