
Si tiene molestias y no juega, se reserva para el mundial. Si juega, se está poniendo en riesgo. Otros, en las mismas situaciones, gestionan los minutos o son un ejemplo de compromiso con el equipo.
Lo que para unos es un rasgo de egoísmo, para otros es un síntoma, un ejemplo de compromiso. A uno había que mantenerle en el campo pese a sentir molestias, el otro no debería haber jugado porque sentía molestias. Ser egoísta y querer jugar para marcar muchos goles es compatible, en la mente de los ciudadanos periodistas, con no querer forzar la rodilla y reservarse porque en unos meses se disputa el Mundial. Todo a la vez no puede ser, pero el veredicto siempre depende no del qué sino de quién se trate.





