
No digo que no se hable de ello, ni que no tenga consecuencias. Simplemente, no es justo que se le dé mucho bombo a unos casos y otros se oculten o, como poco, se minimicen.
«O todos o ninguno. O todo o nada.
Uno solo no puede salvarse.
O los fusiles o las cadenas.
O todos o ninguno. O todo o nada.»
Esto escribió Bertolt Brecht en 1939 en su libro «Canciones de tiempos oscuros». En el caso que nos ocupa, el de Raúl Asencio, quizás habría que decir uno solo no puede condenarse. O contamos todos los casos iguales o similares o no se estaría siendo justo con él.





