
10 de mayo de 2026
Fútbol Club Barcelona 2 – 0 Real Madrid
La encerrona en el Spotify Camp Nou está preparada desde que se confeccionó el calendario. Un calendario en el que habitualmente la salida a Pamplona se produce en febrero y la visita al campo del equipo que compró a Negreira se produce faltando tres o cuatro jornadas.
Esta vez han acudido a los festejos Tebas y Louzán. Ambos a la derecha del padrino. A la derecha de Joan Laporta. Al fin y al cabo son sus títeres. Javier Tebas es el archienemigo del Real Madrid. Rafael Louzán llegó a la Real Federación Española de Fútbol para no hacer nada tras el caso Negreira. Ya nos explicó en su día que, a su entender, que el Fútbol Club Barcelona le pagase 8,4 millones de euros durante 17 años al vicepresidente de los árbitros no tuvo ninguna influencia en los arbitrajes. Afortunadamente el juez afirma en su auto que hay indicios de que hubo corrupción sistémica en el arbitraje español para favorecer al Fútbol Club Barcelona.
El día antes del partido le pitaron al Betis un penalti por mano en un centro al área. Un penalti menos penalti que el que no le pitaron hace unos días por una mano que repelía un tiro a puerta de Brahim. Ese día en el VAR estaba González Fuertes. Sí, ese árbitro que amenazó al Real Madrid antes de arbitrarle una final. Dijo, refiriéndose a los videos de Real Madrid TV, que «vamos a hacer historia, porque no vamos a seguir aguantando lo que estamos aguantando». En cualquier país del mundo un árbitro que muestra animadversión hacia uno de los equipos a los que debe arbitrar es sustituido por otro. González Fuertes arbitró la final. Y sigue cometiendo fechorías desde el VAR todas las jornadas.
Por lo demás todo transcurre según lo previsto. El autobús del Real Madrid es desviado por la policía independentista por unas calles abarrotadas de energúmenos para que reciba una lluvia de piedras de los paletos locales.
En el Madrid regresan Courtois a la portería y Vinicius a la capitanía. El partido empieza con un golazo de falta de Rashford. El Madrid responde sacando varios corners seguidos, pero no crea peligro. En el diecisiete llega el segundo gol del Barcelona. Ferrán Torres marca con demasiada facilidad. A partir de ahí los jugadores del Fútbol Club Barcelona se dedican a repartir bofetones. Se ponen en fila en el pasillo del avión como en la escena de Aterriza como puedas en la que todos los pasajeron abofetean a la señora histérica. Se ha abierto la veda. Hay barra libre para pegarle a los de blanco. Todo ante la permisividad de Hernández Hernández, árbitro culé confeso. Todo un histórico de los años de plomo del negreirato. La anomalía estadística del partido resulta bochornosa. El Fútbol Club Barcelona terminará el partido cometiendo el doble de faltas (18) que el Real Madrid (9) y verá la mitad de tarjetas (2) que el Real Madrid (4). Y es de destacar que las dos tarjetas a los jugadores del Barcelona no fueron por dos de las 18 faltas, fueron por empujones con el balón parado. El Fútbol Club Barcelona es el único equipo de las ligas europeas capaz de cometer 18 faltas sin ver una sola tarjeta. Eso sí, el mismo árbitro le sacó cuatro tarjetas al Real Madrid por cometer nueve faltas. No se esconden ni con la liga decidida. Raphinha vio una tarjeta amarilla por empujar a un rival y minutos después protestó enérgicamente en la cara de Hernández Hernández. El árbitro culé le cogió cariñosamente la cara con ambas manos en lugar de sacarle una tarjeta amarilla. Le cogió con tanta dulzura que pensé que le iba a hacer un Rubiales.
Pero el MVP del partido no será el árbitro del colegio canario, ese colegio donde parece ser que todos los colegiados son culés como Trujillo Suárez, cosas de la selección natural de Negreira, que sin duda mejora a la de Darwin. El verdadero MVP será Javier Iglesias Villanueva. Un cachorro de Negreira que carece de escrúpulos. Su hermano y él han vivido toda su carrera arbitral medrando a la sombra del mafioso que cobró 8,4 millones de cuatro presidentes del Fútbol Club Barcelona. Javier Iglesias Villanueva fue el Negreira boy que no avisó de la entrada por detrás a la altura de la rodilla de Mbappé contra el Espanyol la pasada temporada. Una entrada que dio la vuelta al mundo. En ningún país le encontraban explicación a que en el VAR viesen esa jugada y no avisasen al árbitro principal para que sacase tarjeta roja. La explicación es muy clara. Se llama corrupción sistémica. Tras 24 años de Negreira en el cargo, en el CTA solo han quedado los que han hecho lo que tenían que hacer. Y hoy se ha vuelto a demostrar. En una pugna dentro del área, Eric García suelta el codo hacia atrás y le impacta a Bellingham en la boca. Bellingham cae al suelo y empieza a sangrar. Como Mbappé hace unos días. El codazo es clarísimo. Se ve en todas las tomas. El movimiento del codo es a la altura de la cabeza y hacia atrás, lejos del balón. Iglesias Villanueva lo ve perfectamente, pero decide no avisar a Hernández Hernández. Hasta ahora a él y a su hermano les ha ido muy bien en el CTA. Para qué cambiar. Para más recochineo, cuando Bellingham entra en el campo tras ser atendido ve una tarjeta amarilla. Es la manera que tiene el CTA de marcar territorio y de decirle al Real Madrid que, mientras ellos sigan arbitrando, no va a ganar ninguna competición.
El partido finaliza y ocurre algo que les vengo anunciando esta temporada en mis artículos. Esta vez de modo literal. Javier Tebas y Rafael Louzán le dan la Liga al Fútbol Club Barcelona. Sí, bajan ambos al césped con la Mugrienta y se la entregan a la plantilla del Barcelona. Rafael Louzán está exultante y le pasa la mano por el lomo a Gavi. Al fin y al cabo es uno de los suyos. Los chicos del Negreira FC pueblan la selección de la RFEF, esa selección de la que cada vez más aficionados madridistas han desertado. Han conseguido ensuciar tanto el fútbol español que muchos españoles prefieren ir con Francia o con Brasil.
Rafael Louzán lleva dos años en el cargo y ya ha conseguido dos ligas para el Fútbol Club Barcelona. Lleva mejor porcentaje que la triada Villar, Arminio, Negreira. Y Fran Soto ha conseguido la primera liga para el Barcelona en el año de su debut en el CTA. Ambos llegaron al fútbol español para no cambiar absolutamente nada. Son los continuadores de la gran obra de Negreira. La corrupción sistémica no cesa.
El Fútbol Club Barcelona ha ganado la Mugrienta Liga Negreira con 14 puntos de ventaja sobre el Real Madrid. Hace unos días Real Madrid TV emitió un video con las jugadas de los 16 puntos que las decisiones del CTA le han restado al Real Madrid. Solo hace falta saber sumar y restar. Ya lo dijo González Fuertes la temporada pasada: «Vamos a hacer historia». Y vaya si la han hecho.
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NOTA: Gracias a todos los lectores que me han conocido con Negreira para dummies: el mayor escándalo del fútbol europeo y están comprando también Madridismo sin complejos. Gracias a ustedes se está convirtiendo en un libro de culto entre los madridistas.







