
No les dejan entrar, se ha decretado un apagón informativo coyuntural, y no les ha sentado demasiado bien. Pero no por ellos, no, sino por nosotros, el populacho vil.
Te tienes que reír.
El Madrid ha decidido que no habrá presentaciones con público de los nuevos fichajes. Ni tan siquiera estarán presentes los ciudadanos periodistas con sus ingeniosas preguntas. Y eso les ha sentado mal, muy mal, pero no por ellos, no, sino por los pobres aficionados, que van a estar condenados a verlo todo a través de RMTV. Parece mentira que, a estas alturas de la película, aún no se hayan dado cuenta de que no son necesarios, de que son perfectamente prescindibles.





