El sábado muchos salieron tristes del Bernabéu. Otros en cambio salieron felices porque creían haber ganado. En realidad, todos habían perdido. Todos menos los que quieren la bronca en el Madrid.

El fragor de la lucha ya se extingue
Por doquier, de la muerte la amargura
Ya el odiado enemigo se distingue
Alejándose de prisa en la llanura
Ya los fieros enemigos se alejaron
No resuena el ruido de sus botas
Nos pasaron por encima y nos ganaron
Nos dejaron en derrota

¡Perdimos!
¡Perdimos!
¡Perdimos otra vez!

Porque el sábado en el Bernabéu no ganó nadie, ni tan siquiera los que creyeron haber ganado. Los únicos que se frotan las manos de gozo son aquellos que quieren el mal de Real Madrid.

Escuchar

Tendencias