
Llama la atención que, de entre todos los equipos que hay en España, el único del que se cuentan todas sus interioridades, y que todas sean negativas, sea el Real Madrid.
Que dos compañeros de trabajo se enzarcen en una discusión o en una pelea no es para tomárselo a broma, pero algunos hasta hacen chistes con ello. En una situación así, lo más lógico sería tratar de apaciguar los ánimos y rebajar la tensión, pero eso no está en el manual del perfecto ciudadano periodista. Al contrario, lo suyo es todo lo contrario, echar más gasolina al fuego y sentarse a disfrutar del espectáculo como si se tratase de una velada de boxeo o más bien de wrestling.





