
Ni se os ocurra estar contentos y felices por la remontada del Madrid. No, lo que tenéis que hacer es estar tristes y preocupados por la victoria.
Fueron 70 minutos desastrosos y 25 muy buenos, así que vamos a fijarnos en los primeros cual es nuestra costumbre ancestral. Ayer que se ganó, lo importante no era ganar y sumar tres puntos más, no. Ayer tocaba fijarse en todo lo negativo y no en la posibilidad de que el buen juego del final del partido tenga continuidad en el futuro. Además, qué es eso de remontar un partido a base de jugadas a balón parado y no por el juego. No es que esté prohibido, pero debería.





