El sábado muchos salieron tristes del Bernabéu. Otros en cambio salieron felices porque creían haber ganado. En realidad, todos habían perdido. Todos menos los que quieren la bronca en el Madrid.

Desde octubre nos están recordando el incidente de Vinicius en el clásico. Día tras día, programa tras programa, ha sido y es señalado como el culpable de la marcha de Xabi Alonso. Él y otros dos jugadores más de la plantilla, Bellingham y Valverde. Y desde el sábado pasado lo siguen repitiendo sin cesar. Pero luego es la perspicacia de algunos aficionados del Bernabéu la que les lleva a pitar justo a esos tres. Es que son muy espabilados, no que se lo hayan metido por los ojos y los oídos como a los patos la comida, con un embudo.

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