
Poco a poco, con decisiones erróneas aparentemente inocuas, te van comiendo la moral, sacándote de los partidos. En algunos llega la puntilla con una decisión grave, en otros no hace falta.
Dicen que el Madrid juega muy mal, que no juega a nada, pero es complicado desarrollar tu juego cuando las reglas no son iguales para ti que para los demás. El reglamento no se aplica de la misma manera, y eso cuando no se sacan de la manga interpretaciones que hasta ese instante nadie conocía. No son sólo las grandes decisiones, sino también y sobre todo las pequeñas, las que pasan casi inadvertidas, que te van minando la moral y la confianza hasta acabar completamente desquiciado y fuera de los partidos.




