No hay peor ciego que el que se niega a ver, sobre todo si la realidad que se les pone delante va en contra de sus intereses.

Hay decenas de ejemplos que demuestran el doble rasero que emplean los árbitros españoles con el Real Madrid, unos cuantos de ellos en las ocho jornadas de liga de esta temporada. Y no se trata sólo de graves y trascendentes decisiones como un penalti o una expulsión, ya sean a favor o en contra. El secreto está en los pequeños detalles, en esas decisiones aparentemente intranscendentes que se van acumulando a lo largo de un partido y que lo van decantando en una u otra dirección. Esas decisiones que nunca aparecen en los análisis porque apenas si dejan huella.

Escuchar

Tendencias