
20 de septiembre de 2026
Atlético de Madrid 2 – 1 Real Madrid
Hay una nueva estrella en el Cártel Técnico Arbitral. Este se ha dejado un bigotito para diferenciarse de los demás sicarios de Fran Soto. Se llama Miguel Ángel Ortíz Arias. En el Athletic de Bilbao – Fútbol Club Barcelona, en el sorteo de campo, le soltó un piropo a Raphinha: «Me gusta tu bigote, eh». Desconozco si al acabar el partido se dieron los teléfonos. Durante el partido, Lamine Yamal pisó premeditadamente a un jugador del Athletic de Bilbao. Ortiz Arias pitó la falta, pero le perdonó la tarjeta amarilla. Lamine le protestó y el Negreira boy le dijo: «pero si le has dado un pisotón que flipas». Todos entendemos que un «pisotón que flipas» debería ser castigado con tarjeta amarilla. Pero no. Lamine Yamal es intocable. El Fútbol Club Barcelona es intocable para el CTA y para AESAF. Para más recochineo, Lamine Yamal reconoció que el pisotón había sido premeditado y le dijo al árbitro: «es que ha empezado él». Ortiz Arias se rio. A carcajadas. Unai Simón le preguntó si no le iba a sacar tarjeta amarilla. El Negreira boy, con frescura y desvergüenza, le contestó: «pues he considerado que no». En ese partido, Ortiz Arias hizo méritos ante Rafael Louzán (presidente de la Real Federación Española de Fútbol), Javier Tebas (vicepresidente de la Real Federación Española de Fútbol y presidente de La Liga) y Fran Soto (presidente del Comité Técnico de Árbitros) para ser premiado con algún partido importante.
Han pasado apenas unos días y ya ha recibido el premio. Arbitra hoy el Atlético de Madrid – Real Madrid, uno de los cuatro partidos más importantes de la competición. Escoltado por Trujillo Suárez en la sala oscura de Las Rozas. En mi última crónica les anuncié que el canario era uno de los cuatro candidatos a boicotear hoy el nuevo proyecto deportivo del Real Madrid.
Una vez más, no voy a hablar de fútbol en un partido amañado. Es como si asistimos al robo de un bolso en la calle y nos ponemos a discutir sobre el estampado de flores de la falda que llevaba la señora que ha sufrido el atraco. Eso lo dejo para los pseudomadridistas, que hagan sangre, que disfruten. Vayan a los medios habituales a recibir su dosis de alfalfa.
El partido es un despropósito de Ortiz Arias. En el minuto cuatro, Baena arrolla sin venir a cuento a Guler. Primera tarjeta amarilla perdonada a Baena. Recuerden la tarjeta en el minuto tres a Diomande el pasado martes. La táctica del Cholo está clara. Patadas a Guler. Es el que tiene que crear el juego del Madrid. En el minuto diecisiete, Ortiz Arias le perdona la segunda tarjeta amarilla a Baena. En el minuto treinta y seis, el Cuti Romero le pisa la rodilla a Bellingham. En directo Ortiz Arias pita falta de Bellingham y le saca amarilla. Por golpear con su rodilla los tacos de Romero. Trujillo Suárez le avisa desde el VAR y la amarilla cambia de destinatario. Pero lo de Romero no es amarilla, es roja. En el minuto cuarenta y uno, Ortiz Arias le perdona a Baena la tercera tarjeta amarilla. Recuerden la roja directa que recibió Valverde la pasada temporada. Recuerden la amarilla de Diomande en el minuto tres en Elche. Se supone que son los mismos árbitros con el mismo reglamento.
Como ven, la permisividad de Ortiz Arias con el Atleti es absoluta. Como la de Gil Manzano en Elche el pasado martes. Pero la jugada más grave se produce en el minuto cuarenta y cuatro. Kang-In Lee le lanza una patada con los tacos al tobillo de Valverde y se lo dobla totalmente. Sin posibilidad de llegar al balón. Si ven la repetición observarán que Ortiz Arias está al lado de la jugada y la ve perfectamente. No pita ni falta. Cuando Valverde se queja, Ortiz Arias se ríe en su cara. Se descojona. Con una falta de respeto lamentable. En el VAR está Trujillo Suárez, lo ve perfectamente y decide no avisar. La jugada se salda sin tarjeta, de ningún color.
Es una decisión que huele a Negreira. Huele que tira de espaldas, Trujillo. Cualquier persona que no esté metida en la ciénaga mediática del fútbol español ve que es una tarjeta roja clara. Así se castigaría en las principales ligas de Europa. Pero en España asistimos a un espectáculo bochornoso adulterado por una banda de sindicalistas que han formado una organización que cada vez se parece más a la mafia siciliana. Ortiz Arias se ríe en la cara de Valverde como se desternilló cuando Lamine Yamal le dijo que le había dado el pisotón al jugador del Athletic porque «él ha empezado antes». Se parten de la risa y compadrean con el Fútbol Club Barcelona porque se sienten reforzados por Rafael Louzán, por Javier Tebas, por Fran Soto, por el Cártel Técnico Arbitral y por los 174 Negreira boys que conforman AESAF, el sindicato de árbitros fundado por los cabecillas del negreirato.
