Casi no hace falta ni que nos planteen determinados debates, ya lo hacemos nosotros mismos y, en ocasiones, de manera más furibunda. Y su gran éxito es que ni nos damos cuenta.

La verdad es que no hace falta que nos pastoreen y nos lleven a su corral, ya lo hacemos nosotros solos. Tantos años de adoctrinamiento han dado como resultado que asumamos sus planteamientos y su lógica y, por si fuera poco, pensemos que es algo propio nuestro. No necesitan llevarnos al huerto y hacer que comulguemos con sus postulados. Nos precipitamos solos y, sin ayuda de nadie, caemos estúpidamente en su trampa.

Escuchar

Tendencias