
Ahora sí parece que han abierto los ojos y se han olvidado de peros y paños calientes. Ahora que les afecta a lo más querido, ahora sí parece que en España hay un problema con el racismo.
Da la impresión de que les ha pillado por sorpresa, se han caído del guindo y por fin han abierto los ojos a la realidad. O no será tal vez que ahora les afecta directamente, a ellos, a su amada selección y a su gran estrella, a ellos y a la posibilidad de que pueda peligrar el Mundial de 2030 o, como poco, que la final se dispute en España. Porque eso, no lo olvidemos, afectaría gravemente a sus ingresos. Y no será porque no ha habido con anterioridad casos de racismo, y no protagonizados por tres o cuatro como solían decir, sino por cientos de sujetos que se hacen llamar seres humanos.





