
No se trata de lluvia fina que va calando lentamente, es un aguacero torrencial y persistente que pretende llevárselo todo por delante. Y menos mal que el Madrid controla los medios, que si no.
Desde hace un tiempo, estamos volviendo a aquella época en la que sólo existía una forma válida de jugar al fútbol. Aunque fuese en contra de la tradición de un club, había que adoptar el estilo de la Selección Española y el Barcelona. Casualmente, todo comenzó en la época en que España ganó su primer Mundial. Casualmente, esa moda del pensamiento futbolístico único se ha agudizado tras conseguir la segunda estrella mundialista y, al igual que en 2010, con muchos jugadores del Barça en la Selección.