En el minuto cuarenta y seis hay un penalti de Pubill a Mbappé. Kylian se va por la línea de fondo y Pubill no le carga con el hombro, le empuja con el brazo. Aquí finaliza la primera parte. Una arbitraje escandaloso en el que los sicarios del Cártel Técnico Arbitral le dejan de pitar al Real Madrid un penalti, dos rojas directas – Romero y Kang-In Lee – y una roja más por tres amarillas de Baena.
Nada más empezar la primera parte se cargan el partido. Simeone se planta solo delante de Courtois y Huijsen empieza a hacerle falta fuera del área, pero continúa dentro. El sicario del bigotito pita penalti y amarilla para Huijsen. Pero Trujillo Suárez, que no avisó de la falta merecedora de tarjeta roja de Kang-In Lee, esta vez sí avisa a Ortiz Arias para que expulse a Huijsen. Esto ya lo hizo en Pamplona hace dos temporadas. Hubo hasta cinco penaltis en el área de Osasuna y no avisó en ninguno. Pero sí avisó de un penalti residual de Camavinga a Budimir.
Voy a reproducir aquí una información sobre Trujillo Suárez que di la pasada temporada en uno de mis artículos: «Dispongo de una información sobre Trujillo Suárez desde agosto del año pasado. No quería hacerla pública. Pero se la voy a relatar hoy. Porque lo de este personaje ya no tiene un pase. Su misión en la vida es destruir al Real Madrid. Su cargo de árbitro de VAR se lo está permitiendo. Trujillo Suárez empezó desde muy niño en el arbitraje. Trujillo Suárez es un fanático del Fútbol Club Barcelona desde pequeño. Lloraba cuando perdía su equipo. Toda su familia era todavía más fanática, tanto su hermano como sus padres. Cuando empezó a arbitrar en categorías superiores, sus allegados afirmaban que su propósito era llegar a Primera División para poder joder al Madrid, porque eso le daba más placer que favorecer al Barcelona. Cuando le descendieron a Segunda pidió ir a la sala VOR y convertirse en árbitro de VAR. Este es el personaje.»
Don José Mourinho sale a la rueda de prensa y en cuanto le preguntan por el arbitraje saca la foto del tobillo de Valverde retorcido por los tacos de Kang-In Lee. Después habla de las dos rojas no pitadas en Elche y de las dos rojas no pitadas hoy. Menciona a Ortiz Arias y destaca que es un árbitro de cuarenta y un años que ni siquiera es internacional. De la designación ya habló ayer en la previa. El Comité Técnico de Árbitros anuncia los árbitros que van a pitar un partido con un día de antelación. A don José le extrañaba que esta designación ya la supiésemos desde hace una semana. A continuación habla de Trujillo Suárez con nombre y apellidos. Destaca que tiene una «gran historia» perjudicando al Real Madrid y nombra partidos de las pasadas temporadas. Le da la enhorabuena sarcásticamente al Comité de Designación.
Mourinho destaca que, en la primera parte, el partido debería haber sido de nueve jugadores contra once y que en la segunda mitad fue de once contra diez. No cabe mayor adulteración. También tiene unas palabras para los jugadores, valora su esfuerzo y nos confirma que lo que sienten los chicos en el campo no es normal. La tarjeta amarilla a Diomande en Elche en el minuto tres no es normal.
A continuación, comenta algunas jugadas que han beneficiado al Atleti y al Barcelona en las últimas jornadas. Pero asegura que no quiere pensar que esto está preparado, quiere pensar que el Comité Arbitral se ha equivocado. Finaliza la rueda de prensa con sarcasmo. Le preguntan si cree que La Liga está manchada por el caso Negreira. Contesta con preguntas: «¿Negreira ya no está, no? ¿O todavía está? No está ¿no? Si no está, no está manchada por Negreira». Todos sabemos que Negreira ya no está, pero esta competición está manchada por sus cachorros.
Hay un tema muy importante a analizar. Y es la coordinación del club con el mensaje del entrenador. Mourinho acude a la rueda de prensa con una foto impresa del tobillo de Valverde, una foto que le facilita el club. También nos habla del historial de Trujillo Suárez con el Real Madrid, un historial que le han contado en el club. Y más importante todavía, cuando comenta que cuando llegó hace unos meses pensaba que se iba a encontrar una liga diferente a la que se ha encontrado, nos dice que le contaron que todo sigue igual y que le contaron el porqué. Tanto el club como Mourinho lo tienen todo muy claro. Y lo van a denunciar cada jornada.
Cuando le preguntan a Mourinho si quizás están muy lejos del Fútbol Club Barcelona en la clasificación, asegura que «si nos dejan competir en igualdad de circunstancias, falta mucho». Lo siento, estimado José. No nos van a dejar competir en igualdad de circunstancias. No lo han hecho en estos siete partidos y no lo van a hacer en lo que resta de temporada. Todo parece indicar que la liga española está amañada. Un equipo no puede jugar treinta y ocho jornadas con un reglamento distinto. No vamos a ganar esta liga. Así que, si no son capaces de aguantar otra temporada sin títulos, si no tienen el suficiente aguante, vayan saliendo ordenadamente. Yo voy a seguir aquí. Denunciando la corrupción del fútbol español. Y don José Mourinho, también.
NOTA: Gracias a todos los lectores que me han conocido con Negreira para dummies: el mayor escándalo del fútbol europeo y están comprando también Madridismo sin complejos. Gracias a ustedes se está convirtiendo en un libro de culto entre los madridistas.







