30 de agosto de 2026

Real Madrid 4 – 0 Málaga

Vuelve el Madrid al templo. Don José realiza algunos cambios en el once titular para dar descanso a los que partieron de inicio en los dos encuentros anteriores. Y para ir dando minutos a otros soldados. Aparecen Trent, Rudiger, Cucurella, Camavinga y Brahim. Todo el mundo espera al que no está. Tranquilos. Diomande apenas tuvo pretemporada con el Leipzig porque estaba a la espera de la confirmación de su fichaje. Don José le está dando unos minutos en cada partido para que vaya cogiendo ritmo.

Veremos si las buenas sensaciones de los dos primeros encuentros se confirman. Pues sí. A los cuarenta y cinco segundos del encuentro, don Trent Alexander-Arnold realiza el primer disparo a puerta y despeja todas las dudas. El Madrid de Mourinho quiere resolver el combate con rapidez. No quiere agotar los doce asaltos. Busca el KO técnico. Este equipo no sale a verlas venir. Cada vez ejecuta mejor la presión alta. Arriba tiene a los tres mejores jugadores del mundo. Ordénenlos según sus preferencias. Jude, Kylian y Vini. Tanto monta, monta tanto. Ahora mismo pueden derribar a cualquier defensa. Por calidad y por insistencia.

El Málaga intenta mantener la guardia alta, pero el Madrid acosa cada vez más el área malacitana. En once minutos de locura se desata un aluvión de golpes y el Málaga cae a la lona. En once minutos el Madrid finiquita el partido con tres magníficos goles. Lord Bellingham coge un balón cerca del área y arranca perseguido y encimado por varios defensas rivales. No pueden con él. Conduce con potencia. No se inmuta. Se va esquinando. Cuando el portero sale a tapar. Ejecuta una jugada de billar. Con una precisión milimétrica coloca la bola entre las piernas de Herrero. El mejor centrocampista del mundo abre sus brazos. El Bernabéu corea el Hey Jude de The Beatles. Apenas cinco minutos después, Mbappé dispara sobre Herrero y el balón sale rebotado. Y ahí aparece Jude en carrera para rematar de cabeza, jugada saetarubiesca, del Madrid de los cincuenta. El segundo. Y cuatro minutos después se acaba el partido. Kylian marca el tercero en una jugada con un arranque muy similar a la del primer gol contra la Real Sociedad. Esta vez es Camavinga quien le filtra el pase y éste combina con Trent, que se la devuelve. El mejor goleador del mundo remata de primeras. Golazo. Jude le aplaude. El Real Madrid de Mourinho ha ganado el partido en la primera media hora. Nos sobra una hora.

Hay que destacar el gran partido de varios jugadores. Trent ha estado magnífico. Tiene calidad en el pase y garra en defensa. La competencia con Dumfries es muy beneficiosa para ambos. Por primera vez en años, quizás décadas, tenemos dos laterales derechos de garantías. Distintos, pero al mismo nivel.

Hoy la sala de máquinas está formada por Valverde y Camavinga. Sí, solo dos centrocampistas. Porque Brahim y Bellingham son otra cosa. Esta temporada Jude juega con total libertad por la frontal. Valverde está muy serio. Camavinga ha hecho olvidar al gran Bernardo Silva. Roba muchos balones. Distribuye bien y rápido. Sí, pierde algún balón. Pero para eso están el resto de compañeros. Para que no se note. Porque esto es un equipo. Don José le tirará una puya a los pseudomadridistas en la rueda de prensa destacando que «un chico que no es muy amado ha hecho un partidazo hoy, Camavinga, muy contento con la respuesta que ha dado».

En la segunda mitad lord Bellingham sigue bombardeando la portería del Málaga, esta vez con un tiro en el palo que deja a la portería temblando. A partir de ahí el equipo baja un poco el ritmo. En parte por las reservas de gasolina. Como comentará Mourinho en la rueda de prensa, «es normal que no haya gasolina para noventa minutos». El Madrid se viene un poco atrás esperando sorprender con las contras de Vini, Mbappé, Bellingham y Diomande. Son cuatro balas. Don Arda Guler sale en el minuto ochenta y siete. Y le da tiempo a lanzar una magnífica carrera en la que nadie le para. Un rival intenta frenarle tirándole de la camiseta, pero consigue zafarse. El árbitro deja seguir. Guler le da un pase en profundidad a Vini, que llega a la línea de fondo y le devuelve el balón envuelto en papel de regalo para que marque a placer. El talento de Guler no tiene límites. Tiene veintiún años. Don Florentino Pérez ha construido el Real Madrid de la próxima década. Y acaba de fichar a Yan Diomande, a Sergio Martínez y a Óscar Naasei.

El Bernabéu ha visto ocho goles en cinco días. El equipo ha estado serio y ha tenido muchos minutos de brillantez. No ha habido atasco alguno ante buenas defensas. Las duplas de Valverde con Bernardo y con Camavinga han funcionado a la perfección. Los cambios no bajan el nivel del equipo. Las victorias han sido plácidas. En las dos últimas ruedas de prensa, Mourinho ha advertido que llegarán los problemas. Llegará la primera derrota. Llegará la lesión grave de algún jugador. Son cosas que forman parte del fútbol. Pero, de momento, disfrutemos el instante. El juego del equipo. La intensidad y la brillantez. El buen juego. La lucha y el compromiso. Partido en el Bernabéu. Nuevos fichajes. Goleada. Los mejores jugadores del mundo divirtiéndose en el césped. El Hey Jude sonando en las gradas. El himno de las mocitas al final del partido. Debemos celebrar los buenos momentos. Y festejarlos. Si no somos capaces de hacerlo ahora, cuando lleguen los malos momentos nos daremos cuenta de que no disfrutamos de los buenos. De que la vida pasa muy rápido y de que la felicidad era esto.


NOTA: Gracias a todos los lectores que me han conocido con Negreira para dummies: el mayor escándalo del fútbol europeo y están comprando también Madridismo sin complejos. Gracias a ustedes se está convirtiendo en un libro de culto entre los madridistas.

Tendencias