
A lo largo de los años, ha ido sembrando odio hacia jugadores del Madrid. Y sin motivo, sólo por la fobia enfermiza que siente hacia ellos. Mientras, ensalza a cualquiera del equipo rival.
Ya no se trata de haberte creado un personaje polémico para llamar la atención. Esto hasta podría ser lícito. El problema llega cuando el personaje sobre pasa los límites de una grotesca caricatura para despeñarse por el barranco de la imbecilidad. Siempre tiene que tener al menos un futbolista del Madrid, del que dice es su equipo, para vejarle y maltratarle a la más mínima oportunidad. Y todo eso unido a la glorificación de los jugadores de otros equipos, especialmente si pertenecen al máximo rival.





